Richard Rellford: Trasero potente

Richard Rellford: Trasero potente
Penetrando a canasta con el Valvi Girona (Foto: Gigantes).

Javier Ortiz Pérez

Las manos, las piernas, la cabeza, el corazón… son las partes del cuerpo con las que se suele decir que se juega al baloncesto. Pero también hay otra que utilizan muchos jugadores y que les es fundamental para hacerlo muy bien: el culo. Richard Rellford fue un ejemplo de ello. Aunque de paso fugaz por la primera liga española, se trataba de un auténtico jugadorazo que sacaba gran partido de su trasero.

No es un chiste, que conste. Hay interiores que se hacen hueco en las dos zonas a base de manejar bien ese sitio donde la espalda pierde su nombre. Rellford medía 1,98, pero era claramente un ‘4’ que anotaba muchos tiros cortos que se ganaba a base de ‘culear’ y ‘culear’. Y no había quien se le resistiese. Referencia más conocida en el universo ACB puede ser la de Michael Ansley.

Nuestro hombre demostró estar sobradamente preparado para la actualmente denominada Liga Endesa en la temporada 90-91, cuando entró sustituyendo al lesionado Dusko Ivanovic en el Valvi Girona. Había estado en la prestigiosa Universidad de Michigan y hasta se había asomado cuatro partidos en la NBA en la 87-88 con San Antonio Spurs, habiendo pasado además por Israel y Grecia. En el viejo Palau Sa Costa, Rellford promedió 19,3 puntos y 5,5 rebotes en 29 minutos (20 partidos), lo que sin embargo no le valió para continuar.

España volvió a reclamarle en la 91-92. El Canarias, entonces en Primera B, necesitaba un sustituto para Edgar León y allí estaba Rellford. Sus recitales anotadores, rondando los 40 puntos en varios partidos, no fueron suficientes para que el equipo lograse el ascenso. Regresó a Grecia e Israel y estiró su carrera hasta los 37 en ligas menores (Chipre, Argentina…).

Desde su Florida natal nos cuenta que “jugar tanto en Gerona (sic) como en las Islas Canarias fue estupendo para mi carrera. Sobre todo lo pasé bien en Santa Cruz, uno de los lugares más bonitos que he conocido en el mundo. El baloncesto en vuestro país es uno de los mejores de Europa”.

En la actualidad, parece irle bastante bien, bastante vinculado con el baloncesto: “Tengo dos empresas, una de representación de jugadores y otra de asesoramiento deportivo”. Además, también acaba de conseguir un título, aunque sea en una liga menor como la ABL (American Basketball League) y como general manager. El equipo para el que trabaja, los Palm Beach Piranhas, se acaban de proclamar campeones. Seguro que a sus pívots les ha enseñado algún truco de los suyos.