Raimon Barneda: Tenista, baloncestista, ciclista…

Raimon Barneda: Tenista, baloncestista, ciclista…
Ourense, temporada 1990-91.

Javier Ortiz Pérez

Algo muy curioso que he leído sobre Raimon Barneda es que iba para tenista, pero que una inoportuna lesión en la espalda le hizo dejar la raqueta y que, avalado por su estatura, se encaminó hacia el baloncesto, que no empezó a practicar hasta los 14 años. Es lo que cuenta la guía oficial ACB de la temporada 92-93, cuando militaba en el Caixa Ourense.

Barneda se formó en la cantera del Barcelona, pero debutó en la máxima categoría con el TDK Manresa en 1988, con 20 años. Fue el primero de sus cuatro clubs en la élite, totalizando una buena cifra (223 partidos) aunque más bien en un papel de reserva, con años mejores y peores, como es lógico (16 minutos y 5,4 puntos de promedio).

Era un ‘3’ alto (2,02) con bastante polivalencia y facilidad para el tiro, ayudando además en el rebote. Durante buena parte de su carrera se estuvo esperando que ‘explotase’ definitivamente, pero no lo hizo. Sin embargo, siempre cumplió con su cometido, guardando especial recuerdo de él en Ourense. En la ciudad gallega conoció además a su mujer, baloncestista también, allí.

“Me quedan grandes momentos. Me lo pasé muy bien esos años, trabajando en lo que más me gusta, jugando al baloncesto, viajando… La verdad es que no estaba mal”, reflexiona ahora, de regreso a su Vilanova i la Geltrú (Barcelona) natal, donde es el gerente de una empresa familiar dedicada a la fabricación de cajas de cartón y rótulos.

Además de en Manresa y Ourense, también jugó en Huesca y León, que sería su última experiencia ACB, en la 96-97, cuando inició la temporada en el Vilanova de Segunda División y fue reclamado en enero por el León de Gustavo Aranzana.

A Barneda le gusta tanto el baloncesto que incluso la pasada temporada, con 44 años, ha estado jugando en la Primera catalana con el CB Sarriá. Y ha sabido trasplantar sus genes a sus dos hijas. Ambas juegan: una en el Siglo XXI y otra como prebenjamín en el mismo club que su padre. “La agenda de los fines de semana está super apretada cuando jugamos los tres. Suerte que la madre lo dejó hace un par de años…”, comenta, divertido.

Aparte de con el baloncesto y el tenis, se defendía con el ciclismo. Según cuenta Javier Figueiredo, delegado del Ourense en la temporada 90-91, varios componentes del equipo celebraron la permanencia con un duro recorrido entre la capital ourensana y Melón (38 kilómetros). Entre ellos estaba Barneda, además de otros jugadores como Javi Pérez o Carlos Rodríguez. Al parecer, fue una jornada infernal de lluvia, pero todos lo completaron.