Mike Higgins: Profesional hasta los 43

Mike Higgins: Profesional hasta los 43
Con el Blusens, en su última temporada (2009-10).

Javier Ortiz Pérez

Pocos jugadores americanos con tanta fama de buenos profesionales como Mike Higgins. Eso explica su larga carrera, que se extendió hasta pasados los 43 años en el Blusens Monbus. Como ‘obradoirista’ disputó sus últimos minutos en una cancha en el 2010: más de dos décadas de entrega y muchas camisetas. Parece que hasta de 28 equipos distintos, es un dato que puede variar. Y, desde luego, varios papeles diferentes.

Higgins se asomó a la ACB a finales de los 80 por primera vez. Fue protagonista tanto en Girona (89-90, 16 de promedio) como en el Granada (91-92, 11,2), aunque en este último sitio fue cortado. Venía con la pátina dorada de haber jugado en los Lakers de Magic Johnson, aunque fuese fugazmente. Otros contratos temporales en la NBA los tuvo en Denver, Sacramento y Seattle. Era un ‘5’ no muy grande (2,05), pero no exento de calidad que sobre todo sabía utilizar bien sus recursos.

En una posterior temporada en Primera B (la 93-94) con el Gran Canaria conoció a su esposa. “Las Palmas es mi segunda casa”, dice siempre. Tras ejercer de trotamundos durante los 90 (Argentina, Brasil, Japón), encontró una segunda juventud en la LEB en el 2002: Bilbao, Cáceres, León, Cantabria, Zaragoza, Gandía… Tenía el pasaporte español en el bolsillo, lo que le hacía doblemente valioso. Su rol había cambiado considerablemente en esos equipos, ya superada la treintena. En lugar de ser referencia ofensiva, ya era el típico jugador esforzado que huía del lucimiento. En varias temporadas consiguió más rebotes que puntos, pero sus entrenadores salían muy contentos con él: no daba un problema, tenía un carácter contagiosamente abierto, integraba a los otros americanos, se cuidaba de un modo casi fanático, no le importaba que el balón no pasase por él… Además, resultaba increíble que apenas sufriese lesiones o problemas físicos.

En octubre del 2008 se produjo un curioso retorno a Granada. Ya no era el mismo club, pero sí la misma categoría, la más alta. En la Liga Endesa, tanto allí como posteriormente en Santiago, continuó con su desempeño ultraprofesional. Baste decir que en el ‘Obra’ fue nombrado casi inmediatamente como uno de los capitanes. Batió el récord de longevidad de Joan Creus en la máxima categoría, aunque posteriormente Darryl Middleton, otro ‘viejo rockero’ se lo arrebató con la camiseta del Valencia Basket.

A tipos así es mejor no perderles mucho la pista. Después de tanto tiempo dando vueltas por el mundo, ha regresado a USA. Vive en Greeley (Colorado), bastante cerca de Denver. Ha dejado las canastas por una ‘hardware store’, que es una ferretería a lo ‘yankee’, con más cosas que las nuestras. Se trata de un negocio que abrieron sus padres hace años.

“Es difícil decir que es lo que más recuerdo de España, pero sobre todo me quedaría con toda la maravillosa gente con la que tuve el privilegio de trabajar y conocer mientras estuve allí”, destaca desde Higgins Hardware, con un mensaje claro final: “¡¡¡Me encantaría volver como entrenador!!!”. Para ello se está preparando. Y es fácil de imaginar qué tipo de equipos serán los suyos.