Mario Boni: ‘Capo cannonieiri’ en Torrelavega

Mario Boni: ‘Capo cannonieiri’ en Torrelavega
Cantabria (99-2000).

Javier Ortiz Pérez

El ‘Darryl Middleton’ italiano se retiró hace un año, en el 2012, a los 48. Se llama Mario Boni y también lo tuvimos en la actual Liga Endesa durante un puñado de partidos, en los que no mostró la misma excelencia anotadora que caracterizó una carrera francamente increíble. Un tipo que no dejó indiferente, de fuerte carácter. Zurdo de dos metros con el aro rival entre ceja y ceja. Nada más. Y nada menos.

‘Súper Mario’ –ya sabéis cómo es esta gente para los motes-- estuvo en el Cantabria Lobos en la campaña 2000-01. Era ya un veterano de 36 años. Y empezó la temporada, pero no la acabó. 5,6 puntos en 18 minutos y malos porcentajes de triples (27%) y de dos (41%) sumieron su aventura española en la frustración. Sin embargo, parece un tipo que lo ve todo en plan optimista, al menos con la perspectiva del tiempo: “lo recuerdo con agrado, fue algo positivo desde el punto de vista humano y emocional, y algo menos en lo profesional”.

Como para no ser un tipo que sabe rehacerse de las dificultades. Hay un momento que marca su carrera: en la temporada 93-94, cuando promediaba 30 puntos en la A2 de su país con el Montecatini, dio positivo por nandrolona. Le cayeron dos años de sanción y, aunque siempre lo negó, tuvo que acatarlo. Tenía ya 30 años y lo normal hubiese sido esperar en el sofá de casa que pasase el tiempo. Pero no: se marchó a dos ligas sin juridiscción para el castigo: la USBL (con Memphis Fire) y la CBA (Yakima Sun Kings). Ahora parece normal ‘cruzar el charco’, pero por entonces se hacía rarísimo imaginarse a un italiano famoso en su país en unas competiciones de poco ‘glamour’. La lucha era encarnizada por destacar y recibir una llamada de la NBA o de una Europa a la que él no podía regresar.

En Memphis promedió 9 puntos y en Yakima, 11,7. Cumplida la sanción, regresó a Italia y siguió a lo suyo: 25 ‘chinos’. Y “llegó Bosman” y vio la posibilidad de volver a volar, porque sus puntos no caducaban dijese lo que dijese su fecha de nacimiento. Ganó la Copa Korac y la Copa con el Aris de Salónica. Tras otro paréntesis transalpino en Roma, voló a Torrelavega con los grises resultados ya reseñados. “La verdad es que me gustaría volver allí a visitarlo, al igual que otros lugares que han formado parte de mi pasado”, añade.

9.750 puntos en la Serie A, que se dice pronto. Solamente fue una vez internacional: en un amistoso ante la República Checa. Quizás no guarde muy buen recuerdo de aquello: sus propios compatriotas le silbaron con saña porque el partido se jugaba en Siena, donde hay una gran rivalidad con el que era su equipo entonces, el Montecatini de Udine.

Los últimos diez años los ha pasado en Italia, saltando de una categoría a otra, disfrutando del baloncesto bien pasados los 40. Hace un año anunció su adiós y sigue muy activo: es comentarista en Sky TV y vicepresidente del sindicato de jugadores.