Dejan Koturovic: Campeón ‘plavi’ pesimista

Dejan Koturovic: Campeón ‘plavi’ pesimista
Intentando taponar en un partido de Euroliga con el Tau.

Javier Ortiz Pérez

Bien saben los habituales seguidores de esta sección que uno de sus dos objetivos, además de recuperar diariamente la historia de un jugador que haya pasado por la actual Liga Endesa, es saber qué ha sido de ellos, dónde paran, de qué viven. Y suelo acudir directamente a ellos para que me lo cuenten. Pues bien, cuando se lo he preguntado a Dejan Koturovic vía Facebook he recibido una respuesta escalofriante.

--Vivo en un planeta hermoso, pero en un mundo horrible.

Pensé que no me había entendido bien. Así es que repetí la cuestión y me encontré con esto:

--Hay un sistema equivocado en este mundo. Demasiada gente no es feliz. Todos compartimos la misma energía, así es que no puedo pensar solo en mí mismo. Eso es todo. Gracias por tu atención.

Debí suponerlo. De primeras ya me había advertido: “me gusta España, pero no me gustan las entrevistas. Pero dos respuestas no serán demasiado”. Un tipo raro, claro. Pero allá cada cual.

Koturovic no es un cualquiera. Campeón de Europa en 1995 y del mundo en el 2002 con la Serbia que supo resucitar baloncestísticamente después de la desmembración de Yugoslavia. No, no era titular en aquel equipo de Bodiroga, Danilovic, Djordjevic, Divac y Rebraca, pero hacía su trabajo cuando se lo pedían. 6,6 puntos y 4,4 rebotes en Indianápolis, por poner un ejemplo numérico. 2,13, buena mano y ese carácter competitivo típicamente balcánico.

Tras muy buenos contratos en sitios como París, Alba de Berlín, Ulker Estambul y Virtus de Bolonia, llegó al Baskonia ya un pelín mayor, en el 2003, con 31 años. Había intentado acceder a la NBA, haciendo la pretemporada con los Phoenix Suns, que le cortaron a falta de menos de dos semansa para el inicio liguero tras jugar tres amistosos. En Vitoria solamente estuvo cuatro partidos (por cierto, con un porcentaje impoluto de 100% de triunfos), cumpliendo un contrato temporal con bastante corrección (8,5 puntos y 4,3 rebotes en 24 minutos). Es curioso: no volvió a jugar profesionalmente después de aquello.

¿Cómo lo ve él, diez años después? Ahí sí que ha sido un poco más explícito: “He estado muchas veces en España, pero solamente dos meses jugando allí como profesional, en lo que serían mis últimos partidos. Recuerdo Vitoria como una ciudad pequeña, pero muy agradable. La gente era gran seguidora del Tau Cerámica. El tiempo se me hizo demasiado corto, pero pude sentir la atmósfera que había alrededor. Entrenar con un técnico tan bueno como Dusko Ivanovic y con jugadores de mucho talento fue bueno para mí. En general, España es un país maravilloso”.

He intentado ‘googlear’ en páginas serbias para ver si conseguía algún dato más sobre su vida actual, y se intuye que su ‘mosqueo’ con el mundo puede venir de que él fue uno de los principales afectados de una estafa de una empresa norteamericana llamada Worldwide Associates en la que también fueron víctimas otros ex compañeros de selección. Según se cuenta aquí, Koturovic habría perdido alrededor de un millón de euros. Pero no sé. Allá cada uno con sus demonios interiores, ¿verdad?