Ernesto Fernández: Base, enfermero, novelista...

Ernesto Fernández: Base, enfermero, novelista...
Imagen en Granada.

Javier Ortiz Pérez

Ernesto Fernández asegura que, aunque le llena de nostalgia, es fiel seguidor de este espacio y que se alegró mucho cuando le contacté para que nos contase su historia. Base de 1,85, jugó tres temporadas en la actual Liga Endesa (una en Huesca –87-88-- y dos en Granada, 90-91 y 91-92). Se ha expresado con enorme claridad: no es raro que, robándole horas a su trabajo como enfermero, haya publicado una novela. Os dejo con su propio relato de su carrera.

“Jugué en el colegio Lourdes, histórica cantera del baloncesto vallisoletano (el Magariños pucelano). Luego un año en Segunda División, en el Dulciora universitario, aún en edad juvenil, para más adelante ir, en edad junior, al Magia de Huesca, donde estuve un par de años con míticos como Jackson y Hall. Pocos minutos pero una experiencia vital increíble en mi “primera salida de casa”. Posteriormente ficho por el Cajabadajoz, donde juego muchos minutos y hacemos una gran temporada, con Gómez Carra, en pleno auge del baloncesto en España. Pabellones repletos y afición entregada. Se interesa por mí el Júver Murcia y, aunque con altibajos, también hago una buena temporada, destacando el ascenso a la ACB, la “movida” de la falsa nacionalidad de Esteban Pérez que se resolvería en los tribunales 20 años después y el interés, según la prensa nacional, en ficharme a mitad de temporada por parte de Lolo Sainz para el Real Madrid, recorte que evidentemente guardo con gran cariño.

Después, mis dos temporadas en Granada, una con los hermanos Álvarez, tan buenos como polémicos, con los que por otro lado tuve una buena relación, y la segunda estrenando pabellón con Moncho Monsalve en una temporada discreta. Más minutos en ACB de los que esperaba, potente en las penetraciones y tímido y reacio en el tiro exterior (lo que seguramente perjudicó mucho mi evolución).

Luego el baloncesto, sin el sostén económico y político del futbol pasa por su crisis y yo con él, deambulando con contratos temporales en Badajoz entre otros sitios hasta que, ya con familia a mi cargo, decido dejar el deporte y estudiar el acceso a la Universidad para mayores de 25 años.

Apruebo pero, al estar en Badajoz, no había fisioterapia, mi carrera elegida, y lo más parecido era enfermería. Tras unos años de estudio en una vida incómoda de reciclaje a la sociedad “normal”, consigo contratos temporales como Enfermero (ATS) en quirófano de un hospital de Madrid, para posteriormente conseguir en otro diferente contrato fijo hace ya más de 15 años.

Vivo a gusto y feliz. Casado y con tres hijos míos más tres de mi mujer ¡para un total de ocho en casa! Practico todo tipo de deportes y escribo de vez en cuando artículos de baloncesto, antes lo hacía en “basketconfidencial” del desaparecido Paco Rengel. Mantengo un blog hace ya algunos años de temática variada, “ernestosport”, y escribí un libro “La grieta del alma” que marcó una etapa dura de mi vida.

Recuerdos más que agradables, anécdotas muchísimas, destacando un partido en Valladolid contra el Fórum (Fórum-Magia de Huesca) donde, al acabar el partido y ya en la calle, mi hermana pequeña hace cola detrás de los que piden autógrafos para saludarme y darme un beso en lugar de venir a mí directamente.

Rabia por haber perdido demasiado pelo, por haber tenido que abandonar tan pronto el deporte profesional, orgullo por seguir en forma, y pasión todavía guardada por este deporte”.