‘Achi’ Castillo: La renuncia de un gran futurible

‘Achi’ Castillo: La renuncia de un gran futurible
Con el Mayoral Maristas (Foto: Gigantes del Basket).

Javier Ortiz Pérez

Pocos casos más claros de talento joven desperdiciado en el baloncesto español durante el último cuarto de siglo que el de Jacinto ‘Achi’ Castillo. Durante una época pareció ‘el base del futuro’, con su 1,95 y sus elegantes maneras. Sin embargo, su trayectoria ascendente se cortó y decidió dejar el baloncesto muy joven, con 23 años.

‘Achi’ es hijo de Jacinto Castillo, uno de los ‘engendradores’ del proyecto del Mayoral Maristas en Málaga y considerado como un gran ojeador. Resultó que la calidad la tenía muy cerca: en casa. Fue en el club colegial donde ‘Achi’ empezó a despuntar, debutando en la actual Liga Endesa en la temporada 88-89, con apenas 18 años. Y no fueron en minutos residuales ni nada parecido. Formaba parte de la rotación de Javier Imbroda. Alternaba el puesto de base (ocupado por Nacho Rodríguez, fundamentalmente) con el de escolta. Era potente de piernas y no le faltaba tiro exterior, como demuestra el 48% en triples que acreditó ya aquella campaña. No faltaba en las convocatorias de las selecciones inferiores.

En el verano del 89 se marchó al Taugrés, en el que tuvo menos oportunidades. Demasiado lejos de su Málaga natal también. “Quizás me equivoqué cuando fui a Vitoria”, reconoce ahora, desde la distancia, con un evidente desenfado, sin dramatismos de ningún tipo. Su regreso a la capital malacitana coincidió con la fusión Unicaja-Mayoral (1992), lo que le dejó fuera del primer equipo, sobrecargado de jugadores exteriores. “Lo pasé mal. Y pensé que, o jugaba en ACB o no jugaba”, añade. No le emocionó la idea de jugar en el filial en Primera B.

Hay una coincidencia general entre quienes le vieron jugar: el chico tenía muchísima clase. Sin embargo, a eso hay que acompañarle dar en el clavo con algunas decisiones. “No sé si no llegué a más por inmadurez o… El caso es que unos años después fui a ver a mi amigo Nacho Rodríguez cuando vino con el Barça a Málaga y en la cena posterior me soltó que había 200 jugadores peores que yo jugando en ACB”, cuenta.

Castillo asegura que apenas ha vuelto a pisar un pabellón desde su retirada (“creo que habré ido a tres partidos”) y vive en Estepona, donde parece irle de perlas profesionalmente. Creó la empresa One2one, que organiza eventos sociales, bodas, fiestas y demás, además de alquilar equipos de sonido, mobiliarios… Un poco de todo. “Hemos llevado algunas cosas muy importantes en la Costa del Sol durante los últimos años. Estoy muy feliz con lo que hago, con la vida que llevo”, remarca.

‘Achi’ (que no sabe por qué le llaman así desde niño, dicho sea de paso) terminó mal con el baloncesto, pero apunta que sus enseñanzas las aplica hoy en día. “Es algo que te ayuda mucho en tu vida profesional, además de las amistades que te da para siempre”, apostilla.