Josh Grant: Precisión mormona

Josh Grant: Precisión mormona
Pamesa Valencia (1994-95).

Javier Ortiz Pérez

Josh Grant pertenece a esa estirpe de mormones que ha pasado en general con bastante éxito por nuestra liga. El último ejemplo, Jaycee Carroll. Muchos denominadores comunes en esta gente tan religiosa: trabajadores, cumplidores y con muy buena muñeca. Grant no se salía de ese patrón y era un ‘4’ abierto de 2,08 que anotó mucho y bien (18 por partido) en dos temporadas por España, en Pamesa Valencia (94-95) y León (95-96). Sin embargo, como borrón le queda el hecho de que el primer año no pudo evitar el descenso de su equipo. Se le solía reprochar cierta debilidad defensiva.

Grant fue uno de los mejores jugadores de la universidad de Utah. Eso le valió para ser el 43 del ‘draft’ de 1993, aunque su única campaña en la NBA, en Golden State, no demostró la suficiente solidez para quedarse en la NBA (3 puntos en 7,2 minutos de promedio a lo largo de 53 partidos). Había que cruzar el ‘charco’, valga el topicazo.

En Pamesa ya digo que lo hizo bastante bien a nivel individual (21,3 puntos y 8,2 rebotes), pero el colectivo resultó un desastre. Pese a ello, tiene un buen recuerdo de aquella campaña. “Los compañeros, los entrenadores y los directivos me ayudaron mucho a adaptarme. Juan Carlos (Barros), Pedro (Rodríguez) y Víctor (Luengo) me enseñaron todas las palabrotas. Y recuerdo haber jugado mucho a los videojuegos con Ignacio ‘Fula’ Rodilla, que era por entonces muy joven. Con el tiempo me he alegrado mucho del éxito que tuvo después. Desde luego que Warren Kidd y Rod Mason fueron también buenos amigos. Y no debo olvidar a Fermín Rodríguez, que no era del equipo, pero se hizo amigo mío”, nos escribe desde Utah, donde trabaja para su ‘alma mater’. Su trabajo es recaudar dinero para que los estudiantes puedan viajar y crear relaciones entre alumnos y la propia universidad.

Volviendo a Valencia, asegura que le gustaría volver algún día con su familia “a las fallias (sic) y a comer paella (sic), participando en los fuegos artificiales”. Su experiencia posterior en León fue algo mejor en lo deportivo: él bajó sus promedios a los 15,7 puntos y 5,9 rebotes, pero el equipo estuvo buena parte del tiempo en zona de ‘playoffs’ y finalizó en el duodécimo puesto. “Mi mejor amigo allí fue José Lasa, con el que aún me mantengo en contacto. Es un gran tipo”, indica, con más nombres muy presentes: “Recuerdo a Dani (Pérez), Oscar (Yebra), Mario (García), Oliver (Fuentes) y por supuesto a Corny Thompson y Bryan Sallier”.

Después de aquello, le cogió gusto a Europa, pese a que no volvió a jugar en España: cinco años en Francia (donde llegó a ganar una liga con el Pau Orthez), dos en Grecia y uno en Italia.

Ojo con lo que cuenta sobre su vida personal actualmente: “Me divorcié hace cinco años, pero me volví a casar hace tres y hace muy poco ¡he tenido trillizos! Los tres niños son chicos y están a punto de cumplir diez meses. También tengo tres hijos de mi primer matrimonio. Una de las chicas jugará al baloncesto en la Universidad de Illinois la próxima temporada”.

Por último, Grant también ofrece su cuenta de Twitter (@utejosh5) para mantener el contacto con excompañeros y aficionados.