Rony Seikaly: La estrella fallida

Rony Seikaly: La estrella fallida
Uno de sus tres partidos ligueros, ante Breogán (Foto: Gigantes).

Javier Ortiz Pérez

Rony Seikaly supone uno de los más sonoros fracasos en la historia de los extranjeros que han venido a España a jugar. Solamente aguantó tres partidos en el Barcelona de la 2000-01, adonde llegó como estrella absoluta como jugador mejor pagado de la liga (1,8 millones de euros). Acabó saliendo por la puerta de atrás con un evidente problema de falta de adaptación a lo que se le pedía.

Seikaly, como tantos otros pero amplificado, seguramente pensó que su etiqueta de ex NBA le daba patente de corso para, por ejemplo, no presentarse a un entrenamiento el día después de jugar solo 12 minutos en un partido de Euroliga en Londres. Ese fue el principio de su fin en el Palau. Toda la ilusión que había levantado su fichaje se volatilizó.

Y es que, aunque con 35 años ya, llegaba con un curriculum impresionante: oro en el Mundial de España-86 con Estados Unidos (aunque nació en Líbano), número 4 del ‘draft’ de 1988 con Miami Heat, trece temporadas entre los mejores con 14,7 puntos y 9,5 rebotes en 31,6 minutos (678 partidos), jugador de mayor progresión en 1990…

Con algún problema físico, debutó en la jornada 2 ante el Breogán y continuó en la 3 en Alicante. En ambos choques sumó 19 puntos (9/16 en tiros de 2) y 7 rebotes. En la 4, frente a Pamesa, no estuvo a ese nivel (8 puntos con 3/12 en tiro, aunque 10 rebotes). Luego sucedió el episodio de Londres y, tras abrírsele un expediente, salió del club. No volvería a jugar profesionalmente.

Esto dijo Aíto García Reneses entonces: “Hay que pasar página. Seikaly no fue capaz de aportar lo que de él se esperaba. Se vio superado por la presión y decidió terminar su relación con el Barcelona. Lo lamento, y personal y profesionalmente le deseo lo mejor. Para el equipo es bueno que se haya terminado ya este tema”.

Después de aquello, estuvo algún tiempo jugando al vóley playa, pero donde ha destacado ha sido en un campo totalmente distinto al del deporte. Por lo que leo, se ha convertido en un reconocidísimo DJ de ‘house’ y esas cosas. Disculpad mi ignorancia en ese género. Podéis seguir su trabajo en www.ronyseikaly.com. Como soy un chico curioso, mandé un mail a la sección ‘contact’ en el que le preguntaba por sus recuerdos de España. Me respondieron rápidamente:

“Recuerdo que teníamos un gran equipo con una gran mezcla de jugadores en todas las posiciones. La organización del club era de primera categoría, de ganadores. Me encantó la ciudad de Barcelona mientras viví allí e incluso después hemos ido algunas veces en verano. Todavía soy un gran seguidor de los equipos de fútbol y baloncesto”.

Mi siguiente paso fue mandar otro correo preguntándole por su versión personal sobre su salida del Barça. Todavía estoy esperando la respuesta…

Suele decirse con razón que la salida precipitada de Seikaly facilitó la progresión de Pau Gasol, que había empezado la temporada más bien como jugador de banquillo. Cuando el americano-libanés se fue, Aíto no fichó a ningún pívot, sino a un base (Michael Hawkins), lo que favoreció que Pau tuviese muchos más minutos y, sin piedad de ningún tipo, liderase al Barça a la Copa del Rey y la Liga ACB. Eso sí, una inoportuna apendicitis le hizo perderse una eliminatoria de Euroliga ante la Benetton de Treviso, que eliminó al Barça con el factor campo en contra.