Antonio Reynolds-Dean: Muy grande en LEB

Antonio Reynolds-Dean: Muy grande en LEB
Defendiendo con el Manresa en su primer ascenso (2001-02).

Javier Ortiz Pérez

Es una lástima que Antonio Reynolds-Dean solamente jugase una temporada en la actual Liga Endesa. Hace unos años se dudaba más de que los buenos americanos de la LEB cuajasen más arriba. Y Reynolds-Dean fue realmente un gran americano de la segunda categoría, un jugador dominante que acumuló ‘MVPs’ un escalón por debajo.

Sin embargo, su única oportunidad en la súper élite fue en la 2003-04 con un Murcia con el que había logrado su segundo ascenso consecutivo (el anterior había sido con el Manresa). Los números indican que cumplió bastante bien entre los mejores (12,5 puntos y 6,5 rebotes en 27 minutos). Sin embargo, el equipo bajó y eso le encasilló definitivamente como jugador LEB, donde estaría más campañas luciendo en equipos como CAI, Inca o Huelva (14,5 puntos y 7,5 rebotes en 227 partidos nada menos). Era un ‘4’ bastante anotador y con facilidad para taponar, pese a sus dos metros ‘pelados’.

Tras retirarse en el 2008 en Boca Juniors, hace cuatro años inició una prometedora carrera como entrenador asistente en la Universidad de Northeastern, ubicada en Boston. “Mi tiempo en España realmente me preparó para este nuevo papel en mi vida. El baloncesto que se practica en las universidades es muy similar al de Europa. Así es que tengo que estar agradecido a todo el mundo que estuvo en mi vida en vuestro país, desde entrenadores, directivos, jugadores y por supuesto aficiones. Nunca olvidaré la educación y el respeto con el que fui tratado”, cuenta.

Y es que sus recuerdos son muy buenos, como se puede imaginar. “Los años que estuve allí me ayudaron a crecer individualmente y como observador del juego. Tuve el honor de jugar y aprender de algunos de los mejores entrenadores del país. Y las relaciones que tuve mientras jugaba han seguido durando, desde los jugadores nacionales hasta los otros compañeros americanos. A Todos los considero amigos todavía hoy”, añade.

Algo en lo que se detiene especialmente es en el estilo de vida que observó aquí: “Viví en algunas de las mejores ciudades de España. Murcia siempre tendrá un sitio especial en mi corazón porque fue el primer sitio que conocí y pasé tres años allí. En ese lugar se basó el éxito que pude obtener. Zaragoza fue también especial porque fue el primer sitio donde nos establecimos como familia y los aficionados siempre estaban apoyándonos. La comida era estupenda y echo de menos las tapas. Es cierto que me llevó un poco de tiempo adaptarme a cómo se vivía en España, pero al final fue algo estupendo, sobre todo por cómo me trató la gente en todas las ciudades por las que pasé. No se me olvidará los dos ascensos que conseguí y el hecho de haber estado en equipos ganadores. Es algo que me acompañará toda la vida”.

En estos tiempos en los que la Liga Endesa mira más a la Adecco Oro seguro que Reynolds-Dean hubiese tenido más ocasiones de demostrar su valía.