Damon Johnson: Diez equipos entre siesta y siesta

Damon Johnson: Diez equipos entre siesta y siesta
En Lleida, uno de sus diez equipos españoles.

Javier Ortiz Pérez

Damon Johnson solamente jugó temporada y media en la actual Liga Endesa, entre 2004 y 2005, en tres equipos distintos (diez en total en España). Lo hizo además en un momento que ya no era la cumbre física de su carrera. Era un escolta con gran capacidad anotadora y más que aceptable defensor. Tengo la impresión de que si hubiese aparecido en esta época, cuando los equipos de la máxima categoría se fijan más en las LEBs, hubiese tenido más oportunidades. No fue así y para las estadísticas quedan sus 11 partidos con el Murcia al final de la 2003-04 y los 24 que repartió en la 2004-05 entre Bilbao y Sevilla. 7,7 puntos de promedio.

Johnson fue especialmente valioso en España por su pasaporte islandés. En aquel país realizó auténticas exhibiciones anotadoras un año tras otro, desde que salió de la universidad de Tennessee. Pero antes de asomarse a la ACB necesitó reválidas en Badajoz, Los Barrios, Aracena, Cáceres… Tras su paso por la máxima división regresó con Lleida, Huelva y Hospitalet. 131 partidos en total en lo que ahora es la Adecco Oro con 11,1 puntos en 25 minutos.

Tengo que decir que ha estado muy simpático en las respuestas que me ha realizado por mail, un poco correspondiendo a la fama que dejó aquí de tipo muy jovial. Le he localzado como entrenador asistente del equipo femenino de la East Tennessee State University (ETSU). “Es muy primer año y estoy muy emocionado y agradecido de que me hayan dado la oportunidad. Anteriormente estuve entrenando a chicos en el King College. Dios me ha bendecido permitiéndome seguir en el baloncesto después de retirarme, intentando transmitir mis conocimientos y experiencias a los jóvenes. Intento que los jóvenes logren conseguir sus sueños al igual que yo conseguí el mío”, afirma.

Ha mencionado a Dios. Y es que parece ser un hombre muy religioso. “Sirvo a Dios y entreno baloncesto. Tengo además una hija que va a jugar para la Middle Tennessee University en agosto, así es que estamos trabajando duro para ponerla en forma y que marque la diferencia en el equipo”.

En cuanto a sus recuerdos españoles, los recupera con bastante gracia. “Fue un tiempo fantástico. Recuerdo que la vida era muy ‘tranquilo’ (sic) y que la comida era lo mejor. Echo de menos la paella, las tapas, y las cenas fuera de casa, bien tarde. Cuando llegué a Los Barrios pensé que podía llegar a la ACB. Y cuando finalmente lo conseguí, fue lo mejor. Tuve mucha suerte de jugar al lado de amigos como Richard Scott y Antonio Reynolds que me hicieron mucha más fácil la transición. El baloncesto era muy bueno y aprendí mucho. Me encantaría volver y jugar un año o dos antes de que me haga demasiado viejo, jajaja… Pero a menudo pienso que aquellas temporadas solamente tuvieron buenos momentos para mí, haciendo amistades que durarán para toda la vida”.

Y es que se define como “un gran fan” de nuestro país. “A todo el mundo le digo que vaya, que sabrá lo que es la buena vida. Lo que quiero decir es… ¿quién no quiere echarse una siesta (sic) todos los días? Amo España”.