Jason Klein: Otro comunitario querido en Las Palmas

Jason Klein: Otro comunitario querido en Las Palmas
– En su última campaña en Las Palmas.

Javier Ortiz Pérez

Es llamativa la habilidad que tienen en Las Palmas para integrar a los comunitarios. Hace no mucho hemos asistido al cálido homenaje a Jim Moran. También hablé aquí hace poco de la prolongada etapa en el Gran Canaria de Brian Clifford. Y un caso de similar calibre es nuestro hombre de hoy: Jason Klein. El paralelismo entre los tres es evidente: aleros americanos con pasaportes de países europeos que se integran a la perfección en la isla, donde se convierten en habituales en los ‘rosters’.

Klein era probablemente el mejor tirador de los tres, un tipo orientado al juego ofensivo que también echaba una mano en defensa. Pero sobre todo lo suyo era el triple: lanzó casi más desde 6,25 que de dos puntos. Promedió 7,1 puntos en 21 minutos, un buen ratio. La clave para su rentabilidad era que, al disponer de nacionalidad alemana, no ocupaba plaza de extranjero. También fue protagonista de un asunto que resolvió felizmente: dio positivo por un jarabe para la tos, pero la sanción de tres meses y 3.000 euros de multa acabaría quedando sin efecto por una decisión de la Audiencia Nacional, que reconoció que había sido un caso totalmente fortuito. Su club confió tanto en él que en pleno proceso, que se produjo en el 2005, le renovó para la siguiente campaña.

Gran Canaria no fue su único amor en España, donde en realidad desembarcó en el 2000 en el Cantabria Lobos. Después, seis temporadas consecutivas de amarillo y dos más en proyectos fuertes de LEB, primero en la isla vecina (y rival), con el Tenerife, y finalmente en el Lucentum Alicante.

Klein abandonó relativamente joven el baloncesto, con 31 años, en el 2008. Tras salir de la universidad de Michigan State, en su estado natal, España fue el único país donde jugó a nivel profesional. “Recuerdo sobre todo a mis excompañeros, los que echo de menos. Realmente me cuesta recordar alguno con el que no me llevase bien. Era una clave importante para aquel equipo”, afirma ahora. Para él, España fue una experiencia plena, al menos por sus palabras. “Soy de una pequeña ciudad de Michigan y ver los grandes lugares de España y de Europa resultó fantástico”, explica, calificando de “estupendo” el primer año en Cantabria y “fascinantes” los seis de Canarias. “Todavía considero a alguna gente que conocí allí como los mejores amigos que he tenido”, destaca.

¿Y ahora? ¿A qué se dedica? “Estoy en el mundo de las inmobiliarias y la contabilidad. ¡¡¡También tengo una hija de dos años en la que empleo la mayor parte de mi tiempo libre!!! Me gustaría que cuando fuese más mayor poder llevarla a vuestro gran país para que lo conozca. Fui muy afortunada por poder jugar allí tanto tiempo”, apostilla.