Robert Pack: Un atleta aficionado a la paella

Robert Pack: Un atleta aficionado a la paella
Acrobática acción con el Pamesa.

Javier Ortiz Pérez

Robert Pack pertenece al selecto club de jugadores que han pasado por España tras totalizar más de 500 partidos en la NBA. En concreto, 552 en una carrera quizás no muy brillante, pero enormemente sólida, que le hizo merecer la confianza de varios equipos sobre todo para el papel de base reserva. Lo que le caracterizaba era sobre todo un exuberante físico, todo fibra y nervio, lo que le convertía en un defensor muy difícil de superar. Quizás ofensivamente no fuese tan resolutivo como en la otra zona, pero también se podía confiar en él para llevar la manija de un equipo.

Por la ACB lo tuvimos en la temporada 2003-04, cuando el Pamesa Valencia recurrió a él como refuerzo para la recta final de la liga regular y los ‘playoffs’. Acababa de ser cortado por los Nets y fue su primera experiencia europea. Totalizó trece partidos (ocho y cinco), dejando una impresión correcta, pese a que ya no estaba en el mejor momento de su carrera y sus condiciones físicas habían empezado a decaer. Promedió 10,3 puntos y 2,3 asistencias en 23 minutos, confirmando la impresión que daba en la NBA de que no era desde luego un triplista fiable (28%). Aunque se habló sobre ello, no renovó, pero después consiguió un buen contrato en el Zalgiris Kaunas.

La suya es una buena historia de superación: no entró en el ‘draft’ de 1991, pero consiguió un puesto en la plantilla de los Portland Trail Blazers y disputó la final en su año ‘rookie’. Después estuvo especialmente brillante en Denver y Washington (18,1 puntos de promedio en la 95-96), con el inconveniente de que vez en cuando le llegaba alguna lesión que le impedía disputar la campaña entera. Después, en Dallas, Minnesota, de nuevo Denver, New Orleans y New Jersey fue teniendo cada vez un papel más residual. Pero la nota media global es buena: 20 minutos en cancha en esos 552 partidos y 8,9 puntos y 4,6 asistencias. Incluso rozó la victoria en el concurso de mates de 1994, siendo superado únicamente por Isiah Rider.

Retirado en el 2005 tras ganar liga y copa lituanas, demostró vocación para los banquillos. En la 2009-10 consiguió un puesto como asistente en los New Orleans Hornets y desde el 2010 hasta el presente forma parte del cuerpo técnico de Los Angeles Clippers que comanda Vinny del Negro.

Pack tiene recuerdos muy vivos de su breve paso por España (via el departamento de prensa de los Clippers): “Yo llegaba a Valencia desde la liga más competitiva del mundo, la NBA, y encontré una liga que era bastante buena, de un alto nivel. Los equipos tenían a gente como Splitter, que era muy joven, a Calderón, a Scola, a Prigioni, a Nocioni… Todos luego acabaron en la NBA, y jugué contra ellos allí. También en el Barcelona estaban Navarro y Marc Gasol. Había buenos jugadores, capaces de competir cada noche, sin rendirse. Para mí fue bueno. No había estrellas de la NBA, pero sí muy buenos jugadores. Tuve que prepararme para una competición muy dura, en todos los partidos. Tenías que ganarte el respeto siempre”.

Es una opinión que tienen más o menos casi todos los americanos que han pasado por aquí. Lo mejor viene ahora. Es otro tipo de tópico: “La paella en Valencia era deliciosa. Hizo sentir como si estuviese en casa, en Nueva Orleans, con el arroz y el pescado”. Sí, Pack es de Lousiana y allí hay un plato tradicional que es la jambalaya, donde la base es el arroz y le echan un poco de todo. Lo probé cuando viajé a la ciudad hace unos años y es cierto que recuerda vagamente a la paella, aunque me da que tenía más picante. En fin, dejamos la gastronomía y seguimos hablando de baloncesto mañana…