Paul Fortier: Veteranía ‘francesa’

Paul Fortier: Veteranía ‘francesa’
Foto oficial en Girona (2000-2001).

Javier Ortiz Pérez

La ‘sentencia Bosman’ en 1996 no solamente abrió la puerta a jugadores comunitarios, sino también a norteamericanos que hubiesen obtenido un pasaporte europeo y se convertían en muy apetecibles al no ocupar plaza de extranjero. Es el caso de Paul Fortier, que llegó ya muy veterano a España, pero ofreció un rendimiento aceptable, en un rol complementario.

Fortier, un interior con mucha clase, fue una estrella absoluta en Francia, donde llegó a obtener la nacionalidad. Prácticamente toda su trayectoria profesional se desarrolló allí, desde 1986 a 1999, cuando llegó a Girona, con el único paréntesis de unos meses en Rimini en 1990. En el país galo jugó para seis equipos diferentes, primero como americano y luego como nacional, ocupando los primeros puestos en anotación y rebotes. En 1998 fue el máximo encestador de la ProA con Cholet. También había pasado por otros ‘grandes’ como París, Dijon o Le Mans.

Cuando el Caja San Fernando le fichó en 1999 ya tenía 35 años y su papel fue bastante menos estelar. Richard Scott y Nacho Romero tenían más minutos. Algo similar le sucedió la temporada siguiente en el Girona. Pero repito que era ya un jugador veterano que se conservaba bastante bien para su alta edad. En total fueron 67 partidos ACB con 7,7 puntos y 3,8 rebotes en 24 minutos.

Tras pasar por Grecia, aún le quedaría un momento culminante en España con 38 años. En enero del 2002 fichó por el Manresa y colaboró en el ascenso a la ACB con 5,8 puntos y 4,5 rebotes en 20 minutos.

A Fortier lo he encontrado en la Universidad de Washington State, en la que jugó de 1982 a 1986. “Llevo siendo entrenador asistente durante los últimos diez años, dos de ellos en Cornell University y los otros ocho aquí”, cuenta. “Me gusta mucho la parte de enseñanza que tiene mi trabajo, entrenar con los jugadores e intentar mejorar sus cualidades. También me gusta la parte de ‘reclutar’ a posibles jóvenes que puedan venir aquí a estar con nosotros. Es un desafío viajar para encontrar jugadores para nuestra universidad y para el equipo. Mi objetivo es ser entrenador-jefe algún día, pero tengo que seguir trabajando duro y sé que una buena oportunidad llegará algún día”, me escribe.

¿Y de España? ¿Qué recuerda? “Sobre todo, el gran nivel del baloncesto en la ACB. Pensé que era la mejor liga de Europa. Muy profesional. Los jugadores eran muy Fuertes, y había muy buenos entrenadores. Jugué contra jóvenes como Pau Gasol, Juan Carlos Navarro, Raúl López, Jorge Garbajosa, Carlos Jiménez, Felipe Reyes… Otros como Alfonso Reyes y Alberto Herreros ya eran mayores. Ya hemos visto cómo algunos de ellos han llegado a la NBA. Para mí fue muy significativo pasar por España”, afirma.