Arturo Llopis: Experto financiero de 2,06

Arturo Llopis: Experto financiero de 2,06
Celebrando la liga del 90, detrás de Aíto (Foto: Gigantes).

Javier Ortiz Pérez

Arturo Llopis ha sido uno de los grandes cerebros que ha dado el baloncesto español… fuera de la cancha. Se retiró con apenas 24 años para dedicarse íntegramente al mundo financiero, para el que se había formado en la prestigiosísima universidad de Harvard. Anteriormente había sido una gran promesa en el Barça gracias sobre todo a su poderoso físico. Pero tuvo que escoger entre el baloncesto profesional y una carrera brillante en los negocios y lo segundo pesó más.

Llopis es valenciano, de un pueblo llamado Silla. Fue ‘reclutado’ por el club azulgrana muy joven y debutó en la actual Liga Endesa en la temporada 89-90, disputando algún minuto incluso en los ‘playoffs’ en los que el Barça acabó haciéndose con el título frente al Joventut. Con sus 2,06, intimidaba y era todo corazón, haciéndose un habitual de la selección española en categorías inferiores.

En aquel verano del 90 decidió marcharse a Estados Unidos para mejorar su formación global: “Tras un tiempo de transición en un junior college para aprender el idioma y demás, tuve dos clases de ofertas: las de universidades fuertes en lo deportivo como LSU, donde hubiese estado con Mike Hansen y Shaquille O’Neal, y las de otras que eran como Harvard, más caracterizadas por su nivel académico. Yo no me consideraba mal jugador, pero tenía claro que mi futuro estaba más en el mundo no deportivo, así es que fui a Harvard”, recuerda ahora.

En aquellos dos años en el afamado centro de Boston estudió Económicas y Comunicación y tuvo tiempo para ser llamado para la selección absoluta en la preparación para los Juegos Olímpicos de Barcelona, aunque no entró entre los doce elegidos. En el 93 regresó con ganas de hacerse un hueco en la ACB, pero “un cúmulo de circunstancias” le empujaron a abandonar en apenas dos temporadas, tras pasar por Breogán y Pamesa Valencia con un protagonismo escasísimo. En total, 53 partidos en la máxima categoría y solamente 1,9 puntos y 1,9 rebotes en 7 minutos.

“Era un mal momento para el mercado de los nacionales con los tres extranjeros que se impusieron justo entonces. Las ofertas que tenía de los clubs eran la cuarta parte del dinero que podía ganar en trabajos para empresas. Así es que hice un master en gestión de empresas y entré como consultor estratégico en Bain & Company, donde estuve siete años. Mi primer sueldo era el doble del último que tuve en el baloncesto”.

Dejó el sudor de las pistas, pero se metió en ese mundo en el que casi lo normal es trabajar “18 o 19 horas diarias durante largas épocas del año”, afirma. Su ambición no iba a parar ahí: en el 2003 creó Valcapital Gestión, una empresa de capital-riesgo que estuvo implicadas en complicadas operaciones de ingeniería financiera. “Fue toda una vorágine”, asume, un tiempo de auténtica locura en la que se convirtió en una figura muy respetada en su sector. Medios especializados en económica le entrevistaban a menudo sospechando únicamente por su altura que había sido jugador de baloncesto.

Llopis vivió un momento indescriptiblemente duro hace apenas poco más de dos años, cuando su mujer falleció y él quedó a cargo de los tres hijos de la pareja. Hace cinco meses decidió darle un nuevo giro vital a su vida: dejó atrás Valencia y regresó a Barcelona, donde ha sido contratado por la delegación española de una multinacional de ‘cazatalentos’, Spencer Stuart.