Guillermo Coll: Timón balear

Guillermo Coll: Timón balear
Cromo en su única temporada ACB, la 94-95 con el Salamanca.

Javier Ortiz Pérez

Guillermo Coll fue uno de esos bases “de los 90”, mucho más caracterizados por moverse en la segunda categoría –se llamase Primera, EBA o LEB— que en la ACB, donde probablemente mereció alguna oportunidad más. Ha sido uno de los jugadores de más talento salidos de Baleares y probablemente mereció alguna oportunidad más en la gran élite, pero esta se redujo únicamente a 31 partidos en la primera de las dos temporadas que estuvo el Salamanca entre los mejores, la 94-95.

En ellos no lo hizo mal saliendo del banquillo: 4,5 puntos en 13 minutos en pista. Pero su competición natural estaba un poco más abajo, donde sobrevivió durante una década siendo casi siempre titular, empezando y acabando en la isla de Mallorca (el Prohaci y el Basket Muro) y ganándose bien la vida en lugares como Guadalajara, Ourense y Granada. Era un buen jugador, muy sereno en la dirección y con un tiro exterior que podía hacer daño.

“Jugar en la ACB era un sueño que tenía de pequeño y lo conseguí de la mano de Fernando Merchante”, agrega. Merchante fue el entrenador que le llevó a Salamanca en Primera y con el que debutó en la máxima categoría un año después, tras conseguir el ascenso. “Marcar y tener cerca a mis ídolos, jugar en la mejor liga de Europa, es algo que pocos pueden decir y disfrutar”.

El de Salamanca en 1994 no fue el único ascenso de su carrera. Un año antes lo había conseguido con el Guadalajara, aunque el club alcarreño renunció a la plaza. Y en 1992 se quedó en las mismas puertas del éxito, perdiendo el ‘playoff’ final ante el Cáceres con el Prohaci.

Es un apasionado del baloncesto. Con 43 años sigue jugando en la liga de empresas de Mallorca. “Es con mis amigotes y el equipo se llama Cantina Sol. Sigo disfrutando de este maravilloso deporte que me lo ha dado todo en la vida”, agrega.

Además, es coordinador y entrenador de baloncesto de chicos y chicas en el Colegio Santa Mónica, de Palma. Su actividad diaria principal es el trabajo en Maude Studios, una empresa estatal que se dedica los cursos bonificados para los trabajadores de las empresas.