Carl Herrera: El hombro impidió apreciar al mejor venezolano

Carl Herrera: El hombro impidió apreciar al mejor venezolano
Taponando a Epi en un Madrid-Barça (Foto: Gigantes)

Javier Ortiz Pérez

Carl Herrera demostró en la NBA ser mejor jugador de lo que pareció anteriormente en el Real Madrid. Se trata casi seguro del mejor baloncestista venezolano de la historia, con permiso de lo que pueda hacer Greivis Vásquez, pero apareció en la ACB para vestirse de blanco en un mal momento, una temporada 90-91 cargada de problemas en todos los sentidos.

Herrera arrastró una lesión en el hombro durante buena parte de la campaña y eso seguramente le hizo mostrar un nivel no adecuado a sus capacidades. Promedió 13,2 puntos y 7,6 rebotes. Llegaba con fama de gran proyecto tras pasar por la universidad de Houston y ser escogido en segunda ronda del ‘draft’. De hecho, la idea del Madrid era convertirle poco menos que en su jugador franquicia, firmándole un contrato por tres temporadas de las que solo cumpliría la primera. El divorcio fue lo mejor para las dos partes.

Rápido, larguísimo para ser ‘3’ y con un tiro a media distancia más que pasable, aunque raro en su mecánica, su aventura española se vio cortada abruptamente… para bien suyo. Consiguió un contrato en la NBA con los Houston Rockets, con los que recopilaría dos anillos de campeón. En sus cuatro años allí contribuyó desde el banquillo con medias entre 13 y 22 minutos. Obviamente, acompañando a gente como Clyde Drexler o Hakeem Olajuwon no tenía tanto protagonismo como en su selección, a la que clasificó para los Juegos Olímpicos de Barcelona, pero sí era un buen complemento: sacrificado en defensa y aceptando no tirar demasiado. Luego continuó su carrera con menos brillo seguramente en San Antonio, Vancouver y Denver antes de regresar a su país. Pero no está mal jugar 465 partidos en la NBA con 5,3 puntos y 3,6 rebotes en 17 minutos.

En Venezuela, huelga decirlo, es todo un ídolo, y eso que exactamente no nació allí, sino en Trinidad y Tobago. Hasta tiene un pabellón con su nombre en la ciudad de Guanare con capacidad para 7.500 personas.

Herrera, como tantos otros tras su retirada, se hizo entrenador. Ha colaborado con el equipo nacional en su cuadro técnico y actualmente lleva las riendas del Gigantes de Guayana. Gracias a la ayuda de un periodista venezolano, Daniel Gómez, he conseguido estas palabras suyas sobre su experiencia en España: "No sabía lo importante que era Real Madrid como club, su envergadura, y todo lo que representaba. Después me fui dando cuenta, poco a poco, el trabajo que debía hacer allá. Estaba saliendo de la universidad de Houston en ese momento. Nunca había jugado afuera. Fue una experiencia muy bonita, España me encantó. Nunca quise marcharme de allí, ni siquiera irme a la NBA. Los Rockets de Houston estuvieron un año detrás de mí, buscando la forma de que fuera allá. Al final, en el último año cambiaron al entrenador que me llevó para al Madrid. Trajo a otros jugadores y, por ello, tomè la decisión de irme a Houston; de lo contrario, creo que me hubiese quedado en España. Me gustó todo: la comida, el ambiente, el club, el trato y lo profesionales que fueron en Madrid. Una experiencia muy, muy bonita".