Chus Bueno: Estrella… en los despachos

Chus Bueno: Estrella… en los despachos
Lliria, temporada 91-92 (Foto: Gigantes).

Javier Ortiz Pérez

No suele ocurrir mucho que un ex jugador tenga una trayectoria lejos de las pistas mucho más brillante en el plano directivo. Lo cierto es que la trayectoria de Chus Bueno invita a pensar en un caso contundente: no fue un jugador de primera línea, aunque sí tuvo algún año en ACB, pero como gestor ha tenido una intensa y variada carrera que le ha llevado ahora a ser el vicepresidente de NBA Europa. Y antes hubo más. Un tipo realmente poderoso.

Vayamos primero con el Bueno-jugador. ¿Qué sabemos de él? Nacido en Barcelona y criado en la cantera azulgrana, llegó a debutar a las órdenes de Aíto en la temporada 88-89. Era un base alto (1,92) y, decían, con mucha clase. Se fue a demostrarlo a Primera B, primero en el Atlético de Madrid y después en el Lliria, con el que consiguió el ascenso en 1991. En su estreno ‘serio’ en la ACB la siguiente campaña fue titular. “Es un inteligente pasador que, además, colabora en el rebote y sabe coordinar con habilidad las transiciones de su equipo”, se escribía sobre él en la guía oficial. Sin embargo, en 1992 se le detectó una lesión en las dos rodillas y su carrera cayó en picado y sin remedio. Ni en Valencia ni en Gandía demostró volver a ser el que era y se retiró con solo 26 años. ¿Cómo se veía él? “Sin hacer nada extremadamente bien, me gustaría pensar que era un tipo que ayudaba a que las cosas que habíamos preparado salieran según el plan. Competir a alto nivel es una experiencia extraordinaria, cada semana se convertía en una final... son sensaciones que en la vida normal no se tienen”. Ahí queda eso.

Mientras intentaba hacerse un hueco en el baloncesto profesional, preparaba su ‘vida posterior’. Se hizo un hombre fuerte del sindicato de jugadores, la ABP, y fortalecía su formación en la universidad con licenciaturas y masters. Defendiendo los intereses de los baloncestistas en el cargo de secretario general estuvo once años, desde 1995 al 2006. Muchas horas de negociación que sin duda le curtieron. En el 2007, la Federación Española le reclamó y le convirtió también en su secretario general hasta el 2010, siendo el brazo ejecutor de proyectos llegados a buen puerto como la candidatura para el Mundial-2014. Desde agosto del 2010 es el número 2 de la NBA en Europa, viviendo a medio camino entre Londres y Madrid.

¿Qué opina Bueno de su transformación en uno de los ‘peces gordos’ de la gestión en nuestro baloncesto? “La retirada es una evolución natural y supongo que menos brusca que otros casos porque yo seguí trabajando para mi deporte. Creo que has de ser consciente que vas cambiando y la transición de un trabajo a otro surge como una oportunidad en ese camino, desde mejorar las condiciones de los jugadores (en la ABP) como ahora la NBA. Lo bueno es creer que puedes seguir creando valor para ayudar el crecimiento de todos alrededor del baloncesto que es lo que gusta”, explica.

Según destaca, “ahora en la NBA intento seguir creando valor, lo más importante es que se centre en el aficionado para que les guste nuestro cada día más nuestro deporte”.