Charles Bradley: ‘Killer’ (y púgil)

Charles Bradley: ‘Killer’ (y púgil)
Primera época en el Granollers (Foto: Gigantes).

Javier Ortiz Pérez

Charles Bradley ejemplifica bien eso de que “segundas partes nunca fueron buenas”. Dejó una excelente impresión en su debut ACB con el Cacaolat Granollers en la temporada 85-86, pero su regreso, dos años después, resultó fugaz y se vio cortado por un episodio lamentable: su agresión a ‘Indio’ Díaz en el partido inaugural de la 87-88.

Bradley, hay que decirlo, era un jugadorazo, al menos a nivel ofensivo. Alero espigado, rectilíneo, de muchísimos recursos ofensivos, había tenido una brillante carrera universitaria en South Florida. Tanto es así que llegó bastante lejos en los ‘try outs’ de Bobby Knight para formar la selección norteamericana que disputó los Juegos Olímpicos de Los Angeles. Lo suyo era meter y meter. Sin embargo, quedó descartado en las últimas semanas junto con otros ilustres como Charles Barkley y Karl Malone.

Cogió fama de demasiado ‘unidimensional’, de esforzarse poco en defensa, y solamente consiguió el puesto 51 en el ‘draft’ de 1985 con Sacramento Kings. Demasiado retrasado como para obtener un puesto, así es que voló a Europa, a Granollers, donde cumplió con creces en aquel primer año.

Promedió 23 puntos con excelentes porcentajes (alrededor del 55% en tiros de dos, el 40% en triples y el 85% en libres), sin abusar del tiro. Su defensa seguía siendo más bien flojita, pero lo compensaba con su gran aportación en ataque. Intentó ese verano entrar en la NBA y no lo consiguió.

Su regreso en 1987 fue, ya lo dije arriba, fugaz, marcado por una jugada polémica y muy llamativa en su momento. Eran los últimos minutos del choque ante el CAI y Bradley, al que por los números no le estaba saliendo un buen partido (19 puntos, pero 1/8 en triples) le soltó un enorme puñetazo a ‘Indio’ Díaz en la cara, noqueándole por completo. Ya me referí sobre ello en el capítulo sobre ‘Indio’ en esta misma página. Lo que pasa es que a raíz de aquello, un compañero de Bradley en el Granollers me escribió esto: “el que empezó la pelea fue él (Díaz). Golpeó con dos puñetazos por la espalda al bueno de Charles. Simplemente... No es todo lo que parece en una pista”.

Lo innegable es que Bradley fue sancionado con cuatro partidos y 300.000 pesetas de multa y automáticamente el club vallesano rescindió su contrato. No estoy del todo seguro, pero creo que no volvió a jugar en Europa, pasando el resto de su carrera en ligas sudamericanas como la de Venezuela (casualidades de la vida: el país de nacimiento de ‘Indio’ Díaz) y la de Argentina. Se retiró en 1994.

Ahora es conductor de autobuses y furgonetas en su Florida natal, o al menos lo era en el 2008, que es de cuando encontré este reportaje que parece lo último se ha publicado sobre él. Trabaja fundamentalmente con niños, ayuda en lo que puede. En la información expresa su frustración por no haber podido acceder a la NBA.