Nacho Yáñez: Rápida (y exitosa) transición al banquillo

Nacho Yáñez: Rápida (y exitosa) transición al banquillo
Estreno ACB con el Fuenlabrada (96-97).

Javier Ortiz Pérez

El Canarias está de moda. Su regreso a la Liga Endesa está siendo un éxito teniendo en cuenta dos factores: hace un juego muy alegre y ofensivo y ha mantenido a gran parte de los jugadores con los que la pasada campaña se proclamó holgadamente campeón de la LEB Oro. Ese triunfo en Madrid del pasado domingo es para enmarcar. En ese contexto tenemos ahora como pieza importante a Nacho Yáñez, que ha pasado este verano de ser jugador a ayudar al sempiterno entrenador aurinegro, Alejandro Martínez.

Yáñez ha estado en la pista hasta casi ayer, en un buen ejemplo de longevidad baloncestística. Dentro de poco, en abril, cumplirá los 40. El Canarias le ofreció continuar vinculado al club supongo que pensando en los mismos valores que caracterizaron su carrera: una tremenda solidaridad y capacidad de trabajo que ahora intenta aportar desde el banquillo.

En una trayectoria de 20 años de profesional ha entrado y ha salido de la ACB con mucha fluidez, aunque no debutó en ella hasta relativamente tarde: con 23 años en el Fuenlabrada que se estrenaba en la liga. Hasta entonces, y tras pasar por la cantera del Madrid, había destacado un peldaño por debajo.

Estudiantes, Tenerife, Lleida, Menorca y León, casi siempre en años alternos, fueron sus experiencias en la élite, donde tenía un papel bastante distinto por lo general al que ocupaba en la LEB, con más protagonismo ofensivo (Huelva, Inca, Universidad Complutense, Illescas, La Palma…). 208 partidos ACB en total con 18 minutos y 7 puntos por encuentro. En todo caso, siempre se adaptó a lo que le pedían: era un ‘3’ con muy buen tiro exterior que, con el paso de las temporadas, fue desarrollando un tremendo conocimiento del juego que le sirvió para sobrevivir.

“Acabo de retirarme, así que recuerdos tengo muchos, es muy complicado quedarse con algo. Dejando aparte todas las emociones deportivas, que afortunadamente fueron muchas y diversas, me puedo quedar con la suerte que supone haber jugado y vivido en varios lugares de nuestra geografía y haber conocido tanta variedad de gente, lugares y maneras de entender las cosas. A la vez que compartía vestuario y muchas horas de la semana con gente venida de todo el mundo”, cuenta desde La Laguna, imagino que entre entrenamiento y entrenamiento. Yáñez se define como “alguien que intentaba entender mi rol dentro de los equipos y de cumplirlo lo mejor posible”.

Será un trotamundos de este mundillo, pero Tenerife se convirtió en los tres últimos años en su ‘segunda casa’, una isla a la que se ha adaptado a las mil maravillas (ya jugó en el ‘eterno rival’ hace unos años) y en la que está aprendiendo un empleo que es nuevo en sí para él, aunque conocimiento de cómo funciona el baloncesto es obvio que le sobra. “Creo que dentro de lo complicado que es 'jubilarte' de una profesión con 39 años, esta es una de las mejores situaciones. Conocía club, compañeros de trabajo y entorno de mi nueva ocupación”, reflexiona, muy satisfecho de cómo están desarrollándose las cosas en el Canarias. La permanencia está muy cerca y, seguro, él también algo de mérito en ella.