Winston Crite: Honesto recambio

Winston Crite: Honesto recambio
Con el IFA Granollers (Foto: Gigantes)

Javier Ortiz Pérez

En sus meses en Granollers en 1991, Winston Crite cumplió como sustituto del lesionado Tom Sheehey. Catalogado como un jugador hábil y luchador, era más ‘3’ que ‘4’ con sus dos metros pelados. Sus números hablan bien de él en los 17 partidos que disputó (15,4 puntos y 5,2 rebotes).

Crite había tenido un par de años de pocos minutos en la NBA con los Phoenix Suns y procedía de la CBA, habitual ‘vivero’ por entonces de las grandes ligas europeas para este tipo de contingencias. Después se asentó en Francia, dejando atrás una vida de ‘trotamundos’. No hay muchos jugadores que puedan decir que hayan tenido contratos en cuatro continentes distintos, ya que en su historial también hay participaciones en Argentina, Australia y Filipinas.

“Recuerdo Granollers como una ciudad tranquila de gente simpática. Allí tampoco había mucho que ver, a menos que condujeses a Barcelona, que es uno de los sitios más bonitos que he conocido”, afirma ahora desde su California natal. “El estilo de vida en Granollers era calmado, que era algo que me gustaba realmente. Tenía buenos amigos en la liga que me ayudaron a hacer bien la transición de vivir en España. Yo era nuevo en Europa y me llevó algo de tiempo aclimatarme. Solamente pude estar media temporada, pero eso me sirvió para que luego consiguiese cosas más importantes en Francia. La ACB, como la mayoría de las ligas europeas, era dura y muy física. Me enseñó buenas lecciones del alto nivel de baloncesto que se estaba jugando alrededor del mundo, no solamente en Estados Unidos”, añade.

También hace referencia a la derrota en cuartos de final frente al Barcelona, en lo que fueron sus últimos partidos en España. “Me gustaban mis compañeros, pero no me gustó nada perder tan fácilmente contra el Barcelona. Qué gran equipo tenían”, dice.

Según destaca, “siempre recuerdo mi paso por España como algo especial. Volveré a Europa pronto con mi esposa para enseñarle Granollers, Barcelona y otros sitios que visité cuando era un joven jugador”.

Y… ¿cómo ha transcurrido la vida en los últimos años, Winston? “Cuando me retiré del baloncesto profesional empecé a combinar los métodos de entrenamiento que se usaban en Europa con las técnicas de tiro y desarrollo físico que aprendí en la universidad y en la NBA. Así es que en 1998 empecé con un pequeño grupo de cinco jugadores y empezamos a ver los increíbles resultados de mis enseñanzas. En el 2000, creé una empresa llamada The Footwork Shop y desde entonces mis enseñanzas han ayudado a muchos chicos jóvenes (de 10 a 18 años) a ser mucho mejores jugadores y ganar algún campeonato escolar. El año pasado empecé con un equipo de sub-14 hecho con jugadores de la empresa y les entrené hasta conseguir un récord de 36 victorias y 2 derrotas”, explica. “También he sacado tiempo para terminar mi carrera de administración de empresas y marketing y monté otra empresa llamada W. Crite Marketing”, apostilla.