LeRon Ellis: Un ‘5’ metido en problemas

LeRon Ellis: Un ‘5’ metido en problemas
En Valladolid en 1992 (Foto: Gigantes)

Javier Ortiz Pérez

La trayectoria de LeRon Ellis no fue nada bien en España –acabó cortado en los dos equipos para los que jugó, el Grupo Libro Valladolid y el Barcelona— y ahora su vida tampoco tiene una pinta muy lustrosa ni que digamos. No suelo empezar por el final, pero esta vez lo haré: hace unos días fue arrestado porque la policía de Los Angeles sospechaba que conducía bajo los efectos de las drogas. En la foto que se hizo pública, que podéis ver aquí al lado, no parece tener muy buen aspecto.

Ellis no está, desde luego, en racha. El año pasado perdió a su padre, el también exjugador LeRoy Ellis, derrotado por el cáncer. A buen seguro que fue él, todo un ganador del anillo de la NBA con los Lakers en 1972, quien le transmitió la pasión por el baloncesto. Y realmente no iba mal su carrera. En Kentucky y sobre todo en Syracuse, sus dos universidades, brilló especialmente, y consiguió un hueco en la primera ronda del ‘draft’ de 1991. Los Clippers le escogieron con el 22, pero luego no le dieron demasiados minutos, lo que le llevó a iniciar su carrera europea.

LeRon era, me pareció, el típico talento desperdiciado, ese jugador que, por lo que sea, no consigue centrarse y poner todas sus capacidades al servicio del equipo. Tenía un gran físico (2,08) y no andaba mal de movimientos de espaldas a canasta. La del Grupo Libro Valladolid fue una apuesta fuerte en 1992, pero su relación con el entrenador, Javier Casero, fue mala desde el comienzo. En un partido ante el León llegó a negarse a jugar alegando problemas físicos. “El entrenador quiere echarme todas las culpas porque el público le silba y no estamos bien clasificados. Ya en Turquía, en partido de la Copa Korac, aseguró que yo era el responsable de la derrota”. Casero respondió: “Su actitud ha sido la causa de sus desdichas, pero no de las mías. Antes y después del incidente de León había llegado tarde o faltado a muchos entrenamientos”.

El intercambio de declaraciones acabó salomónicamente: el club no hizo efectiva la cláusula para renovar el contrato de Ellis el 7 de diciembre y le multó con cuatro millones de pesetas; al mismo tiempo, destituyó a Casero y dio su puesto a Samuel Puente.

Por todo esto resultó muy sorprendente que dos años después, Aíto García Reneses apostase por él en el Barça. Solamente podía actuar en competición nacional, y tuvo algunos partidos buenos, pero aguantó hasta marzo, cuando fue sustituido por un intimidador más reputado, Mike Peplowski. Se cerraban así 37 partidos ACB (14+23) con 9,6 puntos y 6 rebotes de promedio.

Lo curioso es que después volvió a tener otra oportunidad en la NBA (12 partidos con Miami), aunque la realidad es que concluyó su carrera más bien en plan bizarro en China y Japón.