Alex Nelcha: “Catástrofe” en Murcia

Alex Nelcha: “Catástrofe” en Murcia
En su época como jugador.

Javier Ortiz Pérez

Alex Nelcha tuvo escasa suerte en España. Solamente jugó seis partidos en la temporada 98-99 con el Murcia, denominado entonces ‘Recreativos Orenes’. Fue un equipo que acabó descendiendo aquella campaña en la que Nelcha fue uno más dentro de un carrusel de cambios y contratos temporales.

Este pívot con buen tiro llegó con cierto prestigio. Era un fijo en la selección venezolana, con la que llegó a disputar los Juegos de Barcelona-92, y también en la liga francesa. Obtener el pasaporte galo le abrió las puertas de la Liga ACB, pero todo le salió mal entonces. Aunque a nivel deportivo la cosa no funcionó, según me dice España es un país que adora. “En Venezuela tenemos mucho la cultura de ustedes y me sentí como en mi casa”, afirma. Sin embargo, su paso por Murcia lo califica como una “catástrofe”.

¿Por qué? Leamos el mensaje que me ha mandado porque la peripecia tiene su gracia. Reír por no llorar, claro.

“Cuando llegué a Murcia había cuatro pívots (dos españoles y dos americanos) y yo fui el quinto. La atmósfera en el equipo estaba súper tensa porque éramos últimos. Me integré al equipo un domingo y el miércoles renunció el entrenador [Felipe Coello]. Trajeron a uno nuevo [Manolo Flores] y fichó a otro pívot, con lo que ya éramos seis y por supuesto nunca me hacía jugar. La directiva quería que me fuera, hablé con ellos y les dije que me dieran un mes más de salario y me iba porque la situación no estaba buena ni para mí ni para el equipo, pero ellos consideraron que yo ya había ganado mucho dinero hasta ese momento (si mal no recuerdo solo estaba en el equipo no más de dos meses) y entonces decidí quedarme hasta que finalizara mi contrato.

Fuimos a jugar a una de las Islas Canarias, perdimos y después del partido salí de copas con un jugador de mi equipo y uno del otro equipo con el cual yo había jugado anteriormente en Venezuela. Al día siguiente el equipo regresó a Murcia y yo viajé a Francia a terminar de mudar mis cosas. De regreso a Murcia dos días después, mi coche que me dio el equipo, que estaba estacionado frente al pabellón junto a los de los otros jugadores, ya no estaba. Subí a la oficina a preguntar dónde estaba y me dijeron que si no estaba donde lo dejé, es que me lo habían robado y que además estaba suspendido y multado con 10.000 dólares por haber salido después del partido, pero solo a mí. Al compañero que estaba conmigo no le hicieron nada. Los españoles me dieron el número de la asociación de jugadores. Dijeron que no era justo lo que la directiva estaba haciendo. Llamé y me dijeron que el equipo no podía multarme porque después del partido el jugador tiene libre un día y medio, así que se lo dije a la directiva y no se alegraron mucho.

Yo iba a poner la denuncia en la policía por lo del coche, pero me dijeron que no lo hiciera, que ellos se encargaban de eso. Era un Fiat súper viejo que se apagaba siempre. A veces llegaba tarde al entrenamiento por eso. Cuando me dijeron que lo habían robado me reí mucho porque los otros jugadores tenían Mercedes, Audis…

La conclusión de todo esto es que ellos querían que me fuera, pero no querían llegar a ningún arreglo y por eso me fue muy mal allá, pero bueno me pagaron todo y me cambiaron a un equipo Italiano”.

Tremendo, ¿no? Ahora Nelcha vive en Alemania, “tratando de aprender el idioma y jugando en la Primera Liga Regional para mantener la forma. También estoy trabajando en un gimnasio de pesas como instructor, pero mi meta es de ser agente deportivo de baloncesto y fútbol”.