Leon Wood: Brillante transición hacia el silbato

Leon Wood: Brillante transición hacia el silbato
Con el CAI Zaragoza.

Javier Ortiz Pérez

No, no es muy habitual lo de Leon Wood: primera ronda del draft, oro olímpico, unos añitos en la NBA, paso de una temporada por la ACB… ¡y ahora es árbitro en la liga norteamericana! Los habituales a las retransmisiones nocturnas nos hemos acostumbrado un poco a él. De hecho, lleva ya camino de 20 años vistiendo de gris. Muy pocos han seguido su ejemplo (Haywoode Workman, si acaso). Y desde luego, nadie con su currículum.

Amigos, Wood fue número 10 del draft de 1984, el mismo año en el que subió a lo más alto del podio de Los Angeles junto a Michael Jordan, Pat Ewing y Chris Mullin, entre otros. De Jordan era su reserva, y en cierto modo tenía, salvando las distancias, sus mismas características. Era un buen anotador, sobre todo en penetración, aunque muy a camino entre el ‘1’ y el ‘2’.

Su etapa en la NBA –a la que, por cierto, demandó, sin éxito, para intentar acabar con la limitación salarial a un ‘rookie’—resultó insatisfactoria. Poca constancia con Sixers, Bullets, Nets, Spurs y Hawk. Tenía que buscarse la vida en España y lo hizo en el entonces poderosísimo CAI Zaragoza formando pareja con el inefable Mel Turpin en la 88-89. El fracaso final de aquella plantilla emborrona un poco el buen desempeño de Wood, que promedió 19,7 puntos por encuentro.

Su mayor ‘highlight’ fue en la Copa del Rey, donde anotó 44 puntos en cuartos de final frente al Caja de Ronda de Joe Arlauckas (victoria maña 115-110 en la prórroga). La cifra es todavía récord de las fases finales igualada con la de otro hombre de rojo, Mark Davis, el año siguiente y en la final. Volvería sin mucho éxito a la NBA (Nets y Kings), totalizando en su carrera 274 partidos y 6,4 puntos de promedio. Sin mucha transición empezó a pitar partidos de instituto y NCAA. En 1995 ya estaba de nuevo en las pistas profesionales arbitrando a muchos de los que habían sido sus compañeros y rivales no hacía mucho tiempo. A Michael Jordan le pitó una vez pasos y el mito le chilló: “¿cómo puedes pitar eso? ¡Me llevas viéndolo hacer 15 años!”.

Con el tiempo se ha convertido en uno de los colegiados más respetados de la competición, con fama de dialogante y de, como es lógico, entender mejor que nadie algunas situaciones del juego. “Como jugador, ves cosas de un modo distinto. A algunos árbitros que no jugaron a alto nivel yo intento darles el punto de vista del jugador”, ha declarado.