Marcos Baltanás: El ‘caso’ que pudo haber sido y no fue

Marcos Baltanás: El ‘caso’ que pudo haber sido y no fue
En la época de su debut.

Javier Ortiz Pérez

El que es seguidor de este espacio debe saber que de vez en cuando aparecen en él jugadores cuyo paso por la máxima categoría nacional no ha sido relevante, sino más bien todo lo contrario: todo lo efímero que puede ser cuando juegas un partido en el último minuto con el marcador decidido. Solo uno. Aparentemente, el caso de Marcos Baltanás, cuyo único encuentro fue con el Unicaja ante el Cáceres en la 2002-03, también va en esa línea. Pero bien pudo suceder todo lo contrario. Lo expliqué hace unos años en un blog que mantengo sobre aspectos del baloncesto de mi ciudad, Cáceres. Se llama Bujacocesto y tiene su curiosidad, aunque tienda, como es lógico, a ser más bien localista. Aprovecho para autoplagiarme. Todo ocurrió el 22 de diciembre del 2002. En el Martín Carpena no hubo historia sobre la pista (98-77). Faltando poco más de un minuto, Boza Maljkovic decidió darle el premio del debut a Baltanás, un "chaval" del Unicaja de la EBA que por entonces tenía 26 años. Era el típico jugador de la casa, muy voluntarioso y que ayudaba mucho al equipo en los entrenamientos cuando había lesiones, pero que no daba el nivel para estar en la élite.

Nadie sabe cómo, pero la ACB dio por buena en principio la ficha del jugador, que se sentó con normalidad en el banquillo hasta que Maljkovic le llamó con el partido decidido. Jugó 1 minuto y 29 segundos en los que se clavó una canasta de 2 y otra de 3 ante el júbilo de la afición local. Curiosamente, otro que jugó ese "minuto y pico de la basura" fue Fran Vázquez. Aquí está la ficha del partido: http://www.acb.com/fichas/LACB47102.php

La cuestión es que el Cáceres, que lo sospechaba antes, supo posteriormente que si hubiese impugnado el partido lo hubiese ganado con casi toda seguridad por alineación indebida, porque según la normativa --y creo que no ha variado mucho-- no se pueden tener jugadores vinculados de más de 22 años. Y Baltanás los superaba con creces, por lo que el Unicaja, que no le había alineado como jugador de la primera plantilla sino como vinculado, se había saltado a la torera la norma.

Claro, me diréis que los partidos se ganan en la cancha y que no hubo mala fe por parte del Unicaja. Supongo que es lo que tuvieron que pensar en el Cáceres cuando decidieron no presentar el recurso, que se estudió muy seriamente y contaba con enormes posibilidades de éxito. También creo que no quisieron tensar la cuerda con la ACB.

¿Qué hubiese pasado en caso de que ese partido hubiera contabilizado como victoria cacereña? Según la clasificación, nada, porque el Cáceres descendió, quedando bien lejos del tercero por la cola, pero quizás…

Baltanás, que sí jugaría algún partido más en Europa, nunca volvería a pisar una pista ACB. Continuaría jugando en EBA en Málaga y alrededores con números aceptables (alrededor de 13 puntos y 5 rebotes). Ajeno a lo que sucedió con su ficha, hace poco me escribió diciendo que aquella fue “una experiencia muy bonita. Todo lo bonita que puede ser para alguien que desde niño soñó muchas veces en llegar a ser ACB pero que sabía ya en ese momento que aparecía por allí pero no era realmente un jugador ACB”.

Aquella misma temporada consiguió finalizar los estudios de Ingeniero Técnico en Telecomunicaciones, su profesión actual.