Evaristo Blázquez: Pasión por el basket en primera persona

Evaristo Blázquez: Pasión por el basket en primera persona
En Bilbao (90-91).

Javier Ortiz Pérez

Evaristo Blázquez solamente jugó 45 partidos en la ACB, repartidos en dos temporadas (85-86 con el Licor 43 y 90-91 con el Cajabilbao). No es un gran bagaje, pero ese nombre esconde a un auténtico apasionado del baloncesto que además tiene 'batallitas' muy interesantes que contar. Me mandó un cariñosísimo mail hace unos días en el que me contaba su trayectoria con muchísimo detalle, lo cual me deja poco trabajo por hacer aparte del 'copia y pega' y retocar alguna cosilla. Que hable este pívot andaluz de 2,03. Merece la pena, en lo deportivo y en lo humano.

"Mis comienzos en el baloncesto fueron en Algeciras. Tenía 15 años y ya medía dos metros… Así que era lo que tocaba. A los pocos meses, seis creo recordar, de estar jugando me llevaron a probar al Barcelona. Les gusté y me quedé. Me tocó la lotería. Fue genial. Con 15 años jugando en el Barca, una maravilla. En aquellos primeros días coincidimos Julián Ortiz y yo. Creo recordar que nos ficharon prácticamente el mismo día. Compartimos habitación en el Hotel Rallye, en Travesera de las Corts y luego en la Residencia Blume. Fueron cinco años juntos en la misma habitación".

"Mi trayectoria en el Barca fue de cuatro años: juvenil, dos años junior y el primer año de senior. Compartí pista con Ángel Heredero, Jorde Dardé, Xavi Crespo, Mario Milá, Nacho Suárez, Julián Ortiz, Rafa Vecina… Excelentes jugadores y aun mejores como personas. Formé parte de un proyecto que se realizó con el Hospitalet, en el que participamos varios jugadores de la órbita del Barca. Fue entonces cuando conocí a mi mujer, Luisa, con la que llevo casado 26 años. Tenemos dos hijos, Leire y Adrián".

"En mi primer año junior formé parte de la selección española en el Campeonato del Mundo Junior que se celebró en Palma de Mallorca. Era 1983. Los meses anteriores la preparación fue durísima y el verano fue un autentico machaque... pero mereció la pena. Formaron parte de aquella selección Toñin Llorente, Pepe Arcega, Juan Ramón Marrero, Rafa Vecina, Ion Rementeria, José Antonio Montero, Óscar Peña, Guillermo Hernangomez, Pedro Rodríguez, Carlos Montes y yo. Entrenados por un trozo de historia del baloncesto español, Don Ignacio Pinedo. Segundo era Joaquin Costa y preparador físico Bernardino Lombao".

"Quedamos cuartos en aquel Mundial. La final fue Unión Soviética-USA (78-82) y para el tercer y cuarto puesto Brasil-España (71-66). Compartimos pista con gente como los estadounidenses Walter Berry, Kenny Walker; los italianos Morandotti, Binelli, Nobile; los alemanes Schrempf, Welp; los soviéticos Tikonenko, Volkov, Marciulionis, Sabonis; los argentinos 'Pichi' Campana, Montenegro: el australiano Gaze...".

"Fui el que menos minutos jugó. También era el más joven. Pero para mí aquello fue un grandísimo premio y una experiencia que muy pocos pueden contar".

"Terminada mi relación con el Barcelona fiché por el Licor 43, con Joaquin Costa, Jordi Freixanet, Miguel Angel Pou, Agustín Cuesta, Jordi Dardé... Americanos fueron Tim Dillon y Marcellus Starks. Pep Cargol era junior. Una vez terminada la temporada fui al Lagisa Gijón, en la Primera B. Jugué durante cuatro temporadas allí".

"La temporada 90-91 firmé por al Cajabilbao en ACB. Fueron dos años en una ciudad maravillosa y en la que aún tenemos grandes amigos. La 92-93 fui a Juventud Alcalá. La 93-94 a Caja Cantabria. La 94-95 al CB Tarragona. Ya la temporada 95-96 volví a Algeciras, donde jugué cuatro temporadas más y me retiré del baloncesto activo".

"Han sido un montón de años como jugador. Como todos los de mi época, hemos jugado con línea de tres y sin línea de tres. Con los tiros libres... uno por uno… dos mas dos… dos por uno… Con un americano, con dos americanos, con tres y solo podían estar en pista dos a la vez… De todo he visto en una pista de baloncesto".

"Actualmente soy director técnico del DKV La Línea. Trabajamos con un grupo de mas de 300 chavales. Tratamos que disfruten, aprendan, se diviertan y sobre todo educarlos en el respeto y el esfuerzo. Creo que los entrenadores somos espejo de los chavales y tenemos que esforzarnos para que lo que muchas cosas que hoy se dan por normal, ellos vean que no lo son. Que las faltas de respeto, la mala educación, el no esforzarme por conseguir algo y esperar que me lo den no es lo normal, hay que trabajar para conseguirlo. Lo veo así e intento trasmitirlo así".

"Trabajo en el Ayuntamiento de Algeciras, en la Delegación de Salud y Consumo. Reparto el día entre en trabajo en un despacho, ordenador y tramitaciones administrativas por las mañanas con la dirección técnica del DKV La Línea por las tardes".