Rod Sellers: Sonrisa y potencia "cacereña"

Rod Sellers: Sonrisa y potencia "cacereña"
Festejando una victoria europea con el Cáceres. (Foto: El Periódico Extremadura).

Javier Ortiz Pérez

Alguna gente me pregunta qué gano sacando un jugador cada día aquí, con lo que supone eso de compromiso. Ya se sabe cómo es internet y la verdad es que económicamente nada, de momento, pero es un buen 'hobby' que saca mi lado mitómano sin sonrojarme. Pero también ocurre que a veces se ha convertido en una buena fuente para mi trabajo 'normal', el que desarrollo como periodista en la sección de Deportes de El Periódico Extremadura. Es el caso de hoy. Contacté con Rod Sellers, un pívot muy poderoso que estuvo aquí en Cáceres durante tres temporadas (también en otros muchos sitios, como Valencia y Tenerife en ACB y Melilla y Murcia en LEB, además de en 6 o 7 países). Salió una historia tan redonda con lo que me contó que pensamos que era lo suficientemente interesante para nuestros lectores. Ha salido hoy tanto en la edición de papel como de internet. Os invito a echarle un vistazo, sobre todo a los aficionados extremeños. Una de las cosas que me dice es que el tiempo que pasó aquí fue el mejor de su carrera.

Gran jugador, muy regular, serio en los dos lados de la cancha. Era (y parece que sigue siendo) un tipo muy jovial, aficionado a las bromas. Pero en la pista se transformaba y era muy competitivo. En los entrenamientos hubo más de una vez que casi (o sí, directamente) se lía a guantazos con algún compañero. El culmen de todo fue el All Star del 96, disputado aquí precisamente. En los últimos minutos, formando parte del combinado extranjero que se medía a la selección española, acabó protagonizando una desagradable pelea con Juan Antonio Orenga --otro que no entendía de amistosos--con lo que ello supone de rareza en un partido así, festivo. Al final les obligaron a salir al medio de la pista a darse la mano. Pocas veces se ven ese tipo de cosas.