Riley Clarida: Un ex Baskonia con cáncer cerebral

Riley Clarida: Un ex Baskonia con cáncer cerebral
Capturando un rebote ante los estudiantiles Stotts y Aleksinas en la temporada 83-84.

Javier Ortiz Pérez

Riley Clarida jugó en el entonces denominado Arabatxo Baskonia en la temporada 83-84, la primera bajo las siglas ACB. Solamente lo hizo un año y, aunque a buen nivel, no continuó. Formó pareja con un nombre sí realmente mítico como el de Essie Hollis. Pues bien, estas cosas del internet a veces te llevan, a golpe de ratón, a noticias desconocidas en España. Noticias desagradables.

Clarida tiene 54 años ahora y sufre un cáncer cerebral. Y está buscando dinero para poder seguir tratándoselo. Después de serle diagnosticada la fase 3, empezó con la quimioterapia "con todos sus efectos debilitadores y sus grandes costes médicos. Su estado de salud se volvió entonces peor y después de tres semanas de tratamiento, sufrió un ataque al corazón, dejándolo dañado. Riley se está preparando para la discapacidad y continúa luchando por tener otra oportunidad y ganarle el partido al cáncer, aunque sea con una canasta sobre la bocina". El entrecomillado es una traducción de esto:una página estadounidense que recoge donaciones para enfermos que las necesitan. Parece muy verdad todo. De momento, la recaudación está muy lejos de lo que necesita. Hay cosas que no cubre su seguro médico.

En la misma página se dan actualizaciones sobre su estado. Se cuenta que está en el Hospital Monte Sinaí, en la sección de oncología, y que cualquier apoyo, de cualquier tipo, es bienvenido. Hay hasta la opción de mandarle simplemente "un abrazo" ("hug").

Clarida, de 2,02 y pívot, jugó una temporada en la universidad de George Mason (78-79) y tres en la de Long Island (del 79 al 82), donde es uno de los históricos a nivel estadístico. Fue seleccionado en la novena ronda del 'draft' de 1982 por Utah Jazz, donde no llegó a jugar. Se pasó un año en los Albany Patroons de la CBA antes de iniciar la aventura europea en Vitoria, donde promedió unos buenos 17,4 puntos y 7,3 rebotes. Esa última era su especialidad. En un coleccionable que sacó en 1991 'Gigantes del Basket' sobre los americanos que habían pasado por la ACB se le define así: "Un jugador atípico. Pívot bajo, muy ancho, técnicamente limitado, pero muy luchador, especialmente bajo los tableros. Recordaba al más conocido Clarence Kea. Formó pareja con Essie Hollis y su rendimiento fue, pese a todo, casi inmejorable".

En una historia tan tremenda no me puedo reprimir un toque humorístico. El gran Mikel Cuadra, compañero suyo en Vitoria, cuenta sobre él una anécdota enorme en Basketconfidencial. No os la desvelo porque él la cuenta con una gracia insuperable. Tenéis que darle al click aquí. Pero observando bien la foto de arriba, en la que captura un rebote ante el Estudiantes, os la podéis imaginar. Después de pasar por el Baskonia jugó en Israel. En los últimos años ha trabajado con estudiantes en un high school de Brooklyn, residiendo en Staten Island, esa pequeña isla frente a Manhattan, cerca de la Estatua de la Libertad. Ahora, Riley intenta coger la posición para capturar su mejor rebote, el que más necesita.