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Historia del Baloncesto
 
 
 

Rafa Martínez Sansegundo: Corazón roto

por Javier Ortiz 14 de Abril, 2014
 

Rafa Martínez Sansegundo nos dejó el 19 de febrero de 1989. Como toda muerte, es lamentable, pero especialmente se percibe así cuando se trata de un chico de 24 años, deportista, con un buen futuro por delante. Medía 2,08, una estatura poco habitual entre los pívots españoles de la década.

Quizás no fuese a ser una estrella, pero sí era previsible que se podía ganar muy bien la vida con el baloncesto. Nacido en ese gélido pueblo llamado Molina de Aragón, en Guadalajara, fue captado por el CAI Zaragoza en una ‘operación altura’ con apenas 16 años. Sus centímetros le valieron para ser convocado por la selección española en el papel de invitado. El sistema era similar al de ahora, aunque más radical: había doce jugadores fijos y otros dos o tres jóvenes se unían al grupo para reforzarlo y que se fuesen fogueando.

Sansegundo se adaptaba a ese papel y eso le dio la oportunidad de debutar con el combinado absoluto (cinco ocasiones) a pesar de que todavía no estaba del todo ‘hecho’ para el primer equipo del CAI. En sus tres temporadas como ‘rojillo’ (las tres primeras de la era ACB, 83-84, 84-85 y 85-86) solamente totalizó 106 minutos repartidos en 13 partidos (2,2 puntos y 1 rebote). Eso sí, le cupo el honor de pisar la pista fugazmente en la mítica final de Copa del Rey ganada al Barcelona en 1983.

Todo se empezó a complicar en 1986, cuando estaba cedido en el Askatuak. En principio parecía una pericarditis, un problema sin mucha importancia que no se terminaba de solucionar con el descanso diagnosticado. Fue entonces cuando se le detectó un aneurisma en la aorta ascendente del corazón, un problema complicado (se le producían coágulos en una zona absolutamente vital) que desde luego le retiró al instante de las pistas de baloncesto.

Sin embargo, su vida podía intentar salvarse. Fue intervenido quirúrgicamente en Madrid y se publicó que la operación había sido un éxito. Sin embargo, su evolución no resultaba positiva y de nuevo pasó por el quirófano, esta vez en Zaragoza, encontrándosele otro aneurisma en la aorta descendente.

La tercera operación era de una gran complicación y tuvo lugar en Houston, donde estaban los mejores especialistas en la materia, gracias a la ayuda del club maño. Otra vez los resultados se presentaron como positivos, pero a su regreso a Zaragoza seguía mostrando malos síntomas y sufrió una cuarta intervención, quedando en la UCI en situación muy delicada, en coma. Falleció 14 días después.

‘Basket16’ le hizo una entrevista en medio de aquel entrar y salir de hospitales. “Tengo grandes planes para el futuro, pero sobre todo me gustaría dedicarme a entrenar a equipos inferiores del CAI, aunque reconozco que de momento mi única meta es recuperarme completamente”, comentó Rafa. No pudo cumplirlo.

Al poco tiempo de llegar a Zaragoza (lacasadelbaloncesto.es)

Defendiendo, en acción, con el 14 (lacasadelbaloncesto.es)

Sonriente, después de una de sus operaciones (Foto: Basket 16).

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