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Historia del Baloncesto
 
 
 

Dalibor Bagaric: El 2,17 croata con poco recorrido en Girona y Valladolid

por Javier Ortiz 7 de Diciembre, 2017
 

Tuvo algo de decepcionante la carrera de Dalibor Bagaric, como ocurre siempre cuando un jugador de su estatura (2,17) no es dominador en los partidos. Una demostración más de que el baloncesto es mucho más que un deporte de altos. Aquí también nos dejó fríos el pívot croata, tanto en su 28 partidos en Girona en la 2006-07 como en los cuatro en Valladolid en la 2011-12.

Bagaric iba para estrella. Es así cuando, con 20 años y ese cuerpo, promedias 18 puntos y 10 rebotes con el Benston Zagreb. Los Bulls se fijaron en él y aquel verano del 2000 gastaron en él una de sus tres elecciones de primera ronda (la número 24, tras un traspaso desde San Antonio en el que estuvo implicado Steve Kerr). Sin más transición para ver cómo progresaba, llegó a un Chicago depresivo tras la retirada de Michael Jordan. Pero la reconstrucción fue más dura de lo que se preveía y nuestro protagonista apenas tuvo peso en ella.

Fueron tres años perdidos y nunca acabó de levantar cabeza tras ellos. En 95 partidos (ninguno como titular) tuvo medias de 2,6 puntos y 2,5 rebotes en 10,2 minutos, pese a que la competencia en el puesto de ‘center’ no era tampoco muy potente (entre ellos, su ‘compatriota’ Dragan Tarlac). Un auténtico desastre, sazonado además por derrotas constantes y una falta de adaptación persistente.

“No tuve suerte. Venía de un mundo totalmente distinto. Hablaba un poco de inglés, pero no como ahora. Fue fantástico cuando los Bulls me eligieron. Todo el mundo les seguía en la época de Michale Jordan, Scottie Pippen, Toni Kukoc... Pero debí ser más paciente. Tenía 20 años y simplemente quería jugar. Pensaba diferente. Solo jugué los ‘minutos de la basura’ en mi último año, cuando el anterior había demostrado que podía hacer algo”, recordaba unos años después.

Cuando su contrato concluyó en 2003, y eso que solo tenía 23 años, nadie le quiso ver en la NBA ni en pintura. En Europa había esperanza de que volviese a mostrar su potencial, y de hecho pareció hacerlo en su segundo etapa, en la Fortitudo de Bolonia, donde estuvo bastante mejor que en el Olympiacos. En el entonces lujoso Akasvayu Girona solo cumplió el primero de los dos años que firmó (5,9 puntos y 2,9 rebotes en 13,6 minutos...), lo que provocó su regreso a Italia y su posterior fichaje por la Cibona, donde ganó un par de ligas croatas con bastante protagonismo. No pasó una prueba con el Estudiantes en el 2010.

Girona 2006-07. Girona 2006-07.

Después ha tenido una carrera de esas de a equipo por año a cual más exótico. Nadie terminó de explicarse aquel mes que pasó en un zozobrante Valladolid (5 puntos y 3,4 rebotes en 12,2 minutos). Nadie pareció sentir que se marchase de regreso a la Cibona. Después llegarían sus aventuras en Líbano y Túnez. En la 2014-15 regresó a Europa a un proyecto más competitivo como en el del Brose Baskets, pero con 36 años ya no estaba para mucho. Al final de aquella campaña anunció su retirada: “Lo he decidido y no cambiaré de opinión. Seguiré en el mundo del baloncesto, pero no sé en qué papel”.

Su papel de momento está siendo entrenar, aunque alejado de los profesionales y más centrado en los niños. Ha colaborado en algunos campus en su país y en Italia.

Valladolid 2011-12. Valladolid 2011-12.


En una imagen reciente. En una imagen reciente.
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