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Historia del Baloncesto
 
 
 

Ratko Varda: El 2,13 serbo-bosnio que jugó un partido en la NBA

por Javier Ortiz 29 de Mayo, 2017
 

Hace unos pocos meses Ratko Varda anunció su retirada del baloncesto a los 37 años después de una movida carrera. Dos de sus 20 equipos fueron españoles: el Real Madrid de la temporada 2006-07 y el Menorca de la 2007-08. En ambos sitios tuvo un rendimiento correcto y quién sabe si no se hubiese asentado más en la capital de España si no se hubiese lesionado de gravedad.

Pero su sino fue moverse de acá para allá: rarísimo fue el sitio en el que estuvo dos campañas consecutivas. De hecho, solamente ocurrió una vez cuando, muy joven, en el 2001, salió del Partizán de Belgrado para fichar por los Detroit Pistons. Esa excepción fue Polonia, con el Prokom Gdynia, de 2011 a 2013. Todo lo demás fueron contratos de un año a lo sumo.

Tan adicto fue a lo fugaz que es uno del ‘selecto’ club de jugadores que solo han disputado un partido en la NBA. Los Pistons le alinearon 6 minutos (5 puntos y 1 rebote) en un desastroso partido ante Phoenix Suns el 12 de febrero del 2002 (71-99) y nada más se supo de él en pista, tampoco en Washington, adonde iría traspasado un tiempo después.

Hasta llegar hasta ahí, Varda había tenido una infancia-juventud complicada. Nació en Bosnia, pero era de la minoría serbia que se vio implicada en la guerra que hubo en los 90 allí hasta el punto de tener que emigrar. Creció mucho (2,13) y en el Partizán se dio a conocer en campeonatos internacionales, aunque después no respondiese del todo a la expectativa. Aparte de la altura, no le faltaba calidad, pero sí cierto ‘fuego’ en la lucha bajo los tableros.

En su regreso a Europa, su vida profesional se convirtió en un torbellino: Eslovenia (Olimpia), Grecia (Apollon Patras), Turquía (Besiktas), Ucrania (Kyiv y Azovmash), Lituania (Zalgiris), Rusia (Khimki), Serbia (Radniki y Mega Vizura), lo reseñado de Polonia... para después saltar al mercado asiático en Líbano (Amchit) y Irán (Teherán)... Sus dos últimos equipos han sido ya de ligas muy menores como las de Macedonia (Sutjeska) y de nuevo Líbano (Hekmeh).

Con el Real Madrid. Con el Real Madrid.

Detengámonos un poco en lo sucedido en España. Como le hacía mucha ilusión jugar en el Real Madrid, aceptó estar sometido a prueba iniciada la 2006-07. Joan Plaza necesitaba algún interior más después de los problemas físicos de jugadores como Edu Hernández Sonseca y Venson Hamilton. Varda superó la evalución y firmó un contrato de dos meses que más tarde se vio ampliado hasta final de temporada gracias a su buen rendimiento, sobre todo saliendo desde el banquillo.

La pena fue lo sucedido a principios de enero, cuando se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda en un partido europeo ante el Unics Kazan. “No sé qué decir. Es muy difícil explicar lo que siento ahora, sólo puedo pensar en la operación y en la recuperación, porque sé que la temporada se ha acabado para mí. Necesito poner todo en orden en mi cabeza e intentar ser positivo”, aseguraba al salir de la clínica. Su larga baja le impidió reaparecer y le descartó para una posible renovación. ”Si hay alguien que se siente dolido y mal en este momento soy yo. Me siento muy mal porque no voy a poder ayudar al equipo. No sé, tengo ganas de llorar, aunque intento estar entero”, expresaba. Al menos en su palmarés está la Liga y la Copa ULEB que ganaron los blancos aquel año...

Consiguió salir de aquello y encontró cobijo la siguiente campaña en el Menorca, que le reservaba un papel de mayor preponderancia. Demostró durante toda la campaña estar en buenas condiciones físicas, pese a la larga recuperación que había tenido que afrontar, y contribuyó a la agónica permanencia del equipo balear en la última jornada.

En total fueron 45 partidos entre los dos equipos, promediando 7,4 puntos y 3,5 rebotes en 17 minutos en pista. Cada vez le gustaba más salirse fuera para tirar en un momento en el que todavía no estaba tan de moda que gente de su tamaño lo hiciese.

En el Menorca. En el Menorca.



En uno de sus últimos equipos. En uno de sus últimos equipos.
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