Jugador Actitud Azul: JAYSON GRANGER

Jugador Actitud Azul: JAYSON GRANGER

Antonio Rodríguez

(ACB Photo/A. Martín)

Estar en la agenda de un ojeador de la NBA, ya no es ningún mérito. De hecho, ellos peinan y apuntan sobre todos los jugadores que puedan ver. Estar en una lista un poco más selecta, de jugadores que es muy conveniente seguir su progresión porque inicialmente reclaman su atención, ya cuenta con mucho más valor. En ese privilegiado apartado, se encuentra el base de Asefa Estudiantes, Jayson Granger.

Granger es un tipo que seguramente hizo que se fijaran todos en él por su manera de jugar hace varias temporadas, esperando una progresión que sí está confirmando, en una competición de tal nivel como nuestra liga Endesa. Y es que, hay pocos bases como Jayson Granger. Su actitud sobre una pista de baloncesto, durante todos los minutos que está en ella, sí es Actitud Azul.

Desde que probó con los estudiantiles, procedente del Cordón uruguayo y descubierto en un campus NBA/FIBA en Buenos Aires, este base no ha parado de mejorar. De base reserva, de jugador elegido para cambiar dinámica de partidos, porque no daba fiabilidad por su inconsistencia en el juego hace dos temporadas, a ser el líder en la dirección del conjunto colegial, solamente distan dos temporadas. Y entre ambas, los cambios en sus números son notorios:

Temporada 10-11: 10 minutos, 6.5 puntos y 2.5 asistencias.

Temporada 12-13: 26 minutos, 10 puntos, 3.3 asistencias.

Sin embargo, no me gustaría hablar de progresión en números, sino de lo que Jayson Granger transmite en una pista de baloncesto como para justificar “yo compro una entrada por ver a este jugador”. Granger es un jugador atípico y entusiasma porque muestra agresividad. Granger es un jugador que siempre ataca. Siempre. Y eso encandila a cualquier entrenador.

Aunque parezca sonar una contradicción, en defensa es un jugador que ataca. Fuerza a su par hasta el límite, amenazando con robar un balón, amenazando con forzar un mal pase, amenazando con destruir el sistema ofensivo rival partiendo de un incordio al base rival tal, que ya es imposible que su ataque se de con el timing y la corrección necesarios.

En ataque, hay más agresividad, menos respiro aún. Jayson Granger no es de los bases que ordena jugada y espera botando y botando, a que uno corte, otro se sitúe... no. Txus Vidorreta le ha otorgado la libertad de decidir en cualquier situación. Sabe que puede irse de su marca en cualquier momento y le da vía libre a que lo haga. La explosividad de Granger en uno contra uno es de las más impactantes de toda la Liga Endesa. Su primer paso es imparable, ataca siempre a su defensor, en busca de la canasta para entrar o doblar balones en buenos pases a sus compañeros, ya desmarcados, por la cantidad de ayudas que reclama nuestro protagonista.

Esto es una tortura para cualquier equipo. No dar un respiro durante ningún segundo -ni un segundo, ¿eh?-, no solamente a su defensor directo, sino a un hombre alto rival, que bastante tiene con aguantar a su par y al que obliga a estar muy pendiente de cortar el paso hacia canasta del jugador uruguayo, porque en un abrir y cerrar de ojos ya está en una penetración. Es agotador. Como es agotador pensar que hay que bajar a defender en sprint, porque si el rebote defensivo es de Asefa Estudiantes, Jayson Granger sube el balón a velocidad de vértigo, consciente que una defensa mal colocada es mucho más sencillo atacarla.

Estos son los lujos que cualquier aficionado disfruta de Jayson Granger a cada partido. Tal agresividad, tal pasión en el juego, no debiera pasar desapercibida en nuestra Liga Endesa. Esto es Actitud Azul.