El oráculo del C.B. Canarias

El oráculo del C.B. Canarias

Antonio Rodríguez

El oráculo que marcaba los designios de Alejandro Martínez parecía augurarle un éxito. Mayúsculo. Y como sacerdote de los banquillos, supo leer sus señales pero escondiendo su significado. En realidad, lo que nos dio fue una pista: la clave estaba en la defensa y el rebote. Especificaba aún más con la notable labor de sus aleros y bases en la función reboteadora. Quizás no quiso desvelar más. Quizás el bombazo que el Real Madrid fuese derrotado en su pista por un recién ascendido como el C.B. Canarias, había que vivirlo en el momento. No se podía mostrar ni adelantar pista alguna. Capricho de oráculo.

El marcador final, 83-96 muestra una estadística similar a la de la pasada semana por el equipo tinerfeño afincado en La Laguna: superar a su rival en tres rebotes. Y lo ha hecho ante los dos últimos finalistas de la Liga Endesa: el F.C. Barcelona Regal y el Real Madrid. Si leen la estatura de su plantel, entenderán el milagro. De los 33 capturados, 14 vienen de hombres del perímetro. Muy notable. Y todo esto, sin contar con uno de sus más feroces reboteadores, el jugador que pones más pasión bajo tableros estas últimas jornadas: Blagota Sekulic, que salió a calentar, pero por problemas físicos, no pudo jugar ante su ex equipo. Claro, que hubo más.

Mientras hoy muchos analistas buscarán respuestas al 'el Real Madrid está malito, ¿qué le pasa al Real Madrid, doctor?, prefiero centrarme en los chicos de la machada. Otro dato más: 17 asistencias para 33 canastas. Más de la mitad de sus aciertos vinieron precedidos de un pase medido, efectivo, sello de buena circulación. Y sobre todo, no ponerse nerviosos en momentos comprometidos, cuando más apretaba el público (tras la expulsión de Pablo Laso, por doble técnica, sin ir más lejos), sin dar lugar al miedo escénico de un Palacio de los Deportes con casi ocho mil espectadores.


¿Miedo escénico? Cuando un equipo que se juega un partido, anota 56 puntos en la segunda mitad, donde hay que ganar, no ha lugar a ello. Aunque Jaycee Carroll lograse tres triples consecutivos para levantar a su equipo y a la afición. Porque se tiene un Saúl Blanco, que estando menos afortunado que el pasado Domingo (21 puntos hace 7 días; 13 en esta ocasión), fue capaz de igualar tal exhibición de Carroll con 10 puntos en el último cuarto. Desde la línea de 3 o entrando a canasta. Nueva muestra de poderío y sobre todo, de lesiones olvidadas.

Y sin individualizar ni acentuar más la estadística, la convicción que en cualquier cancha pueden ganar. ¡Qué diferencia esta visita al Palacio de los Deportes con la realizada en la primera jornada de Liga Endesa!, cuando nos confesaba Alejandro Martínez que parecían “como turistas en Roma”. Ahora ganan al más pintado. Ahora compiten como el que más. Ahora ven sus 12 victorias programadas para no descender, mucho más cercanas. Un milagro que posiblemente el Oráculo ya les ha mostrado y no quieren desvelar. Así que, lo que podemos hacer es disfrutar de su juego.