HACE 30 AÑOS…(Cap.09)

HACE 30 AÑOS…(Cap.09)
Capítulo 9: La Copa de Valladolid…y Solozábal

Antonio Rodríguez

Capítulo 9: La Copa de Valladolid…y Solozábal

- Viernes, 11 de diciembre. Magic Johnson consiguió la increíble canasta que adjuntamos en el vídeo en el mítico Boston Garden, para dar la victoria a los Lakers sobre los Celtics (114-115) en uno de los mejores partidos del año. 

 

 

- Martes, 15 de diciembre. Chicago Bulls cayó derrotado en Detroit ante los Pistons (127-123) en un encuentro que necesitó de prórroga. A pesar de la derrota, se confirmaba el gran inicio de los Bulls, que llevaban un 14-7 a estas alturas. Junto a los 38 puntos de Michael Jordan, la aportación de los rookies Horace Grant y Scottie Pippen desde el banquillo daban una sensación de solidez como no se había conocido en la franquicia. Charles Oakley y Brad Sellers tenían las espaldas muy bien cubiertas. 

 

- Miércoles, 16 de diciembre. El F.C. Barcelona adelantó su partido de Copa de Europa ante la cercanía de la Copa del Rey. Y resultó igual de catastrófico que los tres encuentros anteriores: volvió a caer derrotado en el Palau ante el Partizán Belgrado (84-88) dando la mayor imagen de inseguridad vista hasta ahora, ante los jóvenes yugoslavos Paspalj, Djordjevic y Divac. Mal pintaba la trayectoria culé. 

 

- Por su parte, el CAI Zaragoza derrotó en la Copa Korac al Arexons Cantú (95-85) en el mejor encuentro de la temporada por parte de los caístas. “Piculín” Ortiz estuvo soberbio, con 25 puntos y 12 rebotes, superando al carismático Dan Gay y al olímpico Jeff Turner en la lucha bajo tableros. Los 18 puntos de Pepe Arcega también ayudaron lo suyo. 

 

- Jueves, 17 de diciembre. Con la presencia del presidente del Real Madrid, Ramón Mendoza, se presentó en el céntrico hotel Palace madrileño, la próxima edición del Torneo de Navidad. Tras dar muchas vueltas con la participación o no de la selección yugoslava –al final fue que no-, el cartel lo componían junto al anfitrión Real Madrid, la selección de la URSS, la flamante campeona de Europa Grecia y a última hora se confirmó la presencia de la selección de Argentina. 

 

- Viernes, 18 de diciembre. Todos los equipos participantes llegaron a Valladolid a disputar una nueva edición de la Copa del Rey. La única novedad fue el retraso del Magia Huesca, que teniendo entrenamiento durante la mañana, avisaron que llegarían por la tarde. La baja de Arturo Seara por el Fórum Filatélico, el alta de Quim Costa por el Barcelona, así como el que al fin podría jugar Steve Trumbo como nacional, eran las grandes novedades. 

 

- Sábado, 19 de diciembre. Fórum Filatélico y Magia Huesca abrieron a mediodía esta edición de Copa con el primer partido de cuartos. Los vallisoletanos vencieron 84-76 lo que les daba acceso a semifinales, para enfrentarse al F.C. Barcelona al día siguiente por la mañana, tras derrotar éstos a Estudiantes Todagrés (84-79) en el siguiente enfrentamiento. Ambos partidos resultaron igualadísimos. Aunque quizás el mejor fue el disputado a continuación, con la victoria del Real Madrid (94-90) ante el CAI Zaragoza, que dio una excelente imagen. Los 30 puntos de “Piculín” Ortiz martirizaron a la defensa blanca. El único partido deslucido fue el RAM Joventut ante el Cajacanarias (107-87), que se centró sobre todo en la actuación de un minuto y diecisiete segundos de Eddie Phillips por los canarios. El motivo fue que se presentó al descanso de su vuelta desde Madrid, pues en Barajas le habían perdido una maleta (de las tres enormes que llevaba). Fue saltar a cancha y ser descalificado todo uno, cuando no llevaba ni 100 segundos en pista. Asombroso. 

 

Juan Corbalán en acción. La Copa del Rey, a escena (ACB Photo).
Juan Corbalán en acción. La Copa del Rey, a escena (ACB Photo).

-          Domingo, 20 de diciembre. F.C. Barcelona derrotaba en la matinal del domingo al anfitrión, Fórum Filatélico (79-69) en la primera semifinal de la Copa del Rey. Ya en la jornada de tarde, en un intensísimo partido, el Real Madrid logró con la piel de los dientes vencer al RAM Joventut (101-99). En unos últimos minutos agónicos, los de Lolo Sáinz supieron sacar un enfrentamiento donde el marcador adverso fue la tónica habitual.

-          Lunes, 21 de diciembre. La directiva del Cajacanarias, en reunión de urgencia en La Laguna, decretó la expulsión fulminante de su pareja de extranjeros, Eddie Phillips y Mike Harper. El enésimo escándalo de la maleta fue la gota que colmó el vaso tras constantes actos de una falta de disciplina flagrante. Ya tenían entretenimiento para las fechas navideñas: buscar pareja de americanos.

La imagen más recordada: el triple de Solozábal (ACB Photo).
La imagen más recordada: el triple de Solozábal (ACB Photo).

-          Martes, 22 de diciembre. Con el increíble triple de Nacho Solozábal sobre la bocina final, el F.C. Barcelona se proclamaba de nuevo campeón de la Copa del Rey tras vencer al Real Madrid (84-83) en uno de los encuentros más recordados de la historia de nuestro basket. En una final frenética, los semienterrados azulgranas, que seis días antes dieron una triste imagen en Copa de Europa, lograban alzarse con el título. Se produjo el primer duelo entre Fernando Martín y Audie Norris. Y eso, como mostraban las fotografías, fue algo que quedó para la historia.

Una edición de Copa del Rey para la historia

            El triple de Solozábal. La imagen para la historia. Alrededor de todo lo acontecido en Valladolid durante cuatro días en esta nueva edición de la Copa del Rey, su recuerdo perdurará con este fotograma. El primer Audie Norris-Fernando Martín, las exhibiciones de José Biriukov, los triples de Chicho Sibilio y José María Margall. La elegancia de Wendell Alexis y Michael Young, “Piculín” Ortiz y la muñeca de Brian Jackson. Por encima de todo, el triple de Solozábal.

Lo mejor de todo, que el baloncesto estaba en boca de todos al día siguiente, en la matinal del miércoles. Fue un regalo navideño. En los bares, en la oficina, en las carnicerías… La grandiosidad del lazo que finiquitó esta nueva edición copera, representada en este artículo: que treinta años después uno dice “el triple de Solozábal” y automáticamente sabemos lo que es. En su momento, en “Momentos épicos” escribimos sobre la final:

Nacho Solozábal inmortalizó esta edición de Copa (ACB Photo).
Nacho Solozábal inmortalizó esta edición de Copa (ACB Photo).

“Estamos hablando de eventos que superan el ámbito deportivo y momentos (épicos) que construyen la historia de una televisión, de un pueblo. Nadie puede medir las audiencias de aquel “Un, dos, tres”, “Historias para no dormir” o los especiales navideños de “Martes y Trece”. Fueron abanderados de una televisión, porque iban de la mano de una sociedad que se explicaba a través de esos programas, que todos compartían. Y así fue con el España-Malta, con la final de Wimbledon entre Nadal y Federer en una pista ya en penumbras, y así fue con este Real Madrid-Barcelona, condensado con el triple de Nacho Solozábal que nos ocupa y que quedó en nuestras retinas para la historia. Trascendencia más allá del deporte”.

Y era cierto. Aquel 22 de diciembre, el mismo día en que a una pobre niña se la reprendió con un inicial “¿qué has cantado? ¿qué has cantado, mi niña?” porque como representante del colegio San Ildefonso, cantó el gordo de la lotería de Navidad como si fuese una pedrea, pensábamos que ya teníamos motivos de conversación para estas fiestas. Y llegó el triple de Solozábal por la noche, cuando nadie lo esperaba.

Buscábamos y esperábamos sorpresas. No las hubo. Los grandes se plantaron en semifinales y los más grandes de la época, en la final. Pero como algún periodista de la época se aventuró a decir, “es milagroso que madridistas y azulgranas hayan llegado a la final”. Esta 52ª edición de la Copa del Rey superó nuevamente las expectativas tanto de asistencia como de emoción, secundado por un enorme seguimiento en los cuatro encuentros televisados (el Real Madrid-CAI, más las semifinales y final).

Cuartos de final

Michael Young y Granger Hall, brega hasta el final en cuartos (ACB Photo).
Michael Young y Granger Hall, brega hasta el final en cuartos (ACB Photo).

-          FÓRUM FILATÉLICO 84-76 MAGIA HUESCA. El primer encuentro de cuartos tuvo a unos jugadores del Magia Huesca muy metidos y jugando con los nervios del anfitrión, Fórum Filatélico, que debió lidiar con una enorme responsabilidad. Su única respuesta ofensiva vino de mano de sus dos americanos. Los nacionales al completo anotaron 28 puntos, mientras que Mike Phillips y Michael Young (23 y 33 puntos respectivamente) se infiltraron con acierto entre la alternancia de defensas oscense. La caja y uno ante Brian Jackson no funcionó del todo (27 puntos) y el ex Fórum Granger Hall (muy aplaudido en la presentación por la afición vallisoletana que le disfrutó dos años antes) bregaba bajo los aros con enorme intensidad. Ante la gran igualdad, la mano maestra del base Alonso permitió a los de Mario Pesquera acceder a semifinales (84-76).

José Miguel Antúnez intimidado por Eugene McDowell (ACB Photo).
José Miguel Antúnez intimidado por Eugene McDowell (ACB Photo).

-          F.C. BARCELONA 84-79 ESTUDIANTES TODAGRÉS. Si de nervios y tensión hablamos, la de los propietarios del pabellón Pisuerga (con sus seis mil asientos repletos siempre) no era nada comparada con la del F.C. Barcelona, que venían de tres días atrás de casi decir adiós a sus aspiraciones en Copa de Europa, tras verse superados por Partizán Belgrado. Y las inseguridades continuaron, encajando numerosos contragolpes colegiales, liderados por la pareja Antúnez-Montes (15 puntos para cada uno). Otra vez con Norris, McDowell y Jiménez simultaneando pista, el juego se convertía en pastoso, sin imponerse por altura a los Russell-Rodríguez-Pinone. Tenía que ser el trío de siempre, Solozábal-Epi-Sibilio quienes solventaban, no anotando ellos, sino creando espacios suficientes a los interiores (Norris, 22 puntos). El problema estudiantil vino con la defensa zonal ordenada por Aíto en la 2ª mitad. Se cortocircuitaron. Ante la baja del base titular, Vicente Gil, por lesión, nadie leyó aquello con claridad y aun manteniéndose vivos y con el marcador muy ajustado, más por nervios barcelonistas que otra cosa, finalmente no pudieron (84-79). Los azulgranas resoplaron.

Antes del duelo Martín-Norris, sucedió este increíble Martín-Ortiz (ACB Photo).
Antes del duelo Martín-Norris, sucedió este increíble Martín-Ortiz (ACB Photo).

-          REAL MADRID 94-90 CAI ZARAGOZA. La magia llegó con la tercera semifinal, cuando los árbitros dejaron jugar (siguen muy alejados del nivel pretendido en un juego tan físico como éste). Y es que tras cebarse con Fernando Romay y Brad Branson sobre todo, luego dejaron algo más de manga ancha para encontrarnos con la auténtica joya: el duelo entre Fernando Martín y José “Piculín” Ortiz. Real Madrid tuvo el mando en el marcador siempre, pero la exhibición del portorriqueño (30 puntos y 9 rebotes) sostuvo a los de Ranko Zeravica siempre a un par de zancadas, amenazantes. Lolo Sainz, al borde de la histeria, llegó a poner a sus cuatro pívots en liza a marcar al héroe zaragozano. No hubo manera. Si la marcha del boricua en la liga estaba siendo irregular, a la hora de la verdad, en esta Copa del Rey, mostró todo su arsenal ofensivo, partiendo de posiciones más abiertas de las que pretendían los blancos. Cuando tocó interior, tuvo una preciosa batalla con Fernando Martín, enseñando así entre ambos un bocado de NBA. Un Martín que se enfadó como una mona, cuando Víctor Mas le señalizó su quinta falta personal, en una acción que no superaba en ilegalidad lo que estaba siendo lícito por momentos, puso en peligro la victoria madridista. “Víctor Más me ha desesperado” confesó Lolo Sainz en rueda de prensa. Un notable José Biriukov (20 puntos) y un brillante Wendell Alexis (24 puntos), clasificaron al Real Madrid para semifinales (94-90).

Biriukov, el mejor del Real Madrid, entra ante Ortiz y Lampley (ACB Photo).
Biriukov, el mejor del Real Madrid, entra ante Ortiz y Lampley (ACB Photo).

-          RAM JOVENTUT 107-87 CAJACANARIAS. El último partido de cuartos no tuvo ninguna historia, aunque hay que valorar el esfuerzo de los nacionales del Cajacanarias ante el vendaval verdinegro. A un pasotismo insultante de Mike Harper en pista (3/13 en tiros de campo), se unió el suceso de Eddie Phillips que valió para el despido fulminante de ambos. Resultó que Phillips, que había facturado tres enormes maletas para el evento (¿?) llegó con el resto de la expedición a Madrid y en la cinta del aeropuerto, ve con asombro que faltaba una. Cuando había que coger el autobús para Valladolid esa mañana, el estadounidense se negó rotundamente hasta que no apareciese su maleta (¿qué llevaría?). Quedándose esperando en Barajas –y algún directivo rezando para que apareciera-, se enteraron que la interceptaron las unidades de seguridad para inspeccionar algo. Cuando se hizo con ella al fin, carretera y se presentó en el Pisuerga ya de noche, cuando su partido estaba al descanso. Hernández Rizo en una decisión que no debió ser fácil, lo incluyó en el quinteto titular de la segunda mitad. El asunto es que cuando llevaban transcurridos un minuto y diecisiete segundos, a una falta protestada totalmente fuera de lugar por el jugador, Fajardo le señalizó la técnica y a continuación, la descalificante. Setenta y siete segundos en pista que casi le sentenciaron. La estocada fue cuando el club se enteró que ya tenía billetes de avión para volar al día siguiente a Estados Unidos y pasar allí las navidades con la familia (ahora se entiende el exceso de equipaje y el tremendo celo por él). Como comentamos en el diario, la problemática pareja yankee fue expulsada de la disciplina del equipo de manera inmediata.

Llegar a la final magullados

            Cuando desde el banquillo verdinegro miraban al marcador con una diferencia de 9 puntos (69-78) a falta de 10 minutos, se rompían las manos aplaudiendo y dando ánimos a los suyos, muy firmes ante el Real Madrid. El RAM Joventut disfrutó de unos minutos magistrales. José Antonio Montero, aún aquejado de su rodilla, superaba en ritmo y acierto tanto a Corbalán como a Llorente. Margall tuvo uno de aquellos días “de oficina” en el que le “tocaba” anotar 5 de 6 en triples (21 puntos), algunos de una factura asombrosa. Reggie Johnson bastante tenía para retener a Fernando Martín en una enorme lucha bajo tableros, mientras que Joe Meriweather, a la chita callando, a base de suspensiones, de tiros cortos, un palmeo por aquí, un rebotito ofensivo por allá, dominaba la zona blanca (28 puntos y 9 rebotes). 

Joe Meriweather, un gran encuentro ante el Real Madrid (ACB Photo).
Joe Meriweather, un gran encuentro ante el Real Madrid (ACB Photo).

Fueron momentos estelares de esta Copa del Rey, donde se ponía de manifiesto que, con la calidad que había en pista, cuando entraban en rachas de acierto a la velocidad de ejecución a la que se disputaba cada balón, aquello sonaba a notas celestiales de una filarmónica. Magistral. Los únicos sonidos que desentonaron fueron los pitidos arbitrales, en una sinfonía histriónica, chirriante y desagradable, que hicieron cargar con cuatro faltas en los primeros minutos a Romay, provocar el desconcierto en Jordi Villacampa sobre lo que es falta en ataque y lo que no y señalizar una cuarta falta sobre Reggie Johnson bastante discutible que pudo decantar el signo del encuentro, motivo de quejas de Alfred Julbe en rueda de prensa. 

Los pívots azulgranas se impusieron a los vallisoletanos en la semifinal (ACB Photo).
Los pívots azulgranas se impusieron a los vallisoletanos en la semifinal (ACB Photo).

Eso sí, el Real Madrid supo reaccionar, porque tuvo un señor de dulce en esta Copa: José Biriukov, con 31 puntos, fue la salvación de los blancos. Un brazo ejecutor que se unió al temple de sus compañeros, para sacar adelante en los últimos minutos un enfrentamiento que ganaron por poner en garantía sus tablas en finales apretados. Montero tuvo la prórroga en sus manos, pero un tiro cómodo para él, se salió en la última posesión, pereciendo así el último suspiro de los badaloneses (101-99).

            La matinal no tuvo tanto ritmo ni tanta velocidad. Fórum Filatélico y F.C. Barcelona en la primera semifinal jugaron a otra cosa. La batalla en la zona, los desaciertos exteriores y un ritmo lento que propuso Mario Pesquera para poder aguantar y sacar el máximo provecho de su quinteto titular –no contaba con otra cosa- hicieron que las fuertes defensas, los desaciertos en tiro y la brega en las zonas fueran una constante. Y le sirvió para mantener la igualdad. Cuando las faltas comenzaron a caer y hacer mella, sobre todo en los hombres altos, con la eliminación de Mike Phillips a falta de dos minutos, los locales perdieron algo el rumbo y encajaron un pequeño parcial que valió para que los azulgranas lograran su máxima diferencia al final (79-69).

Otro duelo del que saltaron chispas: Fernando Martín-Reggie Johnson (ACB Photo).
Otro duelo del que saltaron chispas: Fernando Martín-Reggie Johnson (ACB Photo).

La final más recordada

            Lo primero que llamó la atención es que en el inicial emparejamiento entre Fernando Martín y Audie Norris, empezaron a darse cuenta de lo que sería esa noche. Uno por ganar la posición y otro por negarle la línea de pase. A partir de un par de roces, cada uno pensaba del otro “este cabrón es duro”. Sin mirarse, pues ninguno quería dar la importancia al otro que realmente tenía, iban subiendo el tono. Ya en los inicios de la segunda mitad decidieron no guardar las formas y la lucha fue tremenda. El árbitro León Arencibia les reunió y les pidió calma. Daba igual. Con el fragor de la batalla final, con un Fernando Martín inspirado en los últimos minutos, ya no había miramientos del uno con el otro. A toro pasado, estábamos siendo testigos de una de las mayores rivalidades de nuestro baloncesto. Por los focos que tenía el baloncesto en aquel momento, la más recordada.

            La final fue sublime. Era otro Real Madrid Barcelona, con los Llorente, Biriukov, Alexis, Branson, Romay, Fernando Martín…Solozábal, Epi, Sibilio, Jiménez, Norris, Trumbo, McDowell. Cuando todos ellos van sintiendo que ese día tienen sensaciones especiales, que ese día las canastas entran, que la estrategia de unos, el acierto en el triple, se contrarresta con correr más aún en frenéticos contragolpes que acaban en bandejas imposibles, se entra en un paroxismo colectivo que las gradas quedan perplejas y los millones y millones de aficionados delante del televisor, asombrados. Así fueron los 40 minutos de esta final. 

Fernando Martín tomó el protagonismo en la 2ª mitad de la final (ACB Photo).
Fernando Martín tomó el protagonismo en la 2ª mitad de la final (ACB Photo).

Aíto cargaba el juego sobre el interior. Lolo, que había puesto de titular a José Luis Llorente en detrimento de Juan Corbalán que no jugó, sabe que las transiciones blancas serían la solución. Y transforman el partido en frenético, trepidante…y lleno de acierto, llegando a un 33-40 para el Real Madrid. Wendell Alexis (22 puntos) está encantado con su compañero y le acompaña en las cabalgadas. Ya no tiene que bregar para buscarse meritorias canastas en un contra uno ante defensa muy bien montadas. Chicho Sibilio es capaz de anotar triples con el brazo rival delante de su cara. Con Fernando Romay en pista encargándose de Audie Norris, Fernandito le coloca dos tapones seguidos al estadounidense. Los azulgranas protestan desde el banco y se llevan una técnica. A la siguiente, Norris, con su velocidad, se va por línea de fondo y le anota a Fernandito la canasta delante de sus narices y le fuerza falta. Todo parecía fascinante. Al descanso, 42-46 para el Real Madrid.

            En la segunda parte, llegó el “jefe blanco” de esta Copa, Biriukov, para seguir igualando la contienda (20 puntos de nuevo) ante el empuje barcelonista. Los árbitros siguen quisquillosos con cualquier roce al hombre-balón en la zona y cargan con personales a todos los jugadores. Aíto García Reneses y Lolo Sainz rotan a sus tres hombres interiores con mayor frecuencia. En mitad de la terrible lucha, un desacertadísimo Brad Branson -2/10 en tiros hasta ese momento-, tira de casta y roba balones, anota suspensiones y fuerza faltas, enlazando tres canastas consecutivas. Su versión más guerrera aparece para echar más leña aún al festín. Los blancos, eso sí, se pierden en dar balones interiores que acaban yéndose por línea de fondo. La defensa tanto de Norris como de McDowell, anticipándose, dificultan mucho las líneas de pase, mientras que ambos se hacen con multitud de rechaces ofensivos (15 fueron el global azulgrana). Y así se fue llegando a los momentos finales, con un triple de Fernando Martín (¡!) a falta de 01:43 al límite de la posesión, que sitúa el electrónico en 79-83 y el pabellón (claramente decantado a los blancos) estalla. 

Solozábal tenía una cita con la historia (ACB Photo).
Solozábal tenía una cita con la historia (ACB Photo).

Nacho Solozábal se encontraba muy suelto y con facilidad anotadora. Había mostrado todo su repertorio: lanzamientos de larga distancia, pases a los pívots, contragolpes y suspensiones cortas tras desarbolar en uno contra uno. La estampa de este jugador, extraña, delgado, cargado de hombros, hubiese destacado mucho más si hubiese crecido en tiempos futuros. Tenía las habilidades para ser además un gran anotador, pero entonces un base era un base y se debía a los demás. Con sangre fría consiguió una difícil canasta en la zona previo a los dos últimos minutos. Había jugado los 38 minutos previos y aún le quedaban fuerzas como para anotar una suspensión fundamental (81-83). En el siguiente ataque blanco, se comete falta sobre Fernando Martín. Restaban 01:08. Lolo Sainz, entre optar por el “uno más uno” en tiros libres de Fernando y el saque de banda, se decanta por esto último tras tiempo muerto. Aíto, listo como el hambre, sabe que en las manos de Biriukov o Alexis puede estar la decisión final, porque la zona estaba terriblemente colapsada. Así sucedió: los bloqueos pensados para ejecutar los ‘carretones’ para que ambos jugadores saliesen con ventaja por línea de fondo, chocan con los cuerpos de Epi y Jiménez, que ya intuían tal hecho como les indicó su entrenador. Cuando reciben, no hay ventaja alguna. Y un pase a Fernando Martín a seis metros…y la posesión que se agota. Y decide pasar en poste bajo a Fernando Romay, que progresa hacia el aro y anota una canasta derribando a Jiménez por el caminoque fue a defenderle, viendo una discutible quinta falta. Restan 38 segundos.

            José Luis Llorente, 40 minutos en sus espaldas y un excelso encuentro, se arrodilla en el suelo y se agarra al soporte de la canasta en un gran lamento, tras ver que la penetración de Solozábal se estampa con el cuerpo de Biriukov y cómo la posesión del balón se pierde por línea de fondo. Él, próximo a la jugada, quiso recuperarlo y asumió que le pitaron falta. No quería creerlo. Sin embargo, la personal fue para Biriukov. Once segundos y Aíto que decide usar la banda como Lolo segundos antes. Y llegó el momento.

El banquillo del Real Madrid tras perder: inconsolable (ACB Photo).
El banquillo del Real Madrid tras perder: inconsolable (ACB Photo).

El tiro final era para Chicho Sibilio. Así lo reconocieron en el vestuario azulgrana con posterioridad y así se intentó ejecutar. Desde las entrañas de la zona, el dominicano saltó hacia fuera aprovechando un bloqueo de Norris, que a su vez ganaría la posición en la zona. A defender a Sibilio cuando recibió en las inmediaciones del triple, saltó como una centella Fernando Martín para ayudar a Alexis. Era el hombre y era el momento. Llorente, viendo a Norris totalmente solo en la zona, decidió ir hacia él, con todos los motivos y toda la sensatez. Solozábal estaba abierto. Y el destino quiso que restasen aún un par de segundos para que Sibilio viera a su compañero y le diera el pase. La imagen quedó para siempre. El triple, los puños en alto, sus compañeros corriendo a abrazarle, la Copa del Rey para el F.C. Barcelona: 84-83. La épica culminada.

            Aún se sonríe y aún duele, según el bando deportivo. Treinta años después. Los abrazos y el subir a hombros a su protagonista, contrastada con la imagen de un banquillo madridista desolado y Llorente tirado en la pista llorando, inconsolable. Es increíble la repercusión que tuvo aquella canasta y aquellas reacciones. El deporte tiene estas cosas. Valladolid quedará siempre en el recuerdo de un hombre y un triple, sobre la bocina. Solozábal dejó su marca en esta edición de la Copa, para inmortalizarle, para hacer que este torneo sea el que es hoy día: un regalo para todos.           

            “HACE 30 AÑOS…” la historia se escribió así. ¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!

La alegría de los azulgranas por el título (ACB Photo).
La alegría de los azulgranas por el título (ACB Photo).

PRÓXIMO CAPITULO Nº 10: “EL TORNEO DE NAVIDAD

“HACE 30 AÑOS…” (Prólogo)

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 1: “Americanos para una liga en alza”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 2: “Nace el Open McDonald’s”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 3: “Cerca de las estrellas”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 4: “Las ventanas FIBA”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPITULO 5: “La guerra de las revistas”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 6: “Kenny Simpson, un especialista defensivo que se convirtió en máximo anotador”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 7: “El infructuoso regreso del Barça a Copa de Europa (1ª parte).

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 8. “La ACB pasaba de 16…¡a 24 equipos”.