HACE 30 AÑOS… Cap.08

HACE 30 AÑOS… Cap.08
Capítulo 8: La ACB pasaba de 16…¡a 24 equipos!

Antonio Rodríguez

Capítulo 8: La ACB pasaba de 16…¡a 24 equipos!

-          Lunes, 7 de diciembre. Para que entiendan cómo se estaba en diciembre de 1987 con la televisión en Europa. La polémica se centraba en el encuentro entre el Saturn Colonia y el F.C. Barcelona del próximo jueves 10, porque la televisión alemana no tenía ninguna intención de hacer producción televisiva del enfrentamiento. Y es que en la Alemania Occidental de los 80, exceptuando Detlef Schrempf que andaba por Dallas Mavericks aún sin estallar, el baloncesto poco más importaba. El caso es que finalmente se llegó a un acuerdo para contentar a TV3, quien tenía la intención de emitirlo en directo. Como ya leyeron la pasada semana, no fue muy fructífero en choque para los azulgranas (derrota por 103-98).

-          Martes, 8 de diciembre. Las nueve victorias consecutivas de Portland Trail Blazers fueron cortadas por Detroit Pistons (127-117) en su Silverdome de Pontiac. Curiosa la racha de los Blazers, que tras cinco derrotas consecutivas pasaron a estas nueve victorias. Con las bajas ya sabidas de sus estrellas Sam Bowie y Kiki Vandeweghe, Clyde Drexler estaba rodeado por gregarios que estaban dando un paso adelante muy importante, como el base Terry Porter y el alero Jerome Kersey. Meses más tarde apareció desde la profundidad del banquillo, un “patito feo” que tuvo una gran irrupción: el pívot Kevin Duckworth fue fundamental para la brillante campaña de los de Portland.

-          Por otra parte, los Pistons de Detroit volaban en la competición, de manera literal, porque fueron la primera franquicia NBA que invirtió dos millones de dólares en tener en propiedad un avión propio. El BAC1-11, con capacidad para 29 pasajeros y con todo tipo de lujos (dos vídeos incluido, que eso llamaba la atención en la época), hacía los desplazamientos del equipo mucho más fáciles, sin tener que pasar por la tortura de las eternas esperas en los aeropuertos.

-          Miércoles, 9 de diciembre. En su tercer enfrentamiento de Copa Korac, Estudiantes Todagrés conseguía el primer triunfo ante el Asvel Villeurbanne (84-74), mientras que CAI Zaragoza caía ante el yugo del Hapoel Galil Elion Israelí (102-96), con destacada actuación del ex madridista Linton Townes (23 puntos). El día anterior, en la Recopa de Europa, el Ram Joventut venció a su rival más potente del grupo, Scavolini Pesaro (106-95), con 26 puntos de Jordi Villacampa, que contrarrestaron los 28 de Greg Ballard y los 26 de Aleksandar Petrovic.

Jueves, 10 de diciembre. En la pesadilla del Caja de Ronda con los americanos, tras asumir que tenían que fichar alguien importante para reconducir aquello, apostaron por ala-pívot Ken Bannister, que les iba a costar 100.00 dólares del ala. Por una estúpida norma de FIBA de entonces, en la que un jugador NBA solamente podía hacer dos “escapadas” a otras ligas si las alternaba con jugar en la NBA, tal fichaje se frustró. Tras su paso por el Hapoel Holon israelita un año antes y regresar de nuevo a New York Knicks, resulta que firmó un contrato en verano con la liga menor yankee USBL, que a efectos FIBA equivalía como esa segunda oportunidad fuera de la NBA. Así que tenía que aceptar las condiciones que le ofrecieran los Knicks, equipo al que pertenecía, porque era lo único que le quedaba. Gracias a que todo esto murió en abril de 1989, con el permiso de los NBA de poder jugar libremente en sus selecciones y en los clubes que quisieran, el bueno de Ken Bannister pudo venir con posterioridad a nuestro país para alegrar las vidas a los aficionados del Taugrés, Natwest Zaragoza, Festina Joventut y Fuenlabrada. Pero en 1987, el Caja de Ronda se quedó compuesto y sin novia. Y Gary Plummer, el presunto sustituido, que seguía en el equipo, sea por una causa o por otra. Acabó la temporada, ¿eh?

Magia Huesca alcanzó el éxito de la A-1 (ACB Photo).
Magia Huesca alcanzó el éxito de la A-1 (ACB Photo).

-          Sábado, 12 de diciembre. Se disputaba la última jornada de la primera fase liguera, quienes otorgaban las ocho primeras plazas para la A-1 y Copa del Rey. Quien consiguió la machada fue el Magia Huesca, que venció en Villalba al Bancobao (83-99) dando el do de pecho que necesitaban, con 25 puntos y 11 rebotes de Granger Hall. Lo más sorprendente fueron los ¡mil trescientos! aficionados oscenses desplazados a la sierra madrileña para apoyar a los suyos. En un increíble ambiente, lograron por primera vez en su historia el pase a la A-1. Trabajo bien hecho en el norte de Aragón.

-          Otros aragoneses, el CAI Zaragoza, tras una irregular trayectoria en esta primera fase, con 7 victorias y 7 derrotas, con su éxito en La Casilla bilbaína ante el Cajabilbao (85-101) en esta última jornada, lograba también el pase a la A-1, relegando a los decepcionados vascos a la A-2. No fueron los únicos: en tierras alavesas tampoco estaban muy satisfechos, con el Taugrés acompañándoles en el segundo grupo liguero. Lo suyo era más complicado: debían ganar al Real Madrid, pero no pudo ser (89-97). 

Se rompieron las
Se rompieron las "torres gemelas": Ralph Sampson, traspasado a Golden State (NBA Photo).

-          Saltaba una bomba en la NBA, aunque no por sorprendente, no dejaba de ser esperada. El traspaso de esta temporada se produjo el día de hoy: Ralph Sampson era enviado desde Houston Rockets a Golden State Warriors. Su baja forma, sus lesiones y sobre todo, sus constantes disputas con su entrenador Bill Fitch, fueron causas más que justificadas. Junto a su compañero, el base Steve Harris, sería traspasado al equipo dirigido por George Karl, por las estrellas de Oakland, Joe Barry Carroll y Eric “Sleepy” Floyd. Ambos cambiaban la fisonomía del equipo por completo. Por un lado, los Rockets lograban un base de garantías, mientras que los Warriors se desprendían del indolente Barry Carroll, esperando resurgir con Sampson. Las famosas “Torres gemelas” de la NBA, desaparecían.

Grupo Par, grupo Impar, A-1, A-2… un sistema conocido

Fue la primera gran apuesta dentro del deporte español. Los dirigentes de nuestro baloncesto empezaron la década de los 80 cuestionando el sistema vigente. No se podía seguir imitando a las anquilosadas estructuras del fútbol. A problemas cada vez más acuciantes, las federaciones actuaban con mayor mano de hierro para no dejar escapar los más que notorios actos de rebeldía. Y el baloncesto no estaba ajeno a ello. Al talante negociador de D. Ernesto Segura de Luna, presidente de la FEB, ya sin el respaldo de D. Raimundo Saporta, enfrascado en la organización del Mundial de fútbol español en 1982 –aunque sí asistía a las reuniones federativas-, no le servía la habitual estrategia de ceder poco a poco. El cambio debía ser de 180 grados. Que la competición liguera, la que mantenía en vilo al aficionado durante nueve meses, tuviese su valor y supremacía incluso por encima de la sacrosanta Selección Española, era la pretensión. No es que hubiese rivalidad entre ambas, que como se demostró, podían retroalimentarse una con otra, sino que no todo tenía que ser en pos del Equipo Nacional aún en perjuicio de los clubes. La liga tenía vida y había que optimizarla.

¿Qué era eso de negociar el F.C. Barcelona por su cuenta con Televisión Española los derechos de emisión de sus diferentes secciones conjuntas (baloncesto, balonmano y hockey patines)? Sus polémicas le llevaron incluso a prohibir la entrada de cámaras de TVE en un clásico en el Palau, que resultó decisivo para la resolución final de la liga en 1983. Así sucedió, que tras las primeras reuniones -casi clandestinas- entre algunos presidentes de clubes y viendo que iban teniendo cierto éxito, a los azulgranas se les cerró la puerta en su intento de adherirse a ellas. “No, perdonen, o acatan la pluralidad o aquí no tienen sitio”. Y por otro lado, Real Madrid gracias al “puente” con Saporta, siempre encontraron intereses que les satisficieran. 

Este palmeo de Santillana, que valió una liga, no se emitió por TVE. Estructuras obsoletas.
Este palmeo de Santillana, que valió una liga, no se emitió por TVE. Estructuras obsoletas.

 

Polémico o no, pero Eddie Phillips siempre colaba al Cajacanarias en la A-1 (ACB Photo).
Polémico o no, pero Eddie Phillips siempre colaba al Cajacanarias en la A-1 (ACB Photo).

La FEB se dio cuenta que no podía luchar contra el empuje de aquellos presidentes de clubes, los históricos José Luis Rubio, Juan Fernández o Antonio Novoa. Un agente de jugadores les bautizó como “asaltadores de caminos”. Pagaban tarde y mal en muchos casos, pero tenían una visión en común: esta liga había que revitalizarla y estaban dispuestos a trabajar todos juntos por ello. Repetimos: juntos, porque involucraron finalmente al Real Madrid y F.C. Barcelona. La creación de la Asociación de Clubes de Baloncesto (ACB), autogestionando su competición, fue una revolución en el deporte español. En verano de 1983 dio ese paso, dando por finalizada la anterior etapa con la finalización de una más que aburrida liga que ni tan siquiera el partido de desempate en Oviedo entre el Barça y el Madrid, maquilló. Sin Hollis ni Nate Davis, sin ninguna sorpresa notoria, pues los dos grandes no perdieron ni un solo choque que no fuese el disputado entre ambos, se decía adiós con todas las ilusiones por lo que se iba a afrontar. Y eso se englobaba, por encima de todo, en dos aspectos: la llegada del segundo extranjero por equipo y el cambio del sistema de competición. ¡Ah! y que semanalmente, un partido al menos, se viese por televisión todos esos cambios.

Y así nació la ACB en la temporada 83/84, donde se impusieron 16 clubes y hasta exactamente HACE 30 AÑOS… fue siempre el mismo formato. A los equipos se les englobaba en dos grupos: Grupo Par y Grupo Impar, dependiendo de la clasificación final del año anterior. Durante 14 jornadas dirimían quiénes se ganaban estar entre los cuatro primeros en cada uno de ellos, con doble premio: participación futura en la Copa del Rey y sobre todo, formar parte de la A-1, el grupo de élite de los ocho grandes en la segunda fase. Los otros ocho jugarían en la A-2, la auténtica salsa de esta parte del calendario. Los nervios y las tensiones se hacían acuciantes, porque por todos los medios había que evitar “la bicha”: las cuatro últimas plazas que obligaban a jugar el drama del playoff de descenso. Y es que descendían 3 equipos. Si se ganaban las semifinales del playoff, también obligaba a ganar la final de cara a la salvación. En esta 87/88, los que tenían sus miras puestas en la A-1 y vivir en zona cómoda, sumando recaudaciones ante la visita de los grandes de la liga, contrastaban con la tragedia de la A-2 de vencer-por-obligación para evitar el infierno. Taugrés Vitoria, Cajabilbao o Cacaolat, componentes en el pasado de la cómoda A-1, intentaban evitar el desastre.

Tras esta segunda etapa comenzaban los playoffs. Al margen del ya comentado del descenso, los cuatro primeros de la A-2 tenían el premio de jugar los 1/8 de final ante los cuatro últimos de la A-1 al mejor de tres partidos, de donde saldrían los candidatos para enfrentarse a los cuatro –ya casi habituales- que lideraron la A-1. Semifinal y final, al mejor de cinco. Era el sistema que conocíamos que con alguna ligera variación (el fantástico ‘clic’ de convertir la Copa del Rey de 4 a 8 equipos tras la primera fase) y a él nos acostumbramos. ¿Qué no era el sistema más perfecto? Pues tienen razón. Negativo era que aquellos que se clasificaban para la A-1 sin tener el marchamo de equipos grandes, sufrían derrotas una tras otra sin importarles, puesto que su temporada ya estaba hecha. Veamos cómo quedó la clasificación tras la primera mitad liguera. 

Vean la trayectoria del Caja de Ronda. Importaba lo de Bannister, ¿verdad? Por el contrario, Magia Huesca se metió en la A-1 y venció en este grupo solamente, en uno de los catorce encuentros sin importarles mucho, pues ya estaban salvados. Todos los sistemas de competición tendrán sus partidos intrascendentes. Pero ese grupo A-1 englobaba la rivalidad de los grandes, que eso gustaba. Y a cambio, en los ocho de la A-2 se despellejaban entre ellos. La igualdad era máxima porque se mezclaban candidatos claros al descenso buscando milagros, con los ya habituados a sufrir que se despachaban bien y equipos de renombre que, desacostumbrados a tales marejadas en estas aguas, remaban lo más fuerte que podían, más por angustia que por convencimiento.

Magia Huesca, en ascenso permanente

La afición del Peñas Recreativas de Huesca sí tenía magia. Vieron con desencanto los que viajaron, el descenso de su equipo en Magariños ante Estudiantes en 1984. Volvieron a subir en 1985 y desde entonces, tras salvarse en el playoff de descenso ante el Cajamadrid en 1986, se salvaron de jugar tal playoff en 1987 ganando al Gin MG Sarriá, con otra “marea verde” desde Huesca al Palacio de los Deportes de Montjuic y en este final de año, lograron el billete a la A-1 con el apoyo de 1.300 aficionados desplazados en el momento de la verdad, cuando había que ganar en Villalba, al Bancobao (83-89) y apuntarse a su favor el triple empate con Taugrés y TDK Manresa. “Me acuerdo de aquel partido como si fuese hoy” reconoce Alberto Alocén, el jugador más veterano de aquel plantel, que con 12 puntos en 29 minutos, aportó su profesionalidad para vencer en el “día D”. “Hicimos un partido muy serio y logramos el éxito”. Granger Hall, con 11 rebotes (9 de ellos ofensivos) ganó la partida al ‘ogro’ Winfred King. “El equipo que teníamos era muy compensado, nos conocíamos todos. Joan Pagés subió conmigo desde 1ª B, Jordi Puig y Edu Sabater se complementaban desde la posición de base, puesto que uno era el alto y sobrio y el otro era el explosivo y tirador. Y luego los americanos, Brian Jackson y Granger Hall, estuvieron seis años con nosotros. ¿De qué equipo puedes decir eso?”

El Peñas Recreativas subió en dos años consecutivos desde la 2ª División (que era aún territorial) a 1ª B y de ahí a la ACB en 1983. Alocén fue testigo de ello: “Yo me arriesgué a bajar dos categorías, pues estaba jugando en el Zaragoza en División de Honor. Y recuerdo el ascenso venciendo al Mayoral Maristas y luego a la ACB un año después. Ahí fue fundamental el entrenador, Arturo Ortega”. Al madrileño de 22 añitos recurre la directiva del Peñas para buscar entrenador. “Sí, él ya tenía relaciones con José Antonio Arízaga, que ya era agente y por eso se lo preguntaron. Yo estudié en el Claret con Arturo y le conocía bien de haber jugado juntos en juveniles escolares. Y les dijo que en 24 horas les contestaría. Se conoce que no encontró a nadie y cuando les devolvió la llamada les dijo ‘yo mismo puedo ser vuestro entrenador’. Era muy joven aún, pero era bueno. La directiva aceptó y mira el éxito”. 

Granger Hall estuvo sublime en el día histórico ante el Bancobao Villalba.
Granger Hall estuvo sublime en el día histórico ante el Bancobao Villalba.

Empezaron 0-3 esta campaña 87/88 dirigidos por Jaume Ventura, pero en el momento más caliente, lograron vencer en las cuatro últimas jornadas a sus rivales directos, Taugrés y TDK Manresa, junto al IFA Español y el mencionado Bancobao Villalba el último día. El éxito fue rotundo. Verse en la Copa del Rey de Valladolid y pensar que recibirían en su pequeño pabellón a todos los grandes, era el techo para ese momento del club. A Ventura se le ofreció la renovación, pero entre ciertas dudas y el desencanto de perder una y otra vez en la A-1 (solamente ganaron al Fórum Filatélico en casa), algo lógico por otra parte, al final no se rubricó tal renovación. Pero quede para la historia este hito, que sin su “marea verde” que llenaban siempre como locales, hubiese sido más complicado producirse.

El crecimiento y las razones del cambio: la 1ª B

Como bien dijo hace pocas fechas Juan Antonio Corbalán tras recibir un premio del Diario AS, “nuestro Selección se convirtió en un fenómeno social”, por encima del deportivo. Y a ello se unió nuestro baloncesto al completo. En todos los rincones se demandaba… y a todos los rincones se quiso exportar. No con la ACB, que ya tenía su estructura, sino con la 1ª B. Resultó que tal categoría siempre catalogada de maldita, en 1986 fue el instrumento perfecto para ello. Se multiplicó el número de equipos, dispersos por toda nuestra geografía. 28 en total. Se decidió que tras probar en la 85/86 la figura del jugador extranjero, por qué no hacer lo mismo que en ACB un año dspués: aceptar el segundo, que eran quienes daban espectáculo. Porque para la difusión de nuestro deporte, sin ellos no era posible. Y con más voluntad que eficacia, a trompicones, se inicia la travesía de este enorme monstruo que bien caló.

Sobre ella, sus aventuras, entresijos y organización, hablaremos en otro amplio capítulo, porque tuvo miga. El caso que nos interesa en este punto, es que la ACB decretó para 1987 tan sólo dos descensos en su liga en vez de tres (descendieron los dos gallegos, Clesa Ferrol y Leche Río Breogan y ascendieron Bancobao Villalba y Caja de Ronda) y eso fue motivo más que de enfado por parte de los presidentes de los clubs de 1ª B, cuyo mayor atractivo era el ascenso a la máxima categoría, obviamente. Amenazaron en diciembre del 86 con una chapuza de huelga que no llevó a ninguna parte, pero sus protestas fueron ruidosas y sobre todo, oídas. Más incluso cuando se dio el pistoletazo de salida a esta campaña 87/88. No podía ser que se creara una liga de 28 equipos, con un calendario infladísimo, para solamente 2 ascensos.

Por primera vez en Valencia había baloncesto de élite. También en Sevilla. Girona pisaba fuerte, Cajamadrid se estaba dejando un dineral el recuperar su trono ACB perdido fichando jugadores, el histórico Askatuak se hacía grande de nuevo… demasiado movimiento para una segunda categoría del baloncesto español, sin ventana de visión más allá de las taquillas. Así que con temple, se decide que para la temporada 89/90, la ACB se ampliaría a 24 clubes. ¿Temple? En aquellos años había urgencias en exprimir al máximo la gallina de los huevos de oro y poca paciencia. Así que, en la reunión mantenida por todos los clubes el 2 de diciembre de 1987 (de la que notificamos en el “HACE 30 AÑOS…” de la pasada semana), se dictamina que tal idea se adelanta un año. Y sería para la 88/89, o sea, la próxima temporada, cuando se presentarían en sociedad con sus 24 equipos. No habría descensos en la ACB en el actual curso y ascenderían hasta 8 equipos, dependiendo de su clasificación. 

Reggie Johnson y el Joventut, un fijo entre los 4 primeros ligueros (ACB Photo).
Reggie Johnson y el Joventut, un fijo entre los 4 primeros ligueros (ACB Photo).

Para alivio de Caja de Ronda o Collado Villalba, sus temporadas estaban salvadas. Aun así, les obligaron de forma absurda disputar el playoff de descenso, porque decían que en abril todavía faltaban flecos por negociar. La sorna la ponía la revista GIGANTES del basket, que llamaba a este playoff de descenso “Playoff de entretenimiento” en el que acudían poco más de 1000 espectadores a sus pistas.

¿Y cómo se iba a gestionar una liga de 24 equipos? Porque imposible hacerlo como una liga de todos contra todos. Este fue el verdadero caballo de batalla, porque muchos jugadores se liaron a jugar partidos sin tener claro cómo iba el tema. Imagínense el aficionado. A ver si nos explicamos:

-          Primera fase, donde los 24 equipos se englobaban en dos grupos: A-1, con los 12 primeros clasificados del ejercicio anterior y la A-2, con los últimos 4 de la ACB más los 8 ascendidos de 1ª B.

-          Segunda fase, en la que se crearían 3 grupos de 8: GRUPO 1, con los 6 primeros clasificados de la A-1 más los 2 primeros de la A-2. GRUPO 2, con los equipos de la A-1 clasificados en las posiciones 7, 9 y 12 más los de la A-2 clasificados en los puestos 4, 6, 8, 10 y 12. GRUPO 3, con los equipos clasificados de la A-1 en las posiciones 8, 10 y 12, más los equipos clasificados en la A-2 en las posiciones 3, 5, 7, 9 y 11. La idea, ya ven, es que los dos últimos grupos fuesen más o menos, parejos.

-          Tercera fase, con los playoffs. Habría 3 tipos de ellos con 8 equipos en cada uno. Por el título: los 6 primeros del GRUPO 1 más el primero del GRUPO 2 y el primero del GRUPO 3. Playoffs de clasificación: es ese grupo intermedio en el que se disputarían los puestos de clasificación para empezar en la A-1 la siguiente campaña. Serían los clasificados del GRUPO 1 en los puestos 7 y 8, más del GRUPO 2 y GRUPO 3, los puestos 2, 3 y 4 de cada uno de ellos. Playoffs de descenso: los cuatro últimos tanto del GRUPO 1 como del GRUPO 2.     

Pues ya ven. Fue el inicio de una oleada de diferentes sistemas de competición, intentando dar respuesta a una liga con tantos equipos. Al aficionado le volvieron loco con tanto grupo. Ellos lo que querían era ver una única clasificación en el periódico y se intentó años más tarde englobarlos en ella. Pero fue aún peor. Porque como no se enfrentaban todos contra todos, al final de la liga regular se usó un espanto llamado “factor corrector” que te hacía pasar del segundo puesto final al quinto y cosas así, puesto que sus rivales no eran de la misma categoría que los que tuvo el cuarto clasificado, por ejemplo. Que se lo pregunten al Elosúa León.

Fede Ramiro no pudo conducir al Taugrés a la A-1, en su única temporada baskonista (ACB Photo).
Fede Ramiro no pudo conducir al Taugrés a la A-1, en su única temporada baskonista (ACB Photo).

La de inventos que fueron apareciendo, pasaron a la historia, ya ven. Visto con los ojos actuales, aunque de forma torpe en algunos casos, el sistema de competición era un NODO del estado de nuestro baloncesto, de querer hacer cosas movidos por la ilusión y por esta enorme oleada de gente que, como tantas veces hemos repetido, giró su cabeza hacia nuestro deporte y lo demandaba. Todo ello sirvió para fortalecer las estructuras internas y poder disfrutar de nuestra liga, suspiros y llantos de miles y miles de aficionados en nuestro país. Y eso, créanme, aunque tuvo un precio, es una delicia vivirlo.

PRÓXIMO CAPÍTULO 9: La Copa del Rey de Valladolid…y Solozábal.

 

“HACE 30 AÑOS…” (Prólogo)

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 1: “Americanos para una liga en alza”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 2: “Nace el Open McDonald’s”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 3: “Cerca de las estrellas”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 4: “Las ventajas FIBA”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPITULO 5: “La guerra de las revistas”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 6: “Kenny Simpson, un especialista defensivo que se convirtió en máximo anotador”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 7: “El infructuoso regreso del Barça a Copa de Europa (1ª parte).