BURGOS, PLAZA PERFECTA

BURGOS, PLAZA PERFECTA
La designación de Burgos como sede para este encuentro de la Selección Española,

Antonio Rodríguez

La designación de Burgos como sede para este encuentro de la Selección Española, resultó perfecta. La ciudad y sus aficionados se volcaron

            Tenía ganas de sentir esta sensación. Francamente, lo deseaba. Hemos criticado todos las dichosas ‘ventanas FIBA’, porque a pesar de la enorme respuesta que ha dado la Selección Española en estos primeros dos enfrentamientos, no dejaba de ser descabellada su inclusión en el calendario cestista. Pero una cosa buena sí tienen: que es competición, hay una clasificación en juego. Ver al Equipo Nacional en nuestras fronteras sin que sea la exhibición de cualquier preparación para un evento mayor, que de verdad haya mucho en liza, hizo que tras ganar en Podgorica a Montenegro, el aficionado acrecentara su deseo de verles jugar. Y en el burgalés, su expectación. El Coliseo fue el responsable de esa sensación añorada de presión ambiental. De lo que tantas veces hemos visto en otras canchas de otros países y que envidiábamos. Con el máximo respeto (no se oyó ningún insulto destacado ni fuera de lugar hacia el adversario), la caldera a la que se vieron sometidos los rivales, era para disfrutarla ‘in situ’, como en Endesa Basket Lover tuvimos el privilegio

(Foto FIBA).
(Foto FIBA).

Un recinto que pareció crecerse con 7.500 aficionados que animaron sin descanso, que ondearon banderas (eso ya tan en desuso), que disfrutaron y silbaron y gritaron…para llevar en volandas a la Selección Española. Que no es nada diferente a lo que hacen cada fin de semana cada vez que juega su amado San Pablo Burgos. Que al final del partido se reivindicaban con su “Burgos es ACB” dejando un hueco también al club de sus amores. Pero después de haber vivido hasta el límite que puede dar un aficionado, el partido de la Selección y aupar hasta donde pudieron.

            No sabemos de dónde nació el pensar que Burgos era un escenario perfecto. Porque fue perfecto. Una ciudad que está de “luna de miel” con el baloncesto este año, una afición que sabía que iba a responder en su presencia y en su vivencia (vibrar como pocos) y cuyos jugadores se rindieron con emoción ante tal muestra de cariño, es para que a esta plaza se la quiera para siempre, desde una simple jornada de una ventana FIBA, porque se lo han ganado.

(Foto FIBA).
(Foto FIBA).

Ciudades grandes con grandes recintos, pero acostumbradas a vivir grandes espectáculos. Ciudades más modestas, algunas ávidas de baloncesto, pero con recintos no tan capacitados para albergar tanto fervor. Burgos posee hoy día los encantos de ambas vertientes y por eso nosotros nos sentimos orgullosos de ser testigos en la tarde del domingo de ese ambiente. “Pues cuando juega el San Pablo, esto se llena más, ¿eh?” decía Rubén, un aficionado local. “Que con la victoria ante UCAM Murcia, esto fue una locura”. Lo sabemos, puesto que hemos estado ya presentes. Por eso, hay que dar el mérito que tiene a cada uno de los fans que allí estuvieron presentes, de vivirlo como lo vivieron, que obligaron a los internacionales, desde el centro de la pista a celebrarlo y a rendirse ante la evidencia. ¡Gracias, Burgos!