HACE 30 AÑOS… (Cap.05)

HACE 30 AÑOS… (Cap.05)
Capítulo 5: La guerra de las revistas

Antonio Rodríguez

Capítulo 5: La guerra de las revistas

·         Domingo, 15 de noviembre: Ante las lesiones de Brad Branson y Fernando Romay en el juego interior (junto a la de José Biriukov), el Real Madrid vence en el Congost al TDK Manresa (85-95) con las cámaras de TVE como testigo. El joven Antonio Martín de 21 años, jugando los 40 minutos por necesidad como su hermano, se presenta a nuestros ojos como un jugador totalmente diferente al que emigró poco más de un año antes a Estados Unidos. Fuerte y decidido con todo lo que hacía, enmarcó 22 puntos, 11/15 en tiros de campo y nada menos que 15 rebotes. Si buscábamos relevo generacional, con jugadores como Antonio lo estábamos encontrando. 

Antonio Martín sorprendió en Manresa con una gran actuación (ACB Photo).
Antonio Martín sorprendió en Manresa con una gran actuación (ACB Photo).

·         Lunes, 16 de noviembre: Se seguía a vueltas entre la ACB y la Asociación de jugadores, liderada por Josean Querejeta, con el derecho a la retención como mayor discordia sobre el tapete. Tras reuniones varias, no había lugar a la aproximación entre las partes. Mientras que los jugadores pedían como fecha límite los 22 años para desvincularse de su club de origen si no llegaban al acuerdo contractual, los clubs no se bajaban del carro con menos de 24 años.

 

·         Martes, 17 de noviembre: En la jornada liguera entre semana, Cajabilbao lograba un holgado triunfo ante Caja de Ronda (104-66), lo que suponía la quinta victoria consecutiva de los bilbaínos. Una racha de mérito en los hombres de José Antonio Figueroa, más si cabe si les precedió un arranque decepcionante de 1 victoria y 4 derrotas que sembraron dudas en la capital vizcaína. Pero el talante de calma de la tierra y del equipo revertió la situación hasta encontrarse en posiciones de clasificación para la A-1.

 

·         Miércoles, 18 de noviembre: Para olvidar la primera derrota del día anterior, Boston Celtics necesitó de dos prórrogas para vencer a los New York Knicks (111-109). Lo curioso es que de ocho partidos disputados, era el segundo ya con dos prórrogas. El primero lo vencieron de manera épica en Washington (139-140) con 47 puntos de Larry Bird y anotando la canasta final tanto en la finalización del tiempo regular, como en la primera prórroga y en la segunda. Simplemente Bird (VÍDEO). 

·         Jueves, 19 de noviembre: Tras la subasta para la designación de la sede de la Copa del Rey, Valladolid fue quien ganó la puja, con 21.100.000 pesetas, 7 millones más que la edición del año anterior en Santa Cruz de Tenerife, que por cierto, volvió a ofertar viendo el éxito de aquella cita. Mallorca fue la otra gran candidata, pero en la capital pucelana se hizo fuerza viendo que el equipo era competitivo y podía hacer algo importante (con el segundo mejor récord en liga en ese momento, 9 victorias y 2 derrotas). A disputarse entre el 19 y el 21 de diciembre, lo que nadie podía imaginar es que esta edición sería recordada para los anales. Solozábal y tal…

 

·         Viernes, 20 de noviembre: Antonio Jareño, presidente del Tintoretto de la División de Honor de liga femenina, harto de los capotazos que recibía por parte de las autoridades soviéticas, decide volar a Moscú en busca de oficializar de una vez por todas el fichaje de la gigante Uliana Semenova. Tras las frustradas negociaciones con la ex Globetrotter Lynette Woodward, Semenova era el objetivo, ya casi único. Poner en el foco de atención a su equipo madrileño y al baloncesto femenino español, era su pretensión.

Un joven Michael Jordan sujetando dos ejemplares de Nuevo Basket (Foto: Miguel Ángel Forniés).
Un joven Michael Jordan sujetando dos ejemplares de Nuevo Basket (Foto: Miguel Ángel Forniés).

Baloncesto y revistas, una comunión perfecta

            “Baloncesto, el deporte del S.XXI” tituló un artículo la revista científica “MUY INTERESANTE” en sus primeros números a principios de 1985. Intentando ajustarse a su perfil de investigación, sacaban en conclusión que por rapidez, explosividad y la espectacularidad mostrada por atípicos –por su tamaño- atletas que lo practican, era entre las modalidades deportivas, el gancho perfecto para el joven aficionado. No sabemos si acertó mucho, porque el ‘monstruo-fútbol’ ha crecido por encima de cualquier previsión. Lo que sí sabemos es que dio con el ‘clic’. Y en España y desde entonces, esta conexión ha funcionado y lo sigue haciendo, unido por los medios de comunicación, imponiéndose también en la última década entre quienes más manejan redes sociales como herramienta de propagación. El League Pass no tiene parangón en otros deportes entre accesorios cuya horquilla mayoritaria de edad oscila desde los quinceañeros hasta los cuarenta años. Sin la explosión digital actual –ni ensoñación de algo parecido-, HACE 30 AÑOS… los kioscos llegaron a ser una cita fundamental e ineludible para el ejército de jóvenes aficionados a nuestro deporte.

            Superando claramente al fútbol, cuyo seguidor era más de periódico en el bar, las revistas de baloncesto han sido las más longevas, numerosas y las que se colaban en el ranking de las más leídas, junto a las inmortales de prensa rosa, moda o teleprogramación. Bebieron del día a día del baloncesto. Sin embargo, ellas por sí solas, también dieron un impulso a nuestro deporte importantísimo. “Cuando cubrimos el primer All Star de la NBA, se nos acabó la primera edición y hubo que volver a reanudar las máquinas, habiendo sacado un número importante. Vendimos más de 80.000 revistas” es el recuerdo de Paco Torres, director de la revista “Gigantes del basket” desde su nacimiento en 1985 hasta 2011. Una inmensidad de habitaciones de adolescentes, se llenaron con el póster del mate de Spud Webb. Con creces se vendieron las 30.000 habituales semanalmente en ese momento. Unos números hoy día impensables. Y es que en la cotidianidad del aficionado, tenían mucha importancia.

Quien haya estudiado fotografía con película, sabe que para crear una foto en papel se necesitan tres tipos de líquidos: revelador, ese ungüento lleno de magia que, en un cuarto iluminado en rojo, consigue que ante nuestros ojos vayan apareciendo lentamente las imágenes plasmadas en el papel; líquido de paro, para que deje de revelar y fijador, para que la imagen impregnada se mantenga de manera perenne sobre la hoja. Era como que el fan al baloncesto viviera y pidiera este proceso: disfrutar del acontecimiento en directo como un revelado en su mente, sea desde el pabellón o a través de la bendita televisión, intentar pararlo en el tiempo al día siguiente, en modo y forma de conversaciones con amigos en el recreo del instituto y fijar esos recuerdos para siempre con las crónicas y fotografías que brindaban las revistas de baloncesto, dando este último paso. De ahí a la eternidad en nuestra memoria. 

Cobertura en Gigantes de su primer All Star. Se vendieron 80.000 copias.
Cobertura en Gigantes de su primer All Star. Se vendieron 80.000 copias.

Las publicaciones de baloncesto contaban con un fantástico aval: casi todos los aficionados las compraban. Y fue un ejercicio habitual en España desde que descubrieron impresionados en masa, aquel número extra de la eterna “Nuevo Basket” que cubría los Juegos Olímpicos de los Angeles’84, con una medalla de plata que marcó a toda una generación. Era como un portarretratos para mantener lo vivido durante las madrugadas de ese inolvidable agosto. Número atractivo, bien maquetado y múltiples fotografías a color –todo un adelanto en las publicaciones de entonces-, que fue el inicio para muchos y mostró la zanahoria atada al palo: cubría el inicio de la siguiente liga con la presentación de las plantillas y sus americanos a modo de “esto es lo que le espera al aficionado”. Y claro, a partir de ahí perpetuó la mensual peregrinación al kiosco. Porque “Nuevo Basket” llenó antes y después de aquello, grandes ratos de ocio en nuestras vidas. Su mito está más que justificado.

Hasta que llegó la editorial Hobby Press, especializada en revistas sobre los incipientes ordenadores personales que llegaban a nuestras vidas y arriesgó con algo que “Nuevo Basket” inició cinco años antes: sacar al mercado una revista semanal. La sociedad, el poder adquisitivo y sobre todo la legión de fans que lo demandaba, habían cambiado enormemente y parecía menos aventurado. Así que de esta forma, un 5 de noviembre de 1985 nació “Gigantes del basket”, para traernos cada martes la última jornada y todo lo acaecido tanto en Europa como en NBA en los últimos 7 días. Aunque para sus protagonistas, lo de “menos aventurado” no era motivo de calma. “Tanto trabajo previo, buscábamos una recompensa en modo de ventas. Y al día siguiente de su salida, el miércoles a las doce de la mañana, nos dicen que se han agotado. Así que hubo que volver a poner las rotativas en marcha para una nueva edición. Y lo asombroso fue que se volvieron a agotar” recuerda un orgulloso Paco Torres. “Lo pensamos y declinamos sacar una tercera edición, puesto que ya era jueves por la tarde. El éxito fue rotundo”.

Este enorme tirón, paralelo a la exitosa salida de unos fascículos en los que no solamente Antonio Díaz Miguel contaba sus 20 años de experiencia al frente de la Selección Española (icono de la época) en “Mi baloncesto”, sino que se explicaba cómo era el mundo USA, hacen tomar nota: el combo de papel y baloncesto es terriblemente atractivo. Se vende y muy bien. Y Hobby Press, números en mano, son los primeros en darse cuenta y lanzan su magazine mensual “Superbasket”, coincidiendo con el evento fetiche: el All Star Game de Dallas en febrero de 1986 y el concurso de mates ganado por Spud Webb, no lo olviden. Piensen que en España no vimos ni una sola imagen de ese concurso. Ni por error, ¿eh? Bueno, por error sí que vimos aquellos días imágenes del concurso de mates…de dos años atrás. Resultó que durante la emisión en TVE del Stade Français-Joventut de Badalona de Recopa 85/86, al conectar con la emisión de la tele francesa, ellos emitieron el concurso ganado por Larry Nance de 1984. Aunque vimos segundos, nos supieron a gloria. Tal era la hambruna audiovisual…y tal era la importancia de lo impreso en papel. 

¿La revista de baloncesto más vendida de la historia?
¿La revista de baloncesto más vendida de la historia?

Incluso dicen que las revistas de baloncesto tan de moda, sirvieron para blanquear algunas “cajas B” de empresas. “Yo no sé lo que pasaba con aquella revista –“Zona de basket” se llamó, de la editorial Gun Press, saliendo a la calle en junio de 1986-, matiza el periodista Sixto Miguel Serrano, “pero sí te digo que estuvimos como un mes viajando por todo Estados Unidos para ellos, algo muy caro para la época, sin miramientos de costes. Primero en Colorado Springs, cubriendo el proceso de selección de jugadores de la selección USA que disputaría el Mundial en España. Luego en Los Angeles, durante las finales de conferencia entre los Lakers y Rockets, con la famosa canasta de Ralph Sampson eliminando a los Lakers. Y posteriormente las finales entre Boston y Houston. ¡Ah! Y no acabó ahí la cosa. A nuestra vuelta a España, al poco tuvimos que acompañar a la Selección Española a New York durante su preparación. Aquella revista editó seis números creo recordar, se paró de editar en mitad del Mundobasket español y sí me acuerdo perfectamente que tanto a mi ‘hermano’ Fernando Laura como a mí, nos dieron un generoso finiquito y las gracias por todo. Y así acabó aquello”.

 

La guerra en los kioscos

 

La cobertura semanal de “Gigantes del basket” era desconocida hasta entonces. Tanto la prehistórica “Baloncesto” como “Rebote” que duró 16 años (desde 1961 hasta 1976) o “5 Todo Baloncesto”, fueron apuestas más amarradas al no-fracaso, a la supervivencia, cubriendo todo el panorama español de forma mensual. La vida del semanario era dura y “Nuevo Basket” lo comprobó durante sus tres primeras temporadas desde su salida en septiembre de 1980, un año después de su embrión, un intento de una tal “Gigantes” que duró 9 semanas. “Nuevo Basket” pasó a ser mensual, entre la supervivencia y el lamento de no poder afrontar la tirada semanal. Y dieron con la tecla, porque muchos cayeron rendidos a aquel producto cada 30 días de altísima calidad. Pero, eso sí, con el sueño de una publicación semanal complementaria, en forma de periódico, que cuajó en la temporada 86/87, al tiempo que Hobby Press da un paso más y crea otra entrega de 52 fascículos semanales llamada “Basket USA” con, por supuesto, grandes promociones y spots televisivos incluido. En TVE, aunque en algunos sectores directivos molestase, el baloncesto muy a su pesar, era sinónimo de éxito. Y contando con algún revés, sí que hacían una notable cobertura. Estábamos ante el bombazo de nuestro deporte. El “que nos comemos al fútbol” cada día cristalizaba más y todos remaban hacia la misma dirección: televisión, radio y publicaciones escritas.

 

Y llega el número 100 de “Gigantes del basket”, con una edición especial tras casi dos años de vida y en portada, la vuelta de Fernando Martín a España. Eran los últimos días de septiembre de 1987. Parte de los ideólogos de este semanario, cambiaron de acera y se encontraban en nómina del potente grupo mediático Grupo 16 y deciden sacar otro semanario de baloncesto a rivalizar con “Gigantes”, con las mismas ideas que sirvieron en la creación de ésta, dos años atrás. Y aquí comenzó una batalla, impensable, difícil de creer hoy día, que acabó hasta en los tribunales

Polémica con
Polémica con "Estrellas del basket". Ambas portadas y razones de Grupo 16.

A la redacción de Gigantes llega el chivatazo. Y lo primero que hacen, con preocupación por la competencia y sobre todo por el músculo financiero que suponía tener el respaldo de Grupo 16 detrás, es ir al Registro de la propiedad a registrar todos los nombres parecidos a “Estrellas del basket”, que sería el nombre de la presunta nueva revista que saldría a la calle. Grupo 16 cometió un error: nunca pensó que ese nombre estaba registrado y sin consultar, se lanzaron a la calle. ¿Quién lo iba a imaginar? Con muchísima promoción y con el reclamo de Magic Johnson en portada, el mismo día, ¡oh, sorpresa!, les sale simultáneamente un ‘gemelo’ de la competencia. “Estrellas del baloncesto”, publicación con muchas fotos, poco texto y pocas páginas, pero con Magic Johnson también en portada –en el mismo gesto de lanzar un tiro libre que tenía la portada de la publicación de Grupo 16-, se ata en el mismo fajo de revistas entre los distribuidores de todo el país, camino de los kioscos. Despiste inicial entre el aficionado, anexo en forma de hoja impresa advirtiendo a los kiosqueros de la problemática y…litigio al canto. Grupo 16 acusa a Hobby Press –propietaria de “Gigantes del basket”- en la denuncia de plagio y estafa, aprovechando el lanzamiento de su “Estrellas del basket” para sacar al mercado una publicación casi idéntica en nombre y en portada. “Sí, sí. Desde Hobby Press sacamos esa Estrellas del baloncesto con el único propósito de reventar la salida de la de Grupo 16” se reconoce con el paso de los años. Sin embargo, ni unos eran tan inocentes ultrajados ni otros tan villanos malévolos.

De repente en el número 1 de la revista “genuina”, como en la presentación de Grupo 16 gustaba llamar, se “cuelan” algunas fotografías que ya había publicado “Gigantes del basket” años antes. Curiosamente, negativos de fotografías que misteriosamente habían desaparecido de sus archivos, en un “trasvase” ejecutado por antiguos empleados que ahora iniciaban periplo en la nueva aventura que lideraba Pedro J. Ramírez, uno de los ‘peces gordos’ de aquel Grupo 16.  A partir de ahí, el juicio se complica y más aún, cuando Hobby Press presenta como prueba una lista publicada en “Estrellas del basket” sobre el palmarés de los Washington Bullets en la NBA, copiada literalmente de sus fascículos “Basket USA”. ¿Un palmarés copiado? Tal cual, porque si uno tenía una errata en apuntar las victorias de una temporada y la no aparición en playoffs de otra temporada, la misma errata tenía la otra. ¿Quién plagiaba a quién?

Finalmente, la resolución judicial daba la razón a Hobby Press y a partir del número 7, “Estrellas del Basket” siguió existiendo, pero con el nombre rectificado de “Basket 16”. Los aficionados al baloncesto vimos cómo cada semana una y otra rivalizaban –o se complementaban, según se mire-. Ambas cubrían la liga, ambas tenían una notabilísima cobertura de nuestros representantes en competiciones europeas, viajando allá donde fuesen tanto el representante de Copa de Europa, como el de Recopa y en ocasiones, los de Copa Korac. ¿Y la NBA? De fábula. Desde el primer viaje de Miguel Ángel Forniés en noviembre de 1984 a Estados Unidos, a canchas NBA, con “Nuevo Basket”, cubriendo las primeras evoluciones de Michael Jordan o la famosa pelea entre Julius Erving y Larry Bird, pasando por la travesía de Sixto Miguel Serrano y Fernando Laura un año más tarde para traernos un fajo de entrevistas en exclusiva, entre ellas la del rookie maravilla Pat Ewing, dos años habían servido para mejorar mucho la imagen en las publicaciones. Corresponsales como Eduardo Fernández eran una realidad, contratación del mejor fotógrafo NBA de entonces, Andrew D. Bernstein, para traernos todo lo habido en el día a día de la mejor liga del mundo. Repetimos, ¡sin apenas imágenes de televisión! En esas, como ya cubrimos hace dos semanas, nació “Cerca de las estrellas” y fue como cerrar un círculo. ¿Y “Estrellas del baloncesto”? ¿Qué pasó con ella? Pues tras un puñado de semanas en la calle, ni llegó a veinte, cerró porque no tenía ningún sentido mantenerla. Su cometido estaba hecho. Aun así, en la foto de portada podéis ver las revistas que en el mes de noviembre de 1987, exactamente ahora HACE 30 AÑOS, existían en el mercado español. Porque “Nuevo Basket”, viendo los puñales de unos y otros, se mantuvo al margen y prefirió acortar su periodicidad a una revista quincenal. 

Polémica con
Polémica con "Estrellas del basket". Las razones de Hobby Press.

Y así se zanjó la primera gran guerra de revistas de baloncesto en nuestro país. Un juguete muy atrayente que se manejó ‘con una de dios y otra del diablo’ por ambas partes. “Basket 16” mostró en sus páginas un presupuesto importante, cubriendo y llegando en temas donde “Gigantes del basket” no podía, así como columnistas de mucho renombre (Fernando Martín, Epi, Díaz Miguel, Drazen Petrovic, Manel Comas, Arturo Ortega…). Sin embargo, el aficionado prefería la asentada “Gigantes” y su nivel de ventas siempre fue mayor. Bajaron, sí, pero no fue nada grave. “Basket 16”, por su parte, cumplió con dos temporadas completas y justo con la marcha de Drazen Petrovic a Portland en el verano del 89, pereció para siempre por no poder sostenerse. Y “Gigantes” siguió existiendo. Y vio morir también a “Nuevo Basket” en la primavera de 1991, con unos últimos dos años agónicos. “Gigantes” vivió muy bien hasta que estos años de bonanza baloncestística murieron de forma abrupta. ¿Cuándo? Tras los Juegos Olímpicos de Barcelona. Diferentes editoriales se hicieron con ella, maltratada y herida cuando el grupo del diario “El Mundo”, Ediciones Orbis, se hizo con ella y en el último lustro de los 90, dicen que necesitó del amparo de la ACB. Pero seguía fiel en los kioscos como única prueba de aquellos días de oro. Era acompañada por la “Revista oficial NBA”, junto alguna otra probatura como “FIBA Basket” o “Don Basket”, mensuales ambas, pero de forma transitoria.

            Y el número de lectores decreció porque internet se hizo habitual en nuestras casas y arrasó con el romanticismo de la celulosa impresa. Y se la tuvo que cambiar de enfoque hasta que, a partir de 2011, se convirtió en la revista mensual que hoy todos conocemos. El ‘clic’ de un portátil, de un teléfono móvil, es muy poderoso. Pero créanme, no tan efectivo. Uno que echa de menos el papel. Charlando con una psicóloga recientemente, me destripó que “cuando tú hojeabas esas revistas, se estimulaban más sentidos aparte de la vista, que es el único que accionas cuando miras en la pantalla de tu ordenador. Activabas el olfato, por el simple olor a papel. Me dices que hacías peregrinación al kiosco, sintiendo el calor o el frío en el trayecto, ahora entrañables. Hasta la suavidad de su papel cuando pasabas páginas queda en tu memoria como sentido de tacto. Toma este ejemplo: tú sabes perfectamente qué libro has leído si es de papel. Lo transportas, cada vez que lo abres, ves sus tapas, lees su título de manera repetida. Si lo has leído en eBook, ¿a que has dudado en alguna ocasión si tal o cual libro lo has leído? Los estímulos son muy diferentes”.

Revistas de nuestras vidas que recogieron los momentos más brillantes de nuestro basket.
Revistas de nuestras vidas que recogieron los momentos más brillantes de nuestro basket.

Miles de personas guardan en sus casas algunos ejemplares de aquellos años. Porque esa es otra. Era un aficionado fiel, al que además, le gustaba conservar, justificante de un “yo también lo viví”. Hay otros que se lamentan, “los tiró mi madre cuando me fui de casa”. Hoy se venden por internet como piezas codiciadas. Forman partes del puzzle de nuestras vidas. Eso es lo que fueron. Cuando éramos más impresionables, más ignorantes, más… permítanme la expresión que no existe, más fascinables. Y desde Endesa Basket Lover, desde este “HACE 30 AÑOS…” un agradecimiento muy especial a todos aquellos que de una forma u otra se vieron –o están- involucrados en el fascinante mundo de las revistas de baloncesto. Su vinculación con el lector sigue siendo mágica.

 

PRÓXIMO CAPÍTULO: Kenny Simpson, un especialista defensivo que se convirtió en máximo anotador.

 

“HACE 30 AÑOS…” (Prólogo).

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 1: “Americanos para una liga en alza”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 2: “Nace el Open McDonald’s”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 3: “Cerca de las estrellas”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 4: “Las ventajas FIBA”.