TENER EMBIIDIA 46 VECES

TENER EMBIIDIA 46 VECES
Joel Embiid logró un máximo en su carrera con 46 puntos (en un asombroso 70% en

Antonio Rodríguez

Joel Embiid logró un máximo en su carrera con 46 puntos (en un asombroso 70% en tiros de campo), para lograr la victoria en Los Angeles (109-115) y mostrar que su muñeca es una nueva mina en la NBA.

Es de los jugadores que con su sonrisa evidencia a las claras su felicidad en pista. Y según iban transcurriendo los últimos minutos del partido ante los Lakers en el Staples, con sus pases y el rosario de tiros libres que iba anotando sin pestañear (un casi sobresaliente 16/19), iba gesticulando los símbolos para un pergamino: el de una actuación perfecta. 

(NBA.com).
(NBA.com).

            Joel Embiid puede anotar eso porque tiene una muñeca privilegiada. Y tal aval es una enorme joya. El camerunés ha aprendido a encarar el aro desde poste bajo alejándose un paso y anotar la suspensión. Ha aprendido a llegar en una transición, pararse en la línea de tres, recibir y anotar la suspensión. Incluso saltando a una pierna retrocediendo una zancada, mantener la misma suavidad en el toque como para anotar por supuesto, la suspensión. Como algunos profesionales del medio sintetizan al máximo, “es que el tío tiene puntería”. Y no crean que es ninguna estupidez. Hay gente que parecen tener esta puntería innata. Joel la tiene. La suficiente para crear absoluta Embiidia. A los Lakers, 46 veces anoche.

            Endesa Basket Lover se une a la idea que la facilidad ofensiva de Embiid sea su salvoconducto hacia el estrellato al que va dirigido irremediablemente, si las lesiones no se interponen. Porque no es sólo anotar, sino que Embiid ve el baloncesto como algo en el que puede ayudar. En su caso, dando pases. A sus compañeros cortando hacia canasta, sobre todo. Sencillez en pases cercanos a canasta que provoca un tiro en los siguientes dos segundos (¿de verdad que algunos preguntan para qué sirve un pívot en estos días?). Sencillez, en definitiva.

            Estamos convencidos que su setenta y tantos por ciento en tiros libres mejorará, porque la muñeca es fácil para todo. Es cuestión de concentración que adquirirá con los años. Pero hay algo más. Embiid es un jugador que en defensa impone. Se coloca bien, por encima de estadísticas de tapones, se coloca bien y deniega muchas penetraciones, que en estos tiempos de tres segundos defensivos que otorgan una enorme facilidad para las penetraciones de hombres pequeños, es muchísimo.

 

No, no es comparable con los pívots estelares de los 80, ni por movilidad, ni por rapidez ni por fundamentos. Realiza jugadas con mucho mérito con pivotes, pero su porcentaje de tiro baja cuando lo intenta, porque le fuerzan a botar más de lo habitual y pierde así muchos balones. Es su sencillez la que ofrece las máximas garantías y en la que triunfará. Porque para él, el baloncesto es sencillo. Y eso es la joya que la NBA intenta pulir.