HACE 30 AÑOS… (Cap.03)

HACE 30 AÑOS… (Cap.03)
“Cerca de las estrellas”

Antonio Rodríguez

“Cerca de las estrellas”

 

-          Miércoles, 25 de octubre: Kenny Simpson, estadounidense del TDK Manresa, anotó sus últimos puntos de los 34 anotados, tras coger un rebote defensivo, correr toda la pista y anotar desde 8 metros un triple milagroso que daba la victoria a los suyos sobre la bocina (90-88) ante el Magia Huesca. Fue el día en que salió a hombros del Congost.

-          Lunes, 26 de octubre: Ante la plaga de lesiones sufrida por el F.C. Barcelona, Antonio Díaz Miguel debe sustituir en la concentración de la Selección Española, a Solozábal y Andrés Jiménez, por Joan Creus y José María Margall. Ya saben, las “ventanas FIBA”.

-          Miércoles, 28 de octubre: Los azulgranas y las lesiones parecen todo uno. Durante la concentración en Sevilla, ahora es Ferrán Martínez quien sufrió un fuerte golpe en la rodilla. Duda para el partido del día siguiente de la Selección ante Hungría. Finalmente jugó y llegó a ser el máximo anotador, con 21 puntos.

-          Jueves, 29 de octubre: España aplastó en Sevilla a Hungría (122-63) en un paseo de nuestro Equipo Nacional, donde 6 jugadores superaron los 10 puntos. Los sevillanos congregados en el San Pablo, encantados. Los periodistas, “¿y para esto se ha parado la liga?”.

-          Sábado, 31 de octubre: La Selección Española viaja a Palma de Mallorca para su segundo y último partido de esta primera tacada de “ventanas FIBA”. El rival, otra potencia: Suiza.

-          Lunes, 2 de noviembre: Caja de Ronda toma la decisión de prescindir de su americano Anthony Teachey, que regresó hoy a Málaga (24 horas más tarde del permiso que se le otorgó) ante los ‘vientos de guerra’ en el club y la insatisfacción por su rendimiento. Lo peor es que el otro estadounidense, Gary Plummer, tardó en regresar otro día más. El club se reserva en tomar una decisión con este último, por el momento. 

Fernando Martín volvía a nuestras pistas en la 7ª jornada (ACB Photo).
Fernando Martín volvía a nuestras pistas en la 7ª jornada (ACB Photo).

-          Miércoles, 4 de noviembre: La directiva del Caja de Ronda, tras cuatro horas de reunión con Gary Plummer, decide mantenerle al menos hasta el final de la primera fase, tras no llegar a ningún acuerdo económico de rescisión. Para sustituir a Teachey, el club ve con buenos ojos al americano pretendido por el Real Madrid en su día, John Ebeling.

-          Por otra parte, la aventura del F.C. Barcelona con las lesiones, continúa: Quim Costa, tras ser operado de osteopatía de pubis, será baja durante dos meses.

-          Jueves, 5 de noviembre: España derrota en Palma de Mallorca a Suiza con un sonrojante 132-59. Esta vez fueron ocho los jugadores que pasaron de los 10 puntos, con Sibilio siendo el máximo anotador con 20 tantos. Tras esta experiencia casi mística, ale, a casa a seguir con la liga. ¡Qué nivel!

-          Sábado, 7 de noviembre: Vuelta a la competición doméstica. Fernando Martín, tras mes y medio de lesiones, debutó en liga con 20 puntos y 8 rebotes, derrotando el Real Madrid a un desdibujado Taugrés Baskonia (102-69) que parece no carburar. 

Una imagen que nos elevó al cielo deportivo.
Una imagen que nos elevó al cielo deportivo.

Más “Cerca de las estrellas” que nunca

 

            ¡Pues claro que eran otros tiempos! Unos meses antes, Ronald Reagan ordenó bombardear la residencia imperial de Gadaffi, se estrena el primer capítulo de “Los Simpson”, U2 actúa por primera vez en España (135.000 espectadores se congregaron en el Santiago Bernabéu), Gallis y Giannakis dejaron un 14 de Junio embarazada a una dama llamada “Hellas”, proclamándose campeones de Europa y cuyos descendientes se llamaron Papaloukas, Spanoulis y Diamantidis. Y en España hacían ya fríos invernales entre un ambiente social optimista. Si la economía nacional salía a flote tras los durísimos años de principios de los 80 y se estaba aún consternado por el atentado de ETA en el Hipercor de Barcelona, el baloncesto en España era…otra cosa. Demanda de partidos, demanda de éxitos, pistas en la calle rara vez desocupadas, un país más polideportivo, como resultado de unos condicionantes que se dieron en ese último lustro. La revista “Gigantes del Basket” adulta, tras 2 años ya en la calle, tiene batallas legales con una nueva publicación semanal, “Basket 16”, cargada de dinero y de intenciones (buenas o malas, se dictaminaron en tribunales). La mensual “Superbasket” acompañaba a la clásica, la de siempre, “Nuevo Basket”, que para no perder comba y seguir en el candelero, se convierte en quincenal, abandonando así su enésimo intento-sueño de un periódico semanal. Los kioscos, invadidos por publicaciones de baloncesto. Se vendían. Andrés Montes, Manolo Lama, Siro López o Chema Forte eran abanderados en las ondas radiofónicas de nuestro deporte. Como diría mi buen amigo Sixto Miguel Serrano: “Es que nos comíamos al fútbol”. El sábado 14 de noviembre de 1987, bajo los acordes de George Michael y su “Faith”, aparecía un nuevo programa de televisión semanal, que trataría sólo de NBA, anunciado a bombo y platillo. “Cerca de las estrellas”. Hace 30 años…

 

            “Oye, que hemos recibido unos partidos de los Lakers”. Con esas palabras, Gregorio Parra se dirigía a Ramón Trecet en el comedor de Radio Televisión Española, donde tantas veces le había hablado de la NBA a propio Parra y a José Ángel de la Casa. “Es como ver partidos de Primera División cuando lo que veías eran partidos de Tercera” era una justificación en forma de símil para sus contertulios bastante certera.

 

“Gregorio Parra acaba de ser nombrado el editor del programa matinal del domingo, ‘Estudio Estadio’, que lo veía mucha gente. Y decidimos echarle un vistazo” comienza Ramón Trecet en su relato. Eran tres partidos de la final NBA de 1987 entre Los Angeles Lakers y Boston Celtics (el segundo, el cuarto y el sexto y último concretamente). Trecet, que por aquel entonces trabajaba exclusivamente en su programa musical radiofónico “Diálogos 3” de Radio Nacional, comenta el segundo partido de los mencionados, narrados por Nacho Calvo. “Claro, el tono era calmado. De comentarista”. Esa fue la primera aparición de Ramón Trecet relacionado con el baloncesto en TVE, haciendo especial hincapié en un mito como Bill Walton y el estado de sus pies. 

Ramón Trecet, en sus días de
Ramón Trecet, en sus días de "Diálogos 3", recibió un magnífico encargo.

Tal serie de partidos fue la culminación a la cobertura NBA de una temporada, esa 86/87, que se tuvo una oferta como nunca, pues adornaron la parrilla televisiva un puñado de ellos emitidos, inicialmente con el reclamo de contar con Fernando Martín en la NBA, de los Trail Blazers (donde en los tres primeros, tan sólo jugó en el primero), ampliando la oferta a los Bulls, Bullets, Hawks, Sixers, Pistons, Rockets, Celtics o Bucks. Que su diferido fuese de dos semanas como poco, daba igual. Era NBA, bien escaso en las ondas españolas. Llegan los primeros días de verano de 1987.

 

            “Con José Luis Rubio, jefe de producción de deportes de TVE por aquel entonces, hablaba sobre la conveniencia de emitir con regularidad aquello. Y un día me cita en su despacho. Bueno, una pequeña salita que tenía, porque estaba toda la redacción en obras, con carpinteros y pintores por todas partes. Me habla que se va a emitir un programa semanal en el que se incluía un partido. Y que me eligen a mí. Claro, el perro verde con lunares rojos, era yo. Sabía hablar inglés, había vivido el baloncesto durante muchos años y conocía la NBA desde los 70”. Ramón Trecet recoge con extremo agrado el testigo que una y otra vez les fue pasando. Algo impensable meses atrás, con aquella reunión acabó de cuajar. “Y cuando ya me voy, Rubio me grita desde el fondo, “¡Ramón, te quiero como narrador! Pues vale, pensé”.

 

            El aficionado adolescente de entonces, conocía las plantillas NBA tanto como hoy, elegía posters (aquel de Spud Webb ganando el concurso de mates, prioridad de miles, miles de hogares), veía fotos, leía sobre los viajes de Miguel Ángel Forniés primero y Sixto Miguel Serrano y Fernando Laura a continuación, para inaugurar “Gigantes” precisamente. La NBA era algo familiar…y apenas vista por televisión. Otros tiempos, claramente.

 

            Parecía que todo se iba atando. Y todo tuvo su confirmación definitiva: “Recibo una llamada al teléfono de la redacción de la radio. El interlocutor desde el otro lado del hilo, ya me habla como la figura del productor del programa. “Cerca de las estrellas”, que así se llamaría el programa, ya era un hecho. Una cabecera con el arcaico grafismo de la época, intercalado con imágenes de dos partidos emitidos la temporada anterior, con los Bulls y Jordan como reclamo, fueron los últimos flecos.

 

            Junto a Vicente Salaner, Ramón Trecet presentó en la noche del sábado 14 de noviembre aquella primera emisión. Con una jugada ralentizada de la sencillez de los Celtics pasando el balón, dio paso a plató y su primer “Buenas noches y bienvenidos a Cerca de Las Estrellas”. Un día y una hora que arrancando el sábado, pasó al viernes a los pocos meses, “grabábamos los partidos el viernes por la mañana” y muy pasadas las once de la noche, horario perfecto para un producto como aquel. Boston Celtics-Milwaukee Bucks a escena. Ya había cita. Todos nuestros sueños adolescentes construidos en fotos, al fin, tenían imágenes.

 

            “Pero me dicen que no será solamente el partido. Que irán acompañados de highlights. Aquello era todo lo sucedido en la semana, muy condensado. Diferente. Y por eso había que darle un toque diferente. Había que comentarlos de forma distinta, sobre todo obligado por la rapidez de las propias imágenes”. Fue otra joya que, por rico vocabulario, dinamismo en intensidad, se esperaba con la misma pasión que el partido. Sucesión de nombres y acciones a velocidad de vértigo, de jugadores y canchas que nunca vimos antes a través de las ondas catódicas, cambiando el concepto de resumen que teníamos en España, donde incluso añadían aquello de “La jugada tonta de la semana”. Expresiones que tanto chocaron con lo conocido, el “ding-dong”, el “catapúm” tenían su cabida allí, incluso el “ra-ta-ta-ta-tá”, expresión inequívoca de un verdadero hombre de baloncesto como Trecet, copiada según él “de los gritos de aquel entrenador de Estudiantes, Jaime Bolea, cuando ordenaba presión a toda cancha a sus jugadores”. Ver lo mejor de cada semana era ver el cielo del baloncesto, bajo el titular de “NBA Today” (que es el vídeo que incorporamos en el artículo). “Vimos las primeras imágenes de mates de Spud Webb. Joder, ¡eso había que emitirlo! Lo más sorprendente de ese chico era la sensación cuando caía tras hacer un mate. Era como si estuviese cayendo de un segundo piso. ‘¡Este tío se va a matar!’ pensaba”

            Semana a semana, nuestra ventana a los astros, para una generación de millones y millones de jóvenes que adoraban todo aquello. Uno de ellos, trabajando para la redacción de deportes de TVE, se llamaba Esteban Gómez, que detrás de las cámaras, conducía el programa junto al realizador, José Ramón Díez y el productor, Manolo Carballés. Cuando fallaba algún invitado, Esteban ya aparecía en antena oficiando de comentarista. Y con los años se fue convirtiendo en una cara conocida tras hacerlo en innumerables ocasiones. Y es que, por aquel plató pasaron tipos como el mencionado Salaner, Miguel Ángel Paniagua, Franco Pinotti, Paco Torres, Juan Antonio Corbalán, Fernando Romay, José Luis Rubio junto a “Piculín” Ortiz, Johh Pinone e incluso el toque femenino de la estadounidense del Kerrygold, Lisa Van Goor. Moncho Monsalve, tras comentar el sexto y decisivo partido de semifinales de conferencia entre Atlanta y Boston, confesó haber llamado a su amigo Mike Fratello, entrenador entonces de los Hawks, para anunciarle su invitación a comentar tal partido y charlar sobre él. “Su secretaria me dijo que tras esa eliminatoria, llevaba días ilocalizable. Tras ver el partido, ahora lo entiendo”, apostilló en antena.

 

            Y llegan las finales. Las primeras finales que TVE emitiría íntegras. La casualidad quiso que se disputasen unas de las mejores de la historia: los siete partidos entre Los Angeles Lakers y Detroit Pistons. “Nos vamos al banco que teníamos cerca de TVE y me sacan 25.000 dólares en efectivo. Pero, hombre, ¿no hay tarjetas? ¿Cómo voy a ir con todo ese dinero dando vueltas por todo el país? Yo fui solo y debía guardar todos los tickets de todos los gastos, claro está. Una vez allí, Brian McIntyre, el responsable de relaciones de la NBA, me asigna una chica y me dice ‘esta persona será como tu arcángel San Gabriel. Todo lo que necesites, taxis, problemas con los vuelos, restaurantes…lo que sea, te atenderá’. Así funcionaban ya por aquel entonces. Cuando llego a Los Angeles y al Forum, allí ya estaba John Black, que me presenta a Chick Hearn”.

 

            Entradilla en los exteriores del Forum de Inglewood, para dar paso a las finales de 1988, emitidas al día siguiente de su celebración, tras la conclusión del telediario de mediodía. Haciendo un esfuerzo tras toda la atracción que acarreaba este evento, el séptimo partido se consiguió que fuese en directo. Horario de Los Angeles. Muchos lo vieron. Tan directo como el All Star Game Chicago’88 meses antes, primer acontecimiento NBA vía satélite en la casa, eso sí, a unas horas más ‘europeas’.

La oportunidad de poder ver estos mates de Dominique en nuestras pantallas (nba.com).
La oportunidad de poder ver estos mates de Dominique en nuestras pantallas (nba.com).

“En Detroit, no nos hospedaron en la ciudad porque no era nada segura, sino muy a las afueras. El hotel era impresionante, a tono con la zona. Poblaciones como Troy, tenían un nivel altísimo. Como me confesó Brian McIntyre, era la cuarta ciudad con mayor poder adquisitivo de la nación. Grandes avenidas llenas de boutiques, no había aceras, allí todos se desplazaban en coches y con amplios parkings para los vehículos”. Y todo ello, contrastado con la clase media que iba en masa, en más de 36.000 espectadores, en aquel antiguo pabellón de los Pistons, el Silverdome de Pontiac. “Era un estadio de fútbol techado. Pusieron una cortina inmensa desde el techo, en uno de los fondos, que delimitaba la zona de la pista junto a las gradas de quita y pon. Allí el ambiente era de locos. Durante nuestra estancia, nos llevaron a ver las obras del nuevo pabellón, el Palace de Auburn Hills. Y fue donde por primera vez pude ver los palcos a todo lujo, treinta y dos monitores para ver de todo, un cocinero que te pregunta qué quieres cenar… Claro, veo que en uno pone Ford en su entrada, en otro General Motors. Era la primera vez que vi ese concepto de negocio asociado al deporte”.

 

            Otro mundo que comenzó a sernos familiar. Aquel pequeño plató con dos fotos inmensas de los archivos de “Gigantes” fue sustituido al año siguiente por otro un poco más discreto, más elegante. Y se siguió con la misma ilusión. Y los All Star se mimaban como un acontecimiento muy especial del calendario. “En el de Charlotte’91, el periodista David Dupree me lleva a ver un partido a Baton Rouge, donde se ubica la universidad de Louisiana State y me dice ‘yo no te voy a decir nada, pero vas a ver algo que te va a llamar poderosamente la atención. Tú lo vas a ver solo’. Y salen los jugadores a calentar, a correr y a hacer sprints a media pista y veo aquel tipo que se quita la chaqueta del chándal, inmenso, corriendo de un lado a otro con una gracilidad asombrosa. Con el griterío que había, Dupree se acerca a mi oído y me dice ‘2.16 y 135 kilos’. Pensé que aquel jugador que se deslizaba con aquella suavidad y agilidad, podría conseguir lo que a él le diera la gana”. A Shaquille O’Neal, Ramón lo vivió en directo en las últimas finales NBA que emitió TVE, el Orlando Magic versus Houston Rockets, en 1995.

 

            Aquel sueño de los viernes por la noche, fue cambiando de formato, al viernes tarde y de forma distinta, a los sábados por la mañana y diluyéndose poco a poco, con cada vez menos respeto desde el ente televisivo. Trecet, con aquel trampolín de “Cerca de las estrellas” fue figura importante en plató durante los Juegos Olímpicos de Seúl’88 y como narrador de los partidos ACB, cuando nuestra liga contaba aún con un tirón enorme que también fue diluyéndose poco a poco.

 

            “He tenido la oportunidad de conocer grandes tipos y aquellos años fueron el epicentro de una revolución de todos los deportes, no solamente del baloncesto. Al deporte le he de estar siempre agradecido. La NBA me dio la oportunidad de estar bien pagado, de estar vinculado al deporte que amaba, de hacer una carrera”. Y que Ramón Trecet se convirtiese en un icono de la comunicación en este país. 

Magic Johnson era un enorme reclamo para todos (nba.com).
Magic Johnson era un enorme reclamo para todos (nba.com).

“En 30 años con la NBA han pasado muchas cosas, ¿no crees?” confiesa entre risas. El League Pass. “Por el amor de dios, ¿quién se iba a imaginar esto en aquel Noviembre de 1987?” Todos invaden las redes sociales opinando cada noche de la jornada NBA. Antes del League Pass, de las finales del Plus, de Montes y Daimiel, de las trilogías de Michael Jordan, llegó este “Cerca de las estrellas”, referencia absoluta en nuestro país, apartado en el corazón de aficionado y devoto a la NBA, para dar un chasquido de veracidad a aquellas fotos y posters de la infinidad de revistas. Para desatar la locura por esta competición, para sacarlo del semianonimato entre el aficionado medio al deporte y encumbrarlo como un espectáculo especial. Que su recuerdo sea bendecido por muchos años. Por muchas generaciones.

 

PRÓXIMO CAPÍTULO: “Las ventanas FIBA”.

“HACE 30 AÑOS…” (prólogo).

“HACE 30 AÑOS…” Capítulo 01

“HACE 30 AÑOS…” Capítulo 02