VICTORIAS CON HIEL

VICTORIAS CON HIEL
Real Madrid venció al CsKA Moscú en Euroliga con un caro coste.

Antonio Rodríguez

Real Madrid supo resolver un partido farragoso ante el difícil CsKA Moscú. Sin embargo, las lesiones de Anthony Randolph y sobre todo, la más grave de Ognjen Kuzmic, produjeron un amargo sabor a la noche europea. 

Momento de la lesión de Ognjen Kuzmic (ACB Photo / Getty).
Momento de la lesión de Ognjen Kuzmic (ACB Photo / Getty).

Dolía el alma del Wizink Center ver retirar en camilla a Ognjen Kuzmic. En mitad del fragor de un partido farragoso en esta segunda jornada de la Turkish Airlines Euroleague ante el CsKA Moscú, complicado, en el que se conseguía que el rival no se identificase delante de un espejo –a juzgar por lo que estábamos viendo y las pataletas de Itoudis en la banda-, se intentó olvidar instantes después su retirada en camilla y sus gestos de dolor. La mirada de Sergio Llull en la grada era apesadumbrada. Luego llegó la retirada a los vestuarios, la rueda de prensa y el nubarrón se cierne sobre todo el conjunto madridista. La calma chicha de esta mañana, esperando los resultados, con más deseo que razón a los temidos malos augurios, finalizará con el comunicado oficial del Real Madrid.

Entre los contratiempos, un problema en el hombro de Anthony Randolph al que obligó a retirarse también al vestuario y jugar con un falso pívot en la figura de Maciulis, más Felipe Reyes. Y curiosamente ellos en pista, vieron la inspiración de Facundo Campazzo en el último cuarto (7 decisivos puntos en él) para anotar las canastas decisivas y despegarse en el electrónico (76-66 a falta de 3 minutos), ante el clamor de una afición que bien pedía esta victoria para digerir la hiel de las lesiones. Fueron esos momentos los mejores del Real Madrid, donde la supuesta buena circulación de los moscovitas fue en cambio, mostrada por el cuadro blanco, mucho más tranquilo en los últimos minutos y con mejores ejecuciones, como para llegar al 82-69 final.

 

Anthony Randolph, el otro lesionado en el partido (ACB Photo / Getty).
Anthony Randolph, el otro lesionado en el partido (ACB Photo / Getty).

El planteamiento inicial de ambos conjuntos era curioso por lo diferente que resultaba de un presunto guion. Porfiando en situaciones de poste bajo, Gustavo Ayón por un lado, intentando castigar a Hines y por otra parte, Nikita Kurbanov haciendo lo propio con Doncic, sacaban los mayores réditos desde ahí. Sergio Rodríguez, que por primera vez en la temporada –partidos oficiales- hacía su aparición como titular en el CsKA Moscú, anotaba sus primeros puntos con el minuto 04:15. La vuelta de una de las estrellas del Real Madrid no hace mucho, se saldó con una floja actuación (18 minutos, 8 puntos, 3/5 en tiros de campo y 3 pérdidas) con más aplausos que silbidos, aunque cautelosos en el recinto, lo mencionaron por megafonía como a uno más en la presentación, sin dar mucho más tiempo a la reacción de los aficionados, dando paso rápidamente al siguiente jugador.

El CsKA no tiene el orden que se le presume ni, obviamente, el acierto. Ni hay tipos que penetren, ni que doblen balones ni la circulación exterior habitual hasta que encuentran al jugador en condiciones óptimas para el tiro. Ni lo consiguió el “Chacho”, ni el francés Westermann ni Nando de Colo cuando Itoudis lo situó como único director. Los hombres de Laso seguían unos sistemas para que Jaycee Carroll anotara, mostrando así más orden en un choque en el que la fluidez la dejaron para otros partidos. Tan desconocidos estaban los rusos en ciertos aspectos, que Carroll podía entrar hasta la cocina tras recibir los bloqueos, sin necesidad de levantarse en suspensión. Aquí se trataba de sacar rentas para ganar y bien que lo hicieron a la llegada del descanso: 45-33. 

Fue la vuelta de Sergio Rodríguez a Madrid (ACB Photo / Getty).
Fue la vuelta de Sergio Rodríguez a Madrid (ACB Photo / Getty).

El tercer cuarto fue el menos atractivo de todos. Los moscovitas saben competir y entre el inicial aturdimiento blanco con las lesiones casi seguidas de Kuzmic primero y posteriormente de Randolph, dejan de anotar casi en seco (11 puntos en el tercer cuarto), llegando al final de este período con 56-53. Fueron los últimos 10 minutos donde Pablo Laso intentaba visionar un quinteto para dar descanso a Ayón y con hombres altos para competir. Reyes y Maciulis completan la dupla interior y fueron partícipes y testigos de los fuegos artificiales de Facundo Campazzo, secundados por Rudy Fernández (¡qué capacidad para adivinar e interceptar pases!) y el propio Maciulis. Dos triples consecutivos, un robo de balón, otro robo forzando falta personal y el choque se encauzó hasta el definitivo 82-69.

Dijimos en Endesa Basket Lover que, tras lo visto en Estambul y Valencia, el Real Madrid estaba preparado para afrontar sus mayores retos. Ante la visita del CsKA Moscú, sacaron adelante un partido complicado por la incomodidad y el poderío el rival. Con todos sus efectivos, eso sí. Veremos a partir de ahora.