LA MARCHA DEL “CHACHO”

LA MARCHA DEL “CHACHO”
Sergio Rodríguez regresa a Madrid.

Antonio Rodríguez

Sergio Rodríguez está intentando aclimatarse a un equipo y unos nuevos compañeros ante la exigencia de un equipo que siempre aspira a todo.

“¡Vamos, Chacho!” se oye de repente en el enorme pabellón de Astana, segundos previos a que Sergio Rodríguez lanzara unos tiros libres. En ese recinto en el que, como bien decía en la entrevista que ofreció Nik Caner-Medley a Endesa Basket Lover, “no había más de cien personas”, con toda la razón, mostrando una frialdad exagerada, el “Chacho” acababa de forzar falta a su rival y se disponía a lanzar sus primeros tiros libres. Realiza sus diabluras, aunque más que él acabe conociendo a los compañeros, el primer paso debe ser que sus nuevos compañeros le conozcan a él, que sepan dónde el canario les puede brindar un pase medido. Sería un gran primer paso para ellos para que se vaya aclimatando poco a poco ante uno de sus retos más importantes. 

Sergio Rodríguez, ahora en el CsKA Moscú (Euroleague / Getty).
Sergio Rodríguez, ahora en el CsKA Moscú (Euroleague / Getty).

Sergio no está jugando de titular. Su entrenador, Dimitris Itoudis, está usando en el cinco inicial a los franceses Nando de Colo y Leo Westermann. En ellos confía para ofrecer desde el principio las armas que han caracterizado a los moscovitas en los últimos años, en una continuación del trabajo de Ettore Messina por el entrenador heleno: la gran presión defensiva al balón. Su línea exterior sigue defendiendo muy fuerte, forzando permanentes dos contra unos y ayudados por la rapidez que dan las posiciones interiores, terriblemente móviles. Ya sean Semen Antonov, Andrei Vorontsevitch, Nikita Kurbanov o la reciente adquisición Othello Hunter, saben complementar esa irritante incomodidad a los rivales de no poder pasar el balón con las garantías necesarias, sello de este club en la última década.

Cada vez utilizan menos hombres claramente interiores. Sacrifican estatura por rapidez, fintas y recuperaciones constantes. De ahí que su plantel esté cincelado a la forma y medida que quiere su entrenador. Y por tal motivo se fijaron en el talentoso alero estadounidense Will Clyburn, que procedente del Darussafaka de Estambul ahora otorga buen tiro exterior y unos brazos larguísimos (también sus blanduras) en pista, para ayudar a Corey Higgins en la posición de alero. Se les puede atacar en el rebote ofensivo y la mayor debilidad mostrada hasta ahora es la defensa a los cortes rivales a canasta. Si se pasar el balón ahí (aquí entramos a valorar la presión defensiva que ellos hacen al hombre que lo posee), puede ser un filón importante para los éxitos del Real Madrid.

En ataque siguen con el guion establecido y ya clásico. Desde su uno contra uno o dos contra dos central (por ello será tan importante Sergio Rodríguez para ellos), doblan balones exteriores para sus tiradores. Y aquí entra su verdadero valor, puesto que son auténticos maestros para dar un pase más en la línea exterior, donde habrá un jugador totalmente desmarcado. Si sus porcentajes en triples son acertados, es muy complicado echarles el guante. Poco poste bajo, pocas continuaciones de los pívots hacia canasta, es curioso como de los jugadores que más balones recibe en la zona, sea Nando de Colo y su innata habilidad para cortar por línea de fondo para encontrarse solo bajo el aro y recibir. 

 Corey Higgis, hombre importante en los moscovitas (Euroleague / Getty).
Corey Higgis, hombre importante en los moscovitas (Euroleague / Getty).

¿Cómo debe ganar el Real Madrid? Si consiguen pasar balones cuando corte Gustavo Ayón o que Anthony Randolph reciba a campo abierto, harán un buen trabajo para romper su incomodísimo sistema defensivo. De la precisión de los pases –y la genialidad de Doncic y Campazzo en ello-, dependerán las aspiraciones locales.

Veremos cómo transcurre el debut en casa de los blancos en el Wizink Center. Hoy es una excelente puesta de largo, con la visita de Sergio Rodríguez a la que ha sido su casa nada menos que 7 temporadas. Lógico que tenga que sentir algo especial ante un público tan agradecido. El aficionado local también deberá brindar ese agradecimiento al que fue su ídolo.