A GOLPE DE CAMBIO

A GOLPE DE CAMBIO
Danny Ainge, los cambios hacia el éxito.

Antonio Rodríguez

Danny Ainge ha mostrado que no tiene ningún complejo a los cambios. En este verano lleno de traspasos y movimiento del mercado, Boston Celtics ha sido quien se ha llevado la palma de su mano. Y no sorprende, conociendo sus antecedentes.

“Tengo sentimientos encontrados sobre Danny (Ainge)” reconocía un desalentado Paul Pierce. Acabada de finalizar la triste temporada 06/07, donde los Celtics llegaron a hilar dieciocho derrotas consecutivas. Fue desesperante para él. “Yo no sé si él nos puede llevar de vuelta al nivel de campeones”. Decir eso en público es realmente duro. Pero lo hizo. “¿Qué se supone que tengo que pensar? No sé qué está intentando hacer, ni conozco sus planes”. Y a Danny no le importó lo más mínimo y siguió trabajando. A la manera de Ainge, la misma que causó el traspaso de Antoine Walker, una de las estrellas del equipo, en el otoño de 2003. 

El director de la nave céltica, Danny Ainge (Photo nba.com).
El director de la nave céltica, Danny Ainge (Photo nba.com).

Desde entonces, la franquicia de los Celtics comenzó a perder partidos y de las 45 victorias pasó al año siguiente a 33. A 24. Adiós a los playoffs, que se avistaban muy, muy lejos. Danny es así y siempre se ha mostrado así. Negocios son negocios y no valen sentimentalismos ni lamentos, si con eso se consigue subir a la cima. Y cuando aseguramos que siempre fue así, es que hay hechos.

Vean: era diciembre de 1988, cuando los jugadores junto a los directivos estaban en la fiesta de Navidad que organiza la franquicia. En una mesa, Danny Ainge estaba sentado junto a Larry Bird, Kevin McHale, el presidente del equipo, Red Auerbach y algunos familiares. Había bastantes rumores de traspaso en unos Celtics donde Bird ya había jugado sus únicos siete partidos de aquella campaña. Una doble operación en ambos pies, intentando restaurar unos huesos sueltos en sus talones, le privó del resto. Y no solamente eran rumores de intercambio, sino que había ofertas en firme. En concreto, por Larry Bird (32 años por aquel entonces), los Indiana Pacers habían ofrecido a los “arrogantes verdes” al alero Chuck Person, al ala-pívot Herb Williams y al pívot Steve Stipanovich. Y no sólo eso, sino que por Kevin McHale, también los Mavericks de Dallas habían ofrecido sobre la mesa al alemán Detlef Schrempf y Sam Perkins, nada menos. “Mirad a estos dos” en un momento de la conversación, Ainge subrayó a Auerbach. “Larry tiene escayolas en ambos pies. Kevin tiene un tornillo en su pie (por la rotura de su puente en los playoffs de 1987). Red, tú tienes que traspasar a estos chicos”. Ainge era el tipo que caía simpático y arrancaba las carcajadas del grupo y lo logró una vez más. En sus adentros, no bromeaba. “Yo hubiese traspasado a Larry Bird al menos”, confesó casi 20 años después, recordando esta historia. Lo más curioso del asunto fue que al llegar la fecha límite de traspasos en febrero de 1989, fue el propio Danny Ainge quien fue intercambiado a Sacramento Kings, por Joe Kleine y Ed Pinckney, resquebrajando así el quinteto que hizo historia en los Celtics. 

Danny Ainge hubiese querido traspasar hasta a Larry Bird (Photo nba.com).
Danny Ainge hubiese querido traspasar hasta a Larry Bird (Photo nba.com).

No sabemos si Ainge pensaba entonces si sería el actual director ejecutivo de Boston tras haber pasado por los banquillos NBA. Pero aquella anécdota retrata lo sucedido este verano en la franquicia. Romanticismos aparte, la llegada de Kyrie Irving, Gordon Hayward, conceder una primera elección de draft a Cleveland y apostar por el número 3 de este draft rechazando el número 1, forma parte de su plan. El de subir a lo más alto tras ver cómo llegaron a la final de conferencia hace escasos meses. Y no se descarta más movimientos, porque él es así. Paul Pierce tuvo dudas en el verano del 2007. La historia le compensó con un título en 2008. Ya ven, con un verano como éste, es para conocerle. 

Ainge sigue con su plan (Foto EFE).
Ainge sigue con su plan (Foto EFE).