SUPERCOPA VALENCIANA

SUPERCOPA VALENCIANA
Valencia Basket, campeón de la Supercopa Endesa

Antonio Rodríguez

Valencia Basket conquistó su primera Supercopa de la historia, venciendo en la final al Herbalife Gran Canaria, que tenía un pabellón repleto, dispuesto a verles reeditar su éxito del año pasado.

Se les veía que sacaban “una cabeza” más al resto en las carreras. Por robar un balón, por recuperar otro suelto en tierra de nadie, por llegar a puntear lo justo y embarrar el porcentaje de tiro rival. Joan Sastre estaba en todas ellas. Ponía la mano donde nadie alcanzaba. Su entrada a canasta por la izquierda, magnífica, la defensa a Nedovic en su penetración a canasta en momentos decisivos, en coger el rechace cuando todo lo demás eran miradas. Con esas hechuras, Valencia Basket se proclamó campeón de esta Supercopa Endesa tras vencer a Unicaja (83-78) y en la final al anfitrión, Herbalife Gran Canaria (69-63), por aquello de mantener el maleficio. Su recital fue acompañado por Will Thomas, por Guillem Vives, por Bojan Dubljevic, por, por … ¿y lo de Fernando San Emeterio?

Valencia Basket, campeón en Las Palmas (ACB Photo).
Valencia Basket, campeón en Las Palmas (ACB Photo).

Fernando confiesa previamente que tiene molestias musculares ya rondando. Pero juega, porque es un campeón. Y se marca un recital en el tercer cuarto, con 14 puntos, tan decisivo, que solamente hizo falta que Erick Green diese la estocada final un buen puñado de minutos después. Fue el artífice de un parcial 0-14 con el que Valencia Basket supo reconducir el partido (que se había complicado con un 32-17 al filo del descanso). Shaquielle McKissic abría los brazos de desesperación al ver cómo en la tercera defensa en uno contra uno consecutiva con San Emeterio, la tercera ya, había sido incapaz de detenerle. Este tío juega muy bien con su cuerpo, pensaría, para no tener opciones a detener sus reversos y sus entradas. Y mira que es lento, fantaseamos que será la coletilla. Pero “el santo” dejó su rúbrica hasta que en su último tiro corto, sintió el pinchazo y pidió instantáneamente el cambio para no volver a jugar. Llevaba 18 puntos en el momento en el que ningún compañero había llegado a los 10. Y pasaban los minutos y con su inercia los valencianos llegaron a los instantes finales, mantendiendo la delantera de forma coral. “Pero, ¿cómo va a ser MVP alguien que se lesiona en el tercer cuarto? Pues tenía toda la pinta.

Cuando otro jugador que ha estado sublime y no solamente por el concurso de triples, la reciente adquisición del Herbalife, Marcus Eriksson, anotó dos triples consecutivos para acortar el marcador hasta un punto. Era el momento de Erick Green para responderle con otro triple y una canasta más en la zona tras sus pivotes de fantasía. Y así, cerrojazo al enfrentamiento y el primer título a casa. 

Fernando San Emeterio, clave en la final (ACB Photo).
Fernando San Emeterio, clave en la final (ACB Photo).

Txus Vidorreta supo cómo sacar el mejor rendimiento posible de un plantel, que en algunos casos, aterrizaron a la capital levantina cuatro días antes. El núcleo de veteranos sabía a lo que tenían que jugar, porque era lo que llevaban haciendo meses atrás y les valió para conquistar un título liguero, hasta el punto que en gran parte del último cuarto en la final, prefirió dejar a Erick Green en el banquillo, aun siendo su jugador más inspirado. Eso sí, en los últimos minutos, el angelino saltó a pista a decidir y llevarse un más que merecido MVP finalmente. 

Y este fue el título de Valencia Basket en esta Supercopa, concepto que significa aún-es-pretemporada y los rodajes son muy escasos. Los taronjas, siendo los mejores y más constantes, sufrieron tal falta de rodaje en forma de irregularidad en los dos partidos. Tanto en la semifinal con Unicaja, cuando en la reanudación se dejaron coger una importante ventaja, como en la final durante toda la primera mitad, donde sin jugar nada mal en ataque y sus dígitos fueron bastante pobres, sí supieron rehacerse en la mayor fuerza mental mostrada estos días en el Gran Canaria Arena.

Las nuevas incorporaciones hicieron su papel, no solamente Erick Green –del que hablamos en un apartado extra-, sino que Aaron Doornekamp supo sacar partido de sus habilidades y Tibor Pleiss jugó muy buenos minutos, volviendo a mostrar que en la Liga Endesa, ese gancho que él suelta desde tan arriba, hoy día es imparable. Un Pleiss roto tras el partido, que jugó enfermo y con algo de fiebre, al que le costaba hasta caminar en dirección al autobús, mostró profesionalidad y saber a lo que está, nuevamente en un equipo grande. 

Marcus Eriksson anotó canastas para seguir soñando (ACB Photo).
Marcus Eriksson anotó canastas para seguir soñando (ACB Photo).

Nueva cita supercopera y un nuevo campeón. Como presentación de los cuatro contendientes, Herbalife Gran Canaria, Real Madrid, Unicaja y Valencia Basket, fue perfecto. De sus éxitos y sueños tendremos toda una temporada para ir evaluando. Y de los éxitos valencianos, un nuevo trofeo adornará sus vitrinas. Uno que no tenían. Y eso gusta.