ESPAÑA, UNO A UNO

ESPAÑA, UNO A UNO
"Valoración de la Selección Española en este Eurobasket".

Antonio Rodríguez

Valoración de la Selección Española en este Eurobasket

PAU GASOL:

Pau Gasol (FIBA Photo).
Pau Gasol (FIBA Photo).

Como siempre, decisivo y sobresaliente. Líder de nuestra Selección y su termómetro. Cuando él colapsó en las semifinales ante Eslovenia, colapsó el equipo, porque tampoco se encontraron alternativas. Su juego al poste, sea alto o bajo, fue la base de todo. Resolutivo y cada vez haciendo valer más su estatura y de ganar posición por sapiencia, porque los años no pasan en balde y no se está para tantas carreras, aunque se ha marcado algunos contragolpes de aúpa. Con un jugador tan inteligente como él, se puede asentar cualquier equipo campeón. Nota: 8,5.

SERGIO RODRÍGUEZ:

Sergio Rodríguez (FIBA Photo).
Sergio Rodríguez (FIBA Photo).

Fue el líder de lo que todos acabamos llamando “la segunda línea” y el máximo anotador entre los exteriores. Sin él, ese quinteto que saltaba al final del primer cuarto desde el banquillo, no hubiese tenido tanto éxito. Imaginativo como siempre, tras Sastre, el mejor tirador de triples por porcentajes, aunque el “Chacho” lanzó tres veces más que el alero. Es cierto que ocasiones tenía demasiada fe en su juego de bloqueo y continuación e insistió en él cuando el juego pedía abrirlo e invertir hacia el otro lado. Los mejores pases fueron suyos y las entradas a canasta más decididas entre los bajos, también. En la segunda parte ante Eslovenia se le vio algo que no le vimos en el resto del campeonato: prisas. Ante la falta Llull y Abrines, con él tuvimos un seguro en el lanzamiento exterior. Nota: 7,5. 

JUAN CARLOS NAVARRO:

El ‘capi’ de la Selección ha tenido el papel menos relevante desde que es internacional. Fijo en la titularidad y casi siempre en los inicios de los terceros cuartos, Navarro se mantuvo seguro en lanzamiento exterior en la fase Cluj-Napoca. Según fue avanzando el campeonato, se fueron reduciendo sus porcentajes y sus minutos, hasta el punto que no salió en la segunda mitad de la semifinal ante Eslovenia. Este líder del vestuario fue más que importante en levantar las esperanzas tras la derrota en semifinales, para luchar por el bronce. Todos se confabularon para otorgarle un último triunfo y una última medalla en su despedida. Y se logró. No en este torneo, pero a lo largo de 20 años con la Selección, ha dejado huella…y su nombre en la historia. Nota: 5.

RICKY RUBIO:

Base titular de la Selección, tuvo un rendimiento descendente como sus porcentajes de tiro. Todos nos felicitábamos viendo su acierto en el tiro de tres, tanto en la fase previa de Cluj-Napoca como en el cruce de cuartos ante Turquía (12/25, 48%). Parecía que el motivo de críticas había desaparecido. Sin embargo, a partir de los cuartos ante Alemania, esa luz se apagó (1/11, 9%). Sin estar muy destacado en la dirección, cumplió. También en defensa tuvo momentos brillantes de robos de balón. Sin embargo, en el choque decisivo de semifinales, fue de los jugadores que más se bloqueó. No supo leer las necesidades en ataque, perdiéndose en lanzamientos triples (1/6) cuando sus suspensiones un paso más adelante sí que resultaron efectivas. Poco provecho en las entradas a canasta, su defensa a un inabordable Goran Dragic se vio superada permanentemente. Nota: 6. 

MARC GASOL: 

Marc Gasol (FIBA Photo).
Marc Gasol (FIBA Photo).

Junto a su hermano, el otro gran bastión de la Selección. Quizás no le agradezcamos lo suficiente el que nos sacase de semejante atolladero ante Alemania con sus 18 puntos en el tercer cuarto. Resolutivo en la mayor parte del campeonato, tanto en compañía de su hermano Pau como con Oriola, su inteligencia en defensa ha pasado desapercibida, pero también ante los alemanes fue clave. Junto a Pau se vio desarbolado ante los eslovenos cuando doblaban balones a las esquinas para lanzar triples o cortes por línea de fondo y en ataque se vieron atrapados ante tantos brazos como había en la zona eslovena. Pero a nivel general, la pareja fue contundente y se hicieron notar. Los problemas iniciales por su falta de movilidad que ya se mostraron ante Croacia, los supo suplir con mayor contundencia en la zona y con grandes movimientos en poste bajo. Nota: 7,5.

WILLY HERNANGÓMEZ:

Willy Hernangómez (FIBA Photo).
Willy Hernangómez (FIBA Photo).

Ha sido una de las sorpresas positivas de la Selección. Era el pívot y la contundencia de la “segunda unidad”. Supo imponerse en el tablero español y era una amenaza constante para el rival en los rebotes ofensivos. Realmente no ha mostrado nada nuevo que lo visto en el Real Madrid, sino que todo mucho más amplificado. Y eso se define con una palabra: confianza. Si es contundente es porque tiene una gran confianza en sus posibilidades. Curiosamente, según iba transcurriendo el torneo y la responsabilidad era mayor, disponía de menos minutos e importancia en favor de los hermanos Gasol. Nos alegra que haya mostrado lo que puede ser en un futuro sin los de Sant Boi. Seguramente irá ganando más peso en momentos importantes. Nota: 6,5.

JOAN SASTRE:

La mayor sorpresa de la Selección. Por primera vez convocado, parecía destinado a ocupar el duodécimo puesto en la plantilla, con todo lo que eso conlleva y sin embargo –e independientemente de la lesión de Abrines- ha acabado ocupando un puesto muy importante en la rotación. Era el “tirador oficial” de la segunda unidad y ha tenido el mejor porcentaje de triples, con un destacadísimo 45,5%. Lo que acabó por ganar a Scariolo es su buena predisposición a la defensa. Sacrificado y con unas grandes aptitudes, Joan ha realizado un extraordinario trabajo atrás, lo que le ha valido estar en pista en muchas situaciones decisivas de partido. Se ha convertido en un fijo por muchos años, cosa de la que nos alegramos. Nota: 6,5.

 

GUILLEM VIVES:

Fue el último hombre de la rotación de Sergio Scariolo y jugó como tercer base del equipo. Cinco partidos disputados con una media de nueve minutos, no da para juzgar mucho. Es cierto que ante Rumanía, cuando ellos igualaron el encuentro, Scariolo le mantuvo en pista y supo salir del atolladero desde la dirección en pista. Pero pocos argumentos para juzgar, como así muestran sus números: Nota: sin calificar.

PIERRE ORIOLA:

Pierre Oriola (FIBA Photo).
Pierre Oriola (FIBA Photo).

Junto con Sastre, la otra gran sorpresa positiva del equipo. Fue convocado para el Eurobasket por el no velado de Nikola Mirotic y Chicago Bulls. Así que el cuarto pívot fue el ala-pívot de la segunda unidad en las rotaciones. Y créannos si les decimos que él era la temperatura de ese quinteto. Luchar, bregar bajo tableros y coger rebotes por convicción, cortar a canasta con la agresividad que le caracteriza…todas las lindezas que le hemos visto la pasada temporada en el Valencia Basket, trasladadas en este Eurobasket. ¡Ah! ¿A que tira mejor de tres de lo que pensábamos? Siempre fue una pieza de mucho valor, aunque desde cuartos de final disfrutó de menos minutos. Es el espíritu que esperamos de la nueva generación de jóvenes jugadores. Nota: 6,5. 

FERNANDO SAN EMETERIO:

Con la lesión de Alex Abrines, tuvo un papel más determinante en el equipo. Fijo titular en el puesto de alero, gran parte del trabajo sucio, como coger al alero más peligroso del conjunto rival, era cosa suya. Ha mostrado el pundonor de siempre, el empuje y la lucha. Sus porcentajes de tiro han sido muy notables. Y es que de Fernando siempre se le pide eso porque lo da siempre. Sus momentos más oscuros, como todos, en la semifinal ante Eslovenia. Pero la tarea de marcar a Bogdanovic, a Korkmaz, a Benzing…siempre oscura, se le ha de valorar. Nota: 6,5.

ALEX ABRINES:

Quince minutos en pista en el primer partido, no dan para apenas nada. Lo que sí es cierto –y no esperábamos-, es que hubiese sido importante su tiro exterior ante Eslovenia. Pero no estuvo y no hay que darle más vueltas. Nota: sin calificar.

JUANCHO HERNANGÓMEZ:

Pues es ya una realidad. Y eso es lo que queríamos todos. No podemos calificarle como sorpresa (aunque lo ha sido), sino como la confirmación de lo que pretendíamos que fuese, con un par de años de adelanto. Alero de la segunda línea, sus 20 minutos de promedio nos dicen que participaba bastante más que como hombre de rotación. Cuando coincidía con los Gasol en pista, eran casi inexpugnables. Quizás le falta algo de experiencia en los partidos decisivos, pero es que estamos hablando de un tipo de 21 años, al que le quedan por vivir cientos de situaciones trascendentes. Excelso en el rebote, con buenos porcentajes en el tiro exterior y letal en el contragolpe. En defensa, su envergadura y su gran movilidad nos ha sacado de muchos aprietos. Lo que más nos gusta, su humildad trabajando y su madera de líder. Uno de los abanderados de la próxima generación. Nota: 7.

SERGIO SCARIOLO:

Sergio Scariolo (FIBA Photo).
Sergio Scariolo (FIBA Photo).

Y acabamos este repaso con el seleccionador. Como siempre, ha estado muy notable (resultados mandan: los tres Eurobasket anteriores en los que entrenó a España, se saldaron con medalla de oro), con un dibujo muy claro de lo que quería de este plantel. Se sacó de la manga eso de la “segunda unidad”, dándoles gran importancia desde el primer día y manteniendo, cuando no mejorando, el rendimiento de los titulares. Sus conceptos defensivos, donde más que defender en uno contra uno, obligaba a los jugadores a que se hiciese con un socio y fuesen permanentes defensas de dos contra dos, nos gustó. Sobre el lado balón se arriesgó y salió bien. La asignatura pendiente era cuando el contrincante doblaba el balón hacia el otro lado. Ahí costaba más recuperar y se vio que se sufría ante equipos muy abiertos con buen uso de las esquinas (Croacia, Turquía, Alemania y Eslovenia). Pero por una circunstancia o por otra, se solventaron…hasta Eslovenia. Ahí la poca movilidad de los Gasol y las dudas en rotar a pases doblados del rival, nos llevó a que Prepelic comenzara a abrir la lata.

Tuvo la vista de poner la segunda unidad con la variante de añadir a Marc Gasol ante Alemania, para proteger el aro de la amenaza Schröder y salió de lujo. Nunca perdió los papeles incluso cuando Bender y Saric o Korkmaz nos pusieron en muchos apuros. Se puso más agresividad y algún ajuste para ganar.

En ataque, España contaba con muchas armas, partiendo de los hermanos Gasol. Scariolo tiene una fe ciega en ellos y eso se notó dándoles más minutos en los tres últimos y decisivos choques. Vio cómo los novatos Juancho, Oriola y Sastre crecieron a cada partido y les dio oportunidades y trascendencia. Con Sergio Rodríguez se tenía la capacidad de crear e improvisar y con Ricky, el de la contundencia con Pau y Marc en pista. Eso sí, le faltó capacidad de reacción ante Eslovenia como a todo el equipo. No vimos en ningún momento una fluidez pasando el balón como hemos visto a Eslovenia, Rusia o Serbia cuando se necesitó (porque en las semifinales, se necesitó). Y es que con los Gasol en pista y su menor movilidad respecto a muchos de sus pares, una buena circulación de balón pudiera haber sido la madre del cordero. Se defendió muy bien a Dragic en la primera mitad de la semifinal, pero mal el bloqueo y continuación que ellos proponían, con el añadido de un tercer hombre en las esquinas o cortando por línea de fondo.

Pero a nivel general, estuvo nuevamente notable. Con un trabajo muy organizado de lo que quería para el torneo y tener reflejos en ciertos momentos. Faltó la guinda que sí se llevó Igor Kokoskov. Pero orgullosos del seleccionador como de toda la plantilla. Nota: 7.