LA RESACA DE LA COPA

LA RESACA DE LA COPA

Antonio Rodríguez

Charlando con el gran Nacho Azofra, me comentaba que la resaca de la Copa es dura. En la Copa del Rey que ganó con Asefa Estudiantes en 1992, les tocó jugar a la semana siguiente con el mismo rival de la final de la Copa ganada en Granada: el CAI Zaragoza. Y lo pasaron muy mal. Me lo definía como resaca. Es muy duro volver a la “vida normal”.

Parece que para ciertas costumbres, los tiempos no hacen cambiar algunos aspectos. Que el victorioso F.C. Barcelona Regal ganase con un palmeo sobre la bocina de Ante Tomic para derrotar al MadCroc Fuenlabrada (72-70) en esta última jornada, o que Herbalife Gran Canaria y Caja Laboral perdiesen sus respectivos choques ante rivales inicialmente mucho más débiles, hace corroborar que, efectivamente, hay resaca.

Pero como en esto del baloncesto, la felicidad también va por barrios, echen un vistazo al Valencia Basket. Venían de nada menos cuatro derrotas seguidas, con rivales que, excepto Caja Laboral en la jornada 20, ninguno era de “su liga”: Lagún Aro GBC, MadCroc Fuenlabrada y UCAM Murcia. Chechu Mulero, asistente de su entrenador, Velimir Perasovic, me confesaba cierto pesimismo con el juego del equipo, momentos antes del inicio de partido de cuartos de final de la Copa del Rey ante Asefa Estudiantes en Vitoria. Pues ya lo vieron: llegan a la final de tal competición, donde tan solo F.C. Barcelona Regal les pudo superar. Dos días después disputaron un partido vital para sus aspiraciones de la Eurocup, nada menos que en Riga, donde ganaron tras prórroga (96-103). Regresan a casa y cómodamente vencieron al C.B. Canarias (105-85) en la Liga Endesa y en el partido de competición europea de esta semana, fulminan al Nymburk checo, nada menos que por 104-55. Una bendición de Copa del Rey que cambió las tornas a los valencianos, que se afianzan en ese grupo que lucha por la tercera plaza, entre F.C. Barcelona Regal, Uxue Bilbao y Herbalife Gran Canaria.