“THE ENFORCER”

“THE ENFORCER”
: Willy Hernangómez, "The enforcer" en la Selección.

Antonio Rodríguez

Como si de un enviado se tratase, Willy Hernangómez encontró entre el caos neoyorquino y las muecas de disgusto en las gradas del Madison Square Garden, la plena confianza en sus posibilidades como para situarle entre los mejores pívots de este Eurobasket.

Willy Hernangómez da una palmada de insatisfacción tras ver cómo el balón se escapaba por línea de fondo y otorga su posesión a los croatas. Sus cuatro esfuerzos consecutivos repartidos en un lanzamiento a canasta errado, un palmeo, otro palmeo y la disputa final por la posesión, habían sido insuficientes. Se lamenta, choca sus manos y sigue con su cometido de bajar hacia su lado del campo. La defensa espera. Para el aficionado español, fue una labor de lo más loable disputar un rebote cuando apenas tenía opciones y menos aún, cuando parecía claro que sería del pívot contrario. Sin embargo, volvió a insistir y Bender no logró atraparlo, sino que se escapó fuera del rectángulo de juego. Cuando Willy está, amenaza y toca todo. Nada hay seguro en los rivales, que comienzan a sentir esa presión en sus cogotes. 

(FIBA Photo)
(FIBA Photo)

“No es síntoma de superioridad, sino de trabajo y esfuerzo colectivo desde el primer día”. Willy Hernangómez es el eje por el que se mueve eso que hemos llamado todos los medios “la segunda unidad”. Sergio Rodríguez como estandarte anotador, como al fin se pudo ver ante Croacia, más Sastre, Juancho y Oriola. Todos esforzados gregarios de Sergio Scariolo en busca de cambiar el ritmo del partido, buscar mayor movilidad, mucha agresividad, transiciones rápidas, alguna mirada intimidatoria al rival y buscar con otras variables el mismo resultado de la ecuación que dan los teóricos titulares. Todo esto no sería posible sin el nivel mostrado por nuestro protagonista. Sin un center que domine, que provoque este respeto evidenciado jornada a jornada, sería difícil concebir el éxito de la tan alabada “segunda unidad”.

Esto ya no es jugar con Porzingis bajo los reclamos del exigente público del Garden, ni de restar minutos a Joakim Noah. Willy está ahora entre los nuestros y se ve con más claridad su evolución ¿Ha mejorado su juego? Quizás. Pero lo que sí ha mejorado-acrecentado es la confianza en sus posibilidades. Que 211 centímetros de estatura se conviertan en una atalaya que se desplace con rapidez, que continúe bloqueos y que se vea un tipo enorme pidiendo el balón cuando lo hace, que sea tarea fácil pasarle el balón porque se haga mucho más grande que tales 211 centímetros. Sentirse superior a los pívots rivales por trabajo y constancia. Y con la inteligencia, la facilidad de pase y el juego de pies que sus genes le han aportado. Bendita madre naturaleza.

En poco más de 17 minutos de juego roza el doble/doble (como si sus números fuesen tímidos, 9.5 puntos y 9.5 rebotes son los promediados en este Eurobasket, para un 48.3% en tiros de campo). Ahora fíjense en sus números nuevamente. Reiteramos, 17 minutos. Compartiendo minutos con Pau y Marc Gasol, dándoles un respiro y garantizando que la tarea seguirá siendo la misma, son cifras que hace dos años parecían una quimera que un “5” puro como él pudiera alternar en pista junto a los de Sant Boi, suplirles con garantías, ver que lo ejerce con total naturalidad y que lo tomemos tal cual. Es “The enforcer”, el ejecutor en la sombra de todo el trabajo que proporciona una profundidad de banquillo como no hay otra igual en este Eurobasket. “Pau es el líder, tanto dentro como fuera de la cancha. Siempre tienes algo que aprender de él”, confesaba hace días a nuestro compañero Lucas Sáez Bravo para el diario “El Mundo”. “De Marc me ha sorprendido su talento”. Es todo un piropo complementar y arañar minutos a tales mitos en activo.

(FIBA Photo)
(FIBA Photo)

Juancho, su hermano (con el que comparten habitación en esta experiencia. Y según nos comentan desde su entorno más cercano, uno es el del aire acondicionado y el pobre Willy, el de los resfriados), ha mostrado ser un bastión y revelación junto a los Gasol. Y eso nos está dando un plus desde ya para convertirnos en mayor potencia si cabe. Pero de cara a un futuro –veremos cuándo-, en el que los Gasol decidan decir adiós, nuestras oraciones estarán enfocadas en Willy Hernangómez, “The enforcer”, base de nuestro santoral en los próximos años de la Selección Española.