Y AHORA, ¿QUÉ?

Y AHORA, ¿QUÉ?
El futuro prometedor de la Selección Española

Antonio Rodríguez

La Selección Española espera a su última jornada ante Hungría, con la primera plaza de grupo asegurada, entre cábalas de quién será su rival de octavos. A partir de ahora, ¿cuál será su futuro en este Eurobasket?

¿Turquía o Letonia? ¿Ambiente adverso o la calidad a raudales? ¿Únicos aspirantes al oro o alguien puede llegar a las posibilidades de nuestro Equipo Nacional? ¿Qué nos espera?

Croacia nos puso en apuros (FIBA Photo)
Croacia nos puso en apuros (FIBA Photo)

Viendo el decepcionante nivel global del grupo de Cluj-Napoca, para la Selección Española, el Eurobasket ‘comenzó’ con el encuentro ante Croacia, los dos únicos combinados que han valido la pena, con muchas más motivaciones y más competido de lo que inicialmente hubiésemos podido pensar. Los croatas nos supieron jugar y eso quedó evidente en el 79-73 final en el marcador. Nos sacaron los colores en varios aspectos del juego y deberes a mejorar para los cruces de Estambul. Y aún con esas, España supo solventar y vencer en su primer choque real, porque tiene más calidad que nadie. ¿Hasta qué punto pueden llegar a hacer claudicar en su camino hacia el oro y cuál será su reacción y capacidad de mejora?

Ojo que no estamos hablando de una derrota, eso que sí hemos conocido en las fases previas de un Eurobasket en sus últimas 6 ediciones (2003 fue el último campeonato continental en el que nos presentamos en cuartos invictos), sino un partido en el que nos plantaron cara y que pese a ello, se sacó adelante. Por lo tanto, toca estar en guardia, pues sin ser el “día tonto” que todos parecen temer en estas citas, sí una selección que nos encontró las cosquillas. El combinado dirigido por Alexander Petrovic (zorro viejo desde que tenía 20 años. Imaginen como seleccionador) nos tuvo en jaque durante minutos: 

Dario Saric mostró su enorme calidad (FIBA Photo).
Dario Saric mostró su enorme calidad (FIBA Photo).

-          Porque inicialmente, sus dos hombres interiores, Dario Saric y Dragan Bender, sacaban de posición –y casi de sus casillas- a los Gasol. Muchos espacios, tiro exterior y capacidad de Saric para superar en uno contra uno al menor de nuestros ‘benditos’ de Sant Boi.

-          Cuando necesitaron un cómplice, tuvieron el acierto de Krunoslav Simon en el primer cuarto y sus 7 puntos (él, junto a los dos pívots citados anotaron 17 de los 20 con los que acabaron el primer cuarto) y a continuación el tiro exterior de Bojan Bogdanovic en la segunda mitad, donde el tal período anotó sus 15 puntos al completo. En ambos, el acaparar atención también entrando a canasta, obligando a que los Gasol les cerraran el paso, fue una labor que ayudó mucho a sus pívots, a maniobrar tan abiertos como lo hicieron.

-          Para poder anotar con esa fluidez, hubo un juego brillante de movimiento de balón previo y buscar la debilidad en la defensa española cuando lo invertían de un lado a otro. A pesar de sacar nuestra valiosísima segunda unidad, con mayor movilidad, amenazaban y pasaban, dividían y doblaban, como corresponde a un equipo que he mostrado siempre gran orden y saber lo que hacen a cada momento.

Aun así, España ganó por su multitud de armas. Si parecía que nuestros rivales jugasen con ventaja frente a Pau y Marc Gasol, con estos mismos argumentos cimentó el plantel de Sergio Scariolo su victoria. Ahogados ante un auténtico avispero en el que se convirtió la zona croata, supieron jugar con la inteligencia para saber detectar desde dónde venían las ayudas y jugar con eso para hacer daño. Fernando San Emeterio lideró con dos de los tres triples consecutivos de España, la reacción a unos primeros minutos muy sombríos. Ricky Rubio multiplicó la efectividad defensiva con ayudas que provocaban robos y salidas en rupturas rápidas. La segunda unidad volvió a saber sufrir en defensa y saber ser resolutivos en ataque, liderados –al fin- por un Sergio Rodríguez que certificó sus 9 puntos del último cuarto con una suspensión tan importante, que decidió el choque. Y minutos antes un triple de Pierre Oriola que nos dio alas. Y minutos antes, un pase de béisbol medido para el mate de Joan Sastre. Y sigan sumando lo que son un arma y otra y otra y otra más…y les queda la Selección Española.

 

El gran tapón de Juancho Hernangómez (FIBA Photo).
El gran tapón de Juancho Hernangómez (FIBA Photo).

Nuestro combinado nacional es un grupo de jugadores muy inteligente que en continuadas conversaciones en pista, supieron detectar lo que sí funcionaba y lo que no, a pesar de la habilidad de un contrario que justificó muchos de sus argumentos más el añadido de un arbitraje que era para clamar al cielo o protestar una extraña falta en la lucha por un rebote, que provocó dos faltas técnicas consecutivas y partido abierto nuevamente a falta de minuto y medio. Y que sabe sentenciar con una acción defensiva como el espectacular tapón de Juancho Hernangómez a Bogdanovic, excusa maravillosa para cualquier titular.

En Endesa Basket Lover estamos convencidos que esta Selección es la mejor de nunca, por calidad en todas sus posiciones, lo que otorga una gran profundidad y por sus estrellas, que siguen siendo inalcanzables al resto. Esto no quita para que se pueda perder, en un sistema de competición con más bien poca lógica, donde las cinco primeras jornadas sirven para descartar las ocho selecciones menos acertadas y a partir de ahí, la muerte súbita. Croacia activó la alarma de “ya estamos en competición seria” y a partir de aquí, será la escalada hacia donde toque. Ya sean Porzingis y sus aliados, el infierno turco, o los franceses, los serbios, los lituanos… Pónganse en su piel por un momento y recreen la situación de ver desde el otro lado a la Selección Española. Pensarían como ellos, que son claros candidatos a la medalla de oro. A partir de ahí, dará vueltas la ruleta de la competición deportiva.