UN SASTRE A SU MEDIDA

UN SASTRE A SU MEDIDA
Joan Sastre, tirador para la Selección.

Antonio Rodríguez

Con el devenir de los acontecimientos, Joan Sastre parece ser el jugador a medida de esta Selección Española. Y Scariolo, lo sabe.

Con la lesión de Sergio Llull, todos ponemos los ojos en la posición de escolta. Alex Abrines ha realizados buenas actuaciones en los tres últimos enfrentamientos de la Selección Española. Y eso reconforta. Se puede utilizar para ese puesto también a San Emeterio, a Navarro y… a Joan Sastre. El alero valencianista, flamante campeón de liga, fue usado como escolta en las probaturas de Sergio Scariolo y ha funcionado. Otra pieza más. 

(Foto FEB).
(Foto FEB).

Tirador de exquisita y fácil mecánica de tiro. De esos que verle lanzar el balón es una sucesión de movimientos acompasados, sin tiempos en la ejecución, sino con la naturalidad de un solo gesto. Fácil y grácil, como los grandes tiradores. Su rito facial puede mostrar una engañosa frialdad –la del tirador impasible-, que dé a confundir con falta de mordiente y agresividad en su juego. En la pasada final liguera, fueron varios los momentos en los que el balear viendo el espacio, dio dos pasos enfilando la canasta y… ¡boom!, hundirla con rabia, ante la magnificencia que da la foto rodeado jugadores más altos y fuertes, que intentando taponarle, quedan como meros testigos.

Joan Sastre es perfecto para este Equipo Nacional. Hecho a medida, como si en pista ejerciera la profesión que ostenta su apellido. No necesariamente es un jugador de rachas de tiro, sino que cuando existe el descosido, cuando hay problemas y pocos espacios en ataque, hilvana un triple. Él no conoce de estar frío o en racha, y sí de estar preparado cuando se le conceda la oportunidad y el reto. Y minutos después, otro zurcido en forma de triple. Bombas de tres puntos por goteo, sin tener en su gráfica particular altos y bajos, sino aportación lineal cuando toca.

Junio nos dejó un notabilísimo entramado defensivo que Pedro Martínez en Valencia Basket llevó a cabo y cuya agresividad partía de la cantidad de espacios que tapaban brazos largos y móviles en su línea exterior. Ya fueran Vives, Sato, San Emeterio o en el caso que nos ocupa, Sastre, transformaron en una tortura la circulación de balón del Real Madrid, siempre amenazantes con el corte. Esto traído a la Selección en la representación de Joan Sastre, significa una pieza de gran valor, si se añade a Ricky, a Juancho Hernangómez y a los Gasol, como les vimos avasallar a sus rivales, por ejemplo, en Bruselas. El quinto componente de un cinco muy especial. Un novato como es él en este tipo de convocatorias, de repente hace ‘clic’ junto con la gran eclosión del combinado español, Juancho, más tres jugadores más que consagrados. Algo así como el quinteto de la tortura defensiva para cualquier adversario.

 

(Foto FEB).
(Foto FEB).

Ya lo ven. Junto al cartel de tirador, aparece un jugador clave atrás en el tetris de piezas en esta Selección. Para cuando se le necesite, mucho o poco, da igual. Es como el final de un traje a medida, a la medida del mejor sastre. Y eso, Sergio Scariolo lo sabe.