ASPIRACIONES EN UN ASCENSOR

ASPIRACIONES EN UN ASCENSOR

Antonio Rodríguez

A la afición de Estudiantes hay que darles las gracias. Siempre. Viajan en autobuses -varios- a los desplazamientos de su equipo. En la Copa del Rey su número se multiplica. Y apoyaron con sus cánticos a su equipo en la dura derrota que sufrió Asefa Estudiantes ante Valencia Basket (77-59) en los cuartos de final, en la capital alavesa. Jayson Granger les dio las gracias en declaraciones posteriores, disculpándose por no haber estado a la altura. Y es que hay fidelidades a las que toca excusarse en ocasiones y agradecer siempre. Es cierto, Asefa Estudiantes no estuvo a la altura.

Dicen que Carl English bajó por el ascensor para comer con el resto de sus compañeros antes de viajar al Fernando Buesa Arena a disputar el partido. Con las mismas, debió subir y volver a la habitación. Su indisposición digestiva debido a una afección viral le hizo ver que no estaba en disposición de ingerir nada ni, por supuesto, de actividad física. En ese ascensor se fueron entre suspiros, las aspiraciones colegiales. Y con esas llegaron a la arena. Y los suspiros se conviertieron en pesados martillazos, limando las aspiraciones de los madrileños. Dieron la sensación de no saber afrontar la ausencia de su líder anotador (19.6 puntos de media, máximo anotador de la Liga Endesa) y aunque el recambio, Kyle Kuric, pudiese haber sido su salvador, sus dos primeras suspensiones erradas mostraron que no sería así.

Eso sí, injusto sería decir que el entramado defensivo y el poderío y polivalencia de Valencia Basket fueron actores de reparto como para dejar eliminados al Asefa Estudiantes. Su magistral defensa en las posiciones de poste bajo, donde saben que de las manos de Germán Gabriel (9 puntos, 0 asistencias) y Tariq Kirksay (2 puntos) salen las mayores amenazas rivales, fueron perfectas.

Recapitulando, Asefa Estudiantes generó desde poste bajo 4 canastas de 9 intentos, 3 pérdidas de balón y generó tan sólo 2 faltas personales. Aportación muy por debajo de las habituales en ellos. Y en contrapunto, el líder anotador de los valencianos y hombre más destacado en el choque fue Vítor Faverani, cuyos 23 puntos fueron generados desde esa posición, aparte de culminar canastas fáciles en contragolpe.

Entre la fiesta en las gradas de los aficionados taronjas al inicio del último cuarto (56-41), Asefa Estudiantes ya había entregado el partido, con una defensa que no era la más idónea para remontar. La fiesta se extendió entre los jugadores a la finalización del choque. Breve fiesta, eso sí, que esto es la Copa del Rey. 24 horas para enfrentarse al Herbalife Gran Canaria. Sin respiro.