“EN LAS VEGAS” Capítulo 5

“EN LAS VEGAS” Capítulo 5
El deseo de Sacramento Kings por retomar el vuelo.

Antonio Rodríguez

El deseo de Sacramento Kings por remontar el vuelo

Hoy era un día peculiar para los Sacramento Kings. Jugando su último partido de la Summer League, donde el calendario decía que todos los no clasificados para cuartos de final debían disputar un último choque, tanto Buddy Hield, como De’Aaron Fox, Frank Mason o Jakarr Sampson, no se han vestido de corto, uniéndose a las dos bajas de toda la Liga de verano, Harry Giles y Malachi Richardson, presentes en toda esta fiesta. O sea, que había en el banquillo más gente no disponible para jugar que la posible para saltar a pista.

Así que, en este día de campo y playa ante los Phoenix Suns, tocaba brillar a otros. Vuelve a provocar admiración y el cariño de toda la grada la lucha de nuestro viejo conocido Jack Cooley. Es el único nombre en toda esta Summer League que se corea en las gradas. Se lo merece. Su lucha permanente hasta la extenuación –literal-, bregando por cada rebote y haciéndose con la mayoría, lo provoca. Las simpatías que tiene por parte de todos los componentes del equipo de los Kings que está aquí, es inmensa. Desde el banquillo, es vitoreado, aclamado, siempre es felicitado, siempre protagonista de bromas y de comentarios jocosos hasta con su entrenador. 

De'Aaron Fox, la gran esperanza de los Kings (Agencia EFE).
De'Aaron Fox, la gran esperanza de los Kings (Agencia EFE).

A pesar del punto negro de la lesión de Georgios Papagiannis en la pierna (aún no sabemos su alcance), al que le tocó salirse fue a Justin Jackson, que con 29 puntos se marcó una exhibición. Y damos crédito a su actuación, porque no era de las que tocaba tirárselas todas, sino que anotaba cuando su equipo lo necesitó para ganar. Justin ha sido una de las mayores atracciones en esta Summer League, por su soltura anotadora y su manera de jugar. Excelso primer paso para entrar a canasta, enormes fundamentos con el balón, buen tiro exterior (aunque algunos de sus fallos, no toquen ni al aro. Tiene este contraste también), todo ello le han hecho brillar entre los rookies de esta hornada. Parece que los Kings acertaron empleando con él, en su elección nº15 del draft.

Sacramento Kings ha sido un caso curioso a lo largo de este verano. Deshacerse de su estrella en Febrero, a cambio de varios componentes que no están incluidos en el star system, huele a limpieza para futura reconstrucción. Claro, que lo de las reconstrucciones en algunas franquicias, suenan como un camino eterno de espinas y formar parte del furgón de cola de la liga de manera casi permanente. Si Buddy Hield era la cabeza más visible de lo obtenido por DeMarcus Cousins, el futuro no sonaba alentador. Sin embargo, las adquisiciones que han ido haciendo en este período estival, dan pie a creer que efectivamente, están dando pasos sólidos de presente, como sobre todo para el futuro.

La contratación de Vince Carter y Zach Randolph ofrecen por un lado, ganas de competir en la actualidad, así como la posibilidad de ir apadrinando a las jóvenes promesas, que las hay. Contando con el escolta Buddy Hield, la firma del serbio Bogdan Bogdanovic dará al perímetro una enorme solidez, tanto defensiva como ofensiva. Este “ojito derecho” tanto de Vlade Divac como de Stojakovic, no será una estrella de grandes números, pero sí tendrá una tarea importante en los años venideros de los Kings.

En la posición de base, apostaron por uno de totales garantías: George Hill. Tras mostrar en Utah que se le puede considerar entre los mejores de la liga, ahora en Sacramento podrá aportar mayores galones e importancia en un plantel que le necesita. Zach Randolph dará puntos generados desde el interior, que viendo cómo está conformada la plantilla, los necesitarán. Sin olvidarnos del “padre supremo” de todos, Vince Carter, que superada la cuarentena y con ganas de “darle”, oficiará como el delegado de la clase en este joven plantel tan lleno de posibilidades.

Justin Jackson, gran Summer League (Agencia EFE).
Justin Jackson, gran Summer League (Agencia EFE).

Porque las posibilidades las dan los chicos de este draft, con los que parece se puede soñar. Junto a Justin Jackson, habrá que desvelar en breve el nivel de Harry Giles, el ala-pívot procedente de Duke, que apenas jugó allí en su único año, debido a lesiones y tampoco ha jugado aquí, en Las Vegas, ni un solo segundo. Se habla de su endeblez física, lesiones, apuesta arriesgada… Cuántos casos hemos oído así al principio, que se quedaron en papel mojado. Se mantiene la duda, aunque por nuestra parte, mantengamos el optimismo.

Y para acabar, hemos dejado a De’Aaron Fox, una de las perlas de futuro de esta franquicia californiana. Con la irrupción en los últimos partidos de Lonzo Ball, no podemos decir que ha sido el mejor base de esta Summer League, pero sí está de la mano con el jugador de los Lakers. Sus actuaciones han sido magníficas. Porque este chico lo que demuestra a cada encuentro, es que tiene fantasía en su juego. Todo lo que hace, parece que tiene un halo mágico. Le falta afianzarse en el tiro exterior, sí. Pero su lectura es magnífica de partido, puede incrementarlo a un ritmo vertiginoso con toda la eficiencia, la generosidad que tiene pasando el balón, la habilidad y la –volvemos a recalcar- fantasía que tiene cuando entra a canasta, lo que puede hacer en el aire, la incertidumbre de a quién puede pasar, donde incluso a sus propios compañeros les pilla por sorpresa, son justificaciones para pagar una entrada. Es una joya de jugador, que tiene la gran virtud a sus 19 añitos que puede ir cocinándose a fuego lento, por la titularidad de George Hill.

De un verano a otro, la gerencia de los Kings han dado un bandazo a la trayectoria deportiva del equipo y lo que parecía casi una quimera, que los aficionados que llenan las localidades del nuevo Golden 1 Center con un espectáculo atractivo, ahora sí lo es. Y lo más importante, los que se unan al carro ahora, da la impresión que serán testigos de un proyecto en ciernes que puede dar éxitos en pocos años. No pierdan de vista a estos Kings. Les merecerá la pena.